Miguel Contissa

…uno más de la diáspora peronista…

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Es hora de despertar

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 30, 2009

Por Jorge Rachid

Cuando los discursos dejan paso a la realidad ésta se presenta con su cara más crítica y dolorosa, poniendo en claro-oscuro, como una imagen reflejada, aquellas acciones que significan o no la coherencia entre lo que decimos y hacemos. No verla, ignorarla o pretender manipularla esa realidad, son simples mecanismos de negación que terminan determinando nuevos escenarios ajenos a nuestras intenciones.

Si los discursos de los sectores reconcentrados de la economía, aquellos que acumularon fortunas en cada etapa del país, democrática o dictatorial, encuentran caminos que responden al imaginario del conjunto del pueblo argentino, será porque hemos fracasado como movimiento nacional en esta etapa, entonces podrán imponer sus intereses por sobre los intereses del conjunto, porque forman parte de la cultura dominante desde hace 33 años de consolidación de la misma como herramienta indispensable del disciplinamiento social, que comenzó con la dictadura militar y se afianzó en el marco de la democracia limitada al mercado como ordenador de un nuevo modelo insolidario e individualista.

Esos caminos están abiertos por nuestros propios errores, tanto conceptuales como de ejecución, que como sector político no hemos acompañado la derrota política del sistema del 2001 con acciones que permitiesen desarticular en forma definitiva los factores de poder, con sus resortes estructurales neoliberales, ganadores en esas trágicas décadas.

Si se ha avanzado por sectores pero siempre, en el marco teórico de la cultura dominante y la mejor imagen de esto es la confrontación con el sector llamado campo, que se dirime en el terreno del enemigo, es decir en los números y las cifras apuntalando sólo la dimensión económica del problema, afianzando el imaginario popular del estado voraz, en vez de plantear los modelos de país contrapuestos entre el Estado ausente de las últimas décadas y el estado de bienestar, del modelo social solidario y productivo, basado en la cultura del trabajo frente a la cultura de la especulación y convocando a construir nuevas utopías en el seno del pueblo.

El peronismo nació para dar respuestas a los sectores humildes y excluidos, para ser la voz de los que no tienen voz, para instalar la dignidad desalojando la concepción oligáquica de la beneficencia, es decir  nació para profundizar la revolución social, no para administrar la pobreza y apuntalar los factores de poder. Como bien se expresó en algún discurso el peronismo nunca es oficialismo porque permanece en constante lucha contra el sistema y sus privilegios; siempre es oposición a la injusticia y a la codicia financiera, es el león sordo que se come al violinista porque entiende que la domesticación es coloniaje y esa es su razón de ser.

Por esos valores persistió en un tiempo en que otros desaparecieron, por eso tuvo tiempos heroicos de resistencia y etapas dolorosas de persecuciones y muerte. Todo eso sólo se soporta por ideales superiores muy consolidados y utopías muy fuertes que hoy no estamos creando.

A los peronistas la pobreza no nos puede dar lástima, nos debe provocar bronca y vergüenza, impulsos necesarios para iniciar una lucha que tenga como objetivo único y determinante de todas nuestras acciones militantes incorporar a los excluidos y marginados del cuerpo social argentino durante la noche neoliberal.

Reconstruir la solidaridad aún a costa de enfrentamientos con sectores poderosos, convoca a la lucha por un mundo mejor en una Argentina grande y con un pueblo feliz; no hacerlo diluye el mensaje y permite al enemigo escribir la agenda cotidiana de sus objetivos, que son claros y precisos, tanto desde el modelo agroexportador expulsor de mano de obra hasta el modelo colonial de entrega soberana del capital nacional extranjerizado en los 90. Ellos saben adónde van y qué fines persiguen; el movimiento nacional se debate en cada hecho electoral en falsos dilemas demoliberales que lo siguen fragmentando, al desviar los ejes políticos de la confrontación doctrinaria ideológica por posiciones de poder parcial, electoral o grupal, debilitando al Movimiento Nacional en falsas opciones, imposibilitando la concreción de objetivos comunes a los intereses del pueblo argentino.

No se trata de ser oficialista para ser coherentes en esta etapa, se trata de no ser parte de la estrategia del adversario que intenta esmerilar y debilitar las concreciones de los últimos años, y no reparar los errores de conducción que el conjunto del pueblo ha rechazado. Esto no significa que deba lapidarse públicamente a nadie en particular sino que hemos llegado al momento en que la discusión política se reinstale como eje de construcción, alejado de los personalismos que implican siempre posicionamientos individuales o de sector, como demostración cabal de la cultura neoliberal dominante. No existen los héroes individuales decía el maestro Oesterheld, siempre el héroe es en grupo en la inscripción histórica de los procesos nacionales, porque quien marca los nuevos paradigmas es el pueblo en su conjunto alejado de vanguardias mesiánicas y núcleos esclarecidos.

Lejos de aquellos que han hecho de la política una profesión antes que un proyecto de vida, donde el desprendimiento acompañando el compromiso con el pueblo avale las conductas de los protagonistas. La política para ser reivindicada en el seno del pueblo deberá demostrar que es capaz de vivir y sufrir junto al pueblo las vicisitudes de los tiempos políticos de la Nación. No le puede ir bien a los dirigentes cuando al pueblo le va mal, no puede consolidarse un sistema social injusto que inmovilizó la capacidad de la sociedad argentina de la movilidad social ascendente, no puede plantearse la distribución de la riqueza por el solo hecho del control de los grupos macroconcentrados del poder económico, sin una política social intensa que verifique los indicadores de vida mejorados a partir de la inversión social, sin dudas importante en estos últimos años.

La capacidad de conducción del Estado debe ser acompañada por una capacidad de conducción política del Movimiento Nacional que desde el peronismo sea capaz de generar un programa estratégico, convocando a los demás sectores del campo nacional que estén dispuestos a generar un proceso de transformación que elimine todo vestigio de hegemonismo financiero y de empresas monopólicas privatizadas en la agenda nacional, en una agresiva toma de posición frente al conflicto de intereses que sobrevendrá sin dudas, cuando esa distribución de la riqueza empiece a cuestionar sectores involucrados desde hace décadas en la corrupción y en la codicia.

Son esos sectores que en función de una supuesta defensa de la propiedad privada, no dudaron en esquilmar los derechos de los trabajadores, producir la mayor concentración de riqueza de la historia argentina y que piden la solidaridad de las capas medias empobrecidas por esas mismas políticas para defender sus intereses privilegiados. No dudan en vaciar el mercado, ni dudan con espaldas financieras anchas en producir tormentas económicas cuando planean la estrategia del desplazamiento del gobierno nacional, poniendo en riesgo la democracia.

Los medios, verdaderos arietes en esta batalla que hoy se desarrolla en la Argentina, forman parte del arsenal estratégico de los grupos concentrados del poder económico. Más allá de los errores monumentales de la política nacional que permitió oxigenar la confluencia de sectores dispersos, poniéndolos en coro polifónico defendiendo inte-reses históricamente ajenos a sus pertenencias partidarias, sólo una política que interprete la realidad como única verdad podrá arribar a la reconstrucción del Movimiento Nacional, que debe realizarse con humildad y sin rencor entre los militantes, con generosidad y escuchando en el seno del pueblo, incorporando nuevas realidades de actores que se han ido sumando como los movimientos populares, verdaderos hitos de organización y concientización, que ocuparon el espacio dejado por la crisis de la militancia política partidaria, clausurada en pos del carguismo. Los nuevos estamentos de intelectuales, generalmente testigos de la historia antes que protagonistas, asumen hoy, en estas horas, posturas firmes en coyunturas difíciles que definen no sólo el destino de nuestro país sino de Latinoamérica.

No existen derechas e izquierdas en la conformación de los procesos de liberación nacional, que suelen ser policlasistas con objetivos nacionales y modelos de construcción políticos y sociales compartidos. La UNASUR, los derechos humanos, la cultura del trabajo, los derechos de los trabajadores, el combate frontal a la pobreza, la rejeraquización de la salud y la educación como pilares de la reconstrucción del hombre argentino, el Estado como garante del ordenamiento social, la distribución de la riqueza, la Justicia Social como objetivo, la dignificación de la familia argentina en todos sus aspectos, la solidaridad como marco, el cumplimiento común de las leyes sin hijos ni entenados, entre otros ejes, son compartidos por la mayoría del pueblo argentino.

Saber enhebrar los esfuerzos dispersos, actuar con desprendimiento y objetivos comunes, derrotar el enano neoliberal que todos llevamos adentro, movilizar las opciones orgánicas que respondan a estos parámetros, entre ellas el Partido Justicialista, son desafíos a asumir en los próximos tiempos.

Ninguna batalla define la guerra, solo el pesimismo la alimenta; la confusión fragmenta la voluntad, la especulación desarma los ánimos, el individualismo deteriora al conjunto social, la corrupción corroe el alma del pueblo.

Por lo contrario las utopías generan esperanzas, la entrega llama al compromiso, la humildad convoca a creer, las conductas acompañadas de acciones cotidianas dan confianza, el futuro debe ser visualizado por todos para ser vivible y de hecho ser acompañado. En este marco el peronismo seguirá siendo la expresión más acabada de una cultura que define la identidad nacional.

CABA, 10 de agosto de 2009

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La última elección del Consenso de Washington

Publicado por Miguel Contissa en Junio 18, 2009

Por Jorge Rachid

 En medio de una crisis internacional definida como estructural y que abarca lo social, lo financiero y lo económico, Argentina enfrenta un proceso electoral cuya formulación se sustenta en el caduco modelo neoliberal. Así, se pretende la construcción de un supuesto debate de pensamiento, con centro en lo macroeconómico, donde las ideas fuerza rondan el “consenso” y la “sustentabilidad”, rememorando aquellos idealizados pergaminos, tan afianzados en los 90, que otorgan los organismos internacionales cuando los gobernantes nacionales claudicando, responden a sus intereses.

 Esta situación terminal del mundo creado y regido por la especulación, la codicia y la extorsión de lo financiero por sobre lo productivo y que desprecia al hombre como centralidad totalizadora de la política, se ha agotado en su propia ignorancia: la acumulación de ganancias insolente y procaz de unos pocos terminó vaciando el consumo de las poblaciones trabajadoras y cayendo en la torpeza especulativa, quebrando así a su majestad, la lógica “del mercado”.

 Después de la crisis del 2001 y de la mano del denostado y maltratado “Peronismo”, nuestro país, en contra toda la lógica racionalista internacional de moda en ese tiempo, recorrió un camino propio emergiendo casi indemne de una crisis que los poderes internacionales proyectaban como el capítulo final de la construcción de la nacionalidad en nuestro país.

 Mal que les pese a muchos fue el Peronismo en su caprichoso derrotero histórico de enfrentar situaciones difíciles, sin ejercer la violencia ni coartar las libertades democráticas, sin proscribir a otras fuerzas sociales ni reprimir la protesta social, quien fue encontrando en la voluntad mancomunada del pueblo esa herramienta necesaria de esfuerzo y sacrificio, siempre dispuesta a recuperar la identidad nacional en horas difíciles.

 Pese a contener en su seno elementos contradictorios que van de lo ideológico a lo metodológico, el Peronismo constituye el marco necesario de la expresión del movimiento nacional, que contiene desde el empresariado nacional a las organizaciones sociales libres del pueblo, desde sectores políticos aliados hasta contar con la voluntad del Movimiento Obrero Organizado, verdadero ordenador del diseño económico social, tanto en la creación de cuatro millones de puestos de trabajo hasta la suscripción pautada, lógica y ajustada a los tiempos postcrisis, de los convenios colectivos de trabajo.

 En un país donde la democracia está en plena vigencia entrando en la adultez, la campaña política se desarrolla apelando a la consigna democracia o dictadura, instituciones o caos, transparencia o guerra civil, tal como hace setenta años, pretendiendo ocultar que los tres poderes de la República funcionan, el Gobierno actúa en el plano nacional  e internacional de acuerdo a la presencia histórica de la Argentina en la lucha por la paz y la unión de los pueblos en especial latinoamericanos y la crisis que nos invade se atraviesa con políticas activas de preservación del empleo. No es serio ni constructivo que los medios y las cuestionables discusiones de presuntas plataformas nos pretendan hacer atravesar esta etapa de manera maniquea, poniendo en tela de juicio al conjunto de la Nación.

 Sin dudas muchas reflexiones serán destacadas después del acto electoral, pero existen compromisos permanentes de la política en post del fortalecimiento como Nación, entre ellas el fortalecimiento partidario, el debate ideológico y la discusión del  modelo de país que queremos, que muchas fuerzas expresan en su afán electoral, pero ninguna termina por definirlo. Mientras tanto el peronismo construye caminos políticos y fortalece la presencia del estado, después de años de ausencia y mercado negro.

 Estos últimos años marcaron un camino sobre el cual transitar, un camino que había sido abandonado por la fuerza mayoritaria del peronismo en un proceso de tráfico doctrinario-ideológico, que lo llevó a abrazar las corrientes neoliberales dominantes entonces desde el incio mismo de la dictadura militar del 76, en una lógica del poder contraria al compromiso de “primero la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres” referencia inequívoca a la dedicación y compromisos ineludibles, con los desposeídos y los trabajadores.

 No es posible ser Peronista y neoliberal al mismo tiempo por cuanto se representan intereses contrapuestos, por construir pensamientos antagónicos desde lo ideológico, por desarrollar alineamientos automáticos en el orden internacional por sobre los intereses nacionales, por ser acríticos a la hora de las definiciones de la situación nacional, por tener a los trabajadores como herramienta de ajuste económico y no construir dignidad. Podríamos seguir enumerando las contradicciones de un modelo que ha fracasado en el mundo como anticipó Perón, al condenar los capitalismos salvajes y deshumanizados, al alertarnos sobre la defensa de los recursos naturales, próxima estación de la voracidad multinacional que vivimos en estos tiempos.

 Saltándose la mismísima directiva de Perón (“mi único heredero es el Pueblo”) quienes hoy se pretendan adjudicar la paternidad peronista para desandar el camino desarrollado, deberán sin dudas apelar a la tijera histórica para desconocer que se puede estar en desacuerdo con las formas de conducción del Gobierno y del Partido, se puede criticar la superficialidad de algunas de las medidas adoptadas, se pueden marcar actitudes diferenciadas con personajes que hoy conducen espacios nacionales, se puede plantear legítimamente la lucha política por el posicionamiento territorial, se puede estar enojado y herido, pero para hacerlo no es necesario ni es posible para quien se dice peronista, tejer alianzas con exponentes de la dictadura militar, ni con los responsables del vaciamiento del Estado, ni con los desesperados y tardíos ingresantes a un primer mundo utópico de la globalización financiera, ni con quienes atacan la Unidad Sudamericana de Naciones de la cual el Peronismo fue pionero de la mano de Perón en los 50.

 Se  acusa al Peronismo de violento, cuando en realidad fue el Pueblo Peronista la víctima de bombardeos indiscriminados, fusilamientos inconcebibles, proscripciones electorales por décadas, desapariciones, persecuciones al movimiento obrero organizado, encarcelamiento de dirigentes, siempre ejecutados en nombre de la Democracia y la Libertad, cuando en realidad era la tiranía de los históricos dueños del poder, de los que siempre optaron por el camino fácil de la represión y del ajuste sobre los sectores mas humildes de la población, de los que descreen de una sociedad solidaria desde los albores mismos de la Patria, cuando el conflicto Unitarios y Federales teñía de sangre nuestra geografía, siguiendo con Irigoyen y Perón, expresiones populares combatidas a sangre y fuego, por los mismos intereses que hoy expresan la contienda electoral.

 Este panorama hace que se trate de la última elección en el marco del Consenso de Washington, diseñado como esquema de dominación y condicionamiento de las democracias populares, al fracasar las dictaduras militares, siendo esas democracias sometidas al manejo extorsivo y colonial de los organismos financieros internacionales, con socios locales que asumieron al Mercado como ordenador último del conflicto social, es decir represión y ajuste económico, enarbolando la teoría del ilusorio derrame económico y el pensamiento acrítico del Fin de la Historia.

 La crisis económica financiera mundial los desnudó en toda su intensidad, lo despojó de la sombra hipócrita del Estado ausente, mostrando a las Bancas del mundo pidiendo auxilio a los que antes pontificaban como “Estados Bobos”, a las empresas multinacionales asumiendo públicamente vivir de las arcas del Estado y que siempre lo habían hecho en privado, intentando el capitalismo internacional que la crisis la paguen los pobres de los países emergentes como sucedió históricamente.

 Los hombres y mujeres del campo nacional y popular, en especial los peronistas, sin dudas debemos asumir un proceso crítico de reconstrucción del movimiento nacional, fijando objetivos estratégicos en forma independiente de los procesos electorales acuñados para desviar los ejes principales de la política, dividiendo por aguas equivocadas en el afán neoliberal del protagonismo individual por la concejalía, la diputación o la senaduría, tomando como base que el ser electo no resuelve los déficit profundos del diseño estratégico del país. Resolver esta situación nos hará libres de ataduras conceptuales de los últimos 33 años de cultura dominante neoliberal para actuar y pensar libremente en los mejores caminos de construcción de nacionalidad en un mundo disperso y en crisis, donde la visión de hace 60 años de un líder como Perón, es revalorizada como categoría del pensamiento moderno y aquí estigmatizada como la marca de la confrontación que supuestamente llevó a la Argentina al descenso a los infiernos.

 Nuestro aporte será sin dudas como la vieja FORJA del siglo pasado empujando a la recuperación de las banderas nacionales, de la política como instrumento de cambio en la calidad de vida de los pueblos, a desnudar los instrumentos de la dominación conceptual y material,   reinstalando al hombre argentino y latinoamericano como eje de la política, por los caminos que el pueblo argentino esté dispuesto a transitar en la construcción de nuevos paradigmas para los próximos tiempos, en la  construcción de un modelo social y productivo mas justo, en un país mas grande con un pueblo mas feliz.

 CABA 14-6-09

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VOLVER AL FUTURO

Publicado por Miguel Contissa en Junio 7, 2009

Por Jorge Rachid

 La contradicción que encierra el título es la misma disyuntiva que enfrentamos los argentinos cuando hablamos de política, porque da la impresión que todo es ahistórico, todo significa un comienzo y en algunos casos hasta un alumbramiento de soluciones espontáneas que resolverán la vida de todos nosotros.

 Es sin dudas una de las características de los procesos electorales, en especial aquellos en donde las figuras son mas importantes que las propuestas, procesos en donde las formas dominan los contenidos y la confrontación a fondo es el signo de partida para ocupar espacio en los actuales medios de comunicación.

 Sin embargo, mas allá de la siempre despectiva y racista forma de denominar el voto popular, debemos preguntarnos si el pueblo ignora lo que es futuro y lo que es pasado, oculto detrás de una marquetinera forma de hacer política, por supuesto siempre presentada como “nueva”.

 Quizás nos enteremos de la realidad, cuando nos interroguemos acerca de si estamos dispuestos a volver a ver a funcionarios del FMI paseándose por los pasillos del Ministerio de Economía dándole órdenes al ministro de turno, o si vamos a estar nuevamente pendientes de “calificadoras de riesgo” que nos pongan notas sobre nuestro perfil financiero como si en ello descansase la suerte de millones de argentinos, olvidándonos que estas “empresas” fueron las mismas que calificaron con un “Excelente” a las que tuvo que auxiliar con billones de dólares el gobierno de los Estados Unidos. Empresas que para horror de los “liberales puros” ahora tienen como socios mayoritarios al propio Gobierno, como en el reciente caso de la General Motors, donde los ciudadanos de los Estados Unidos poseen el 60% de las acciones y el Sindicato de los Trabajadores el 17.5%.

 No olvidemos a aquellos que sienten nostalgias por los perdones alejados de la Justicia, en juicios, que son el único tema en que los “liberales puros”   no dan crédito al clamor internacional sobre la dictadura y los genocidas. Cualquier otro reclamo del exterior es expandido con megáfono en los medios de comunicación, como si “hacer bien los deberes” con los intereses económicos de otras latitudes nos garantiza la viabilidad interna, siempre y cuando esté referida al aspecto económico garantizando el Mercado y no de derechos humanos o temas del medio ambiente o el combate a la pobreza y la distribución del ingreso.

 Otros claman por paraísos perdidos que nunca existieron y menos aún cuando gobernaron, hablan de otro país, de otra geografía, de otro tiempo cuando se refieren a la seguridad social en el tema jubilados, congelados, mancillados, descontados, ignorados por décadas, en gobiernos de signo neoliberal, de crecimientos económico “macro” y acumulación de riquezas para pocos, pero con un pueblo triste, desocupado, errante en las periferias mismas de la pirámide social.

 ¿Que tiempo pasado hay que recuperar cuando la noche del dolor quedó atrás, aunque queda un largo camino a recorrer, pero con objetivos nacionales y populares que puedan recrear las esperanzas del pueblo argentino, que no sólo se nutre del día a día, sino de la posibilidad de prever un futuro para sus hijos, en un país mas justo.?

 Sería ilógico desde este análisis pretender que todo lo realizado desde la crisis del 2001 haya sido lo correcto. Es mas, decirlo sería faltar a la verdad, pero desde ese momento en que se produjo el quiebre político del neoliberalismo dominante hasta hoy, se ha recorrido un camino que si lo hubiésemos planteado en aquella situación no habríamos tenido crédito a nuestras palabras.

 Ni un paso atrás es la consigna que permite identificar claramente el camino, especialmente en estos tiempos de lides electorales, cuando los leones se visten de corderos, cuando la historia es escondida bajo la alfombra, cuando el peronismo es ocultado vergonzantemente aún en su diáspora y cuando se tergiversa la epopeya de un conductor estratégico como Perón quien nos anunció hace 34 años de donde venía el enemigo para hacerse de los recursos naturales, las reservas acuíferas y los espacios libres.

 Un Perón que, según algunos, no estatizó los ferrocarriles, ni la banca y ni el crédito, que se olvidó del comercio exterior; que el IAPI, la Fábrica Militar de Aviones,  Altos Hornos Zapla nunca existieron, como tampoco el Pulqui, ni el sedán Graciela ni la moto Puma, ni el Instituto de Reaseguros ni las cajas de Jubilaciones, ni ni la Salud ni el Hospital Público Carrillista. Claro que pudieron invertir los privados en esa época, de hecho se cuentan por millones la inversión en  industrias, pero en el marco del Estado Justicialista del Plan Quinquenal del 46 y del 52, con la Comunidad Organizada como concepto del equilibrio de intereses y de organización popular.

 Algunos pretenden que hoy no se hable de enemigo, como si en la lucha entre los intereses nacionales del pueblo argentino y los del capitalismo financiero salvaje y codicioso, estigmatizado ya en su momento por Juan Pablo ll y ahora por los mismos EEUU, pudiesen tejerse acuerdos ventajosos para la mayoría de los argentinos. En esa lucha de intereses que se plantea dentro de nuestro territorio por la distribución de la riqueza, también impera la cultura de 33 años de individualismo, de existismo y del “salvese quien pueda”, fundamento filosófico del egoísmo cultural neoliberal.

 Quienes hoy plantean desde una tribuna política conformada por los medios comunicacionales propios como se debe proceder, fueron incapaces de hacerlo cuando gobernaron y si las fallas de la actual gestión pueden enumerarse en decenas, no es menos cierto que cada vez que decidieron, lo hicieron para el lado de los trabajadores y los desposeídos. En ese sólo gesto puede enmarcarse una conducta y desde ahí puede construirse un camino.

 Algunos opinan que no alcanza para definirlo como un modelo, lo que no deja de ser una discusión semántica, pero hoy la Argentina está presente en el mundo con perfil propio, participando en las discusiones globales y proponiendo la eliminación del azote financiero y los paraísos fiscales, estableciendo los puentes necesarios de consolidación del UNASUR con su banco y su sistema de defensa, avanzando en el camino de la unión de los pueblos, no sólo de la económica que discute aranceles y desvela a los gurués liberales del otro tiempo.

 Está en marcha en nuestro país, un nuevo paradigma que sólo surge de la conciencia colectiva del pueblo en sus múltiples formas de expresión. Las elecciones construyen caminos, con altibajos propios de los tiempos que se toman las mayorías populares para construir su destino, apostando a la paz y a la democracia en su autenticación correcta que es la democratización del poder, con herramientas plebiscitarias en cada jalón del camino, abandonando actitudes del coloniaje mental, del seguidismo acrítico y del anclaje político externo,  pero siempre adelante, hacia objetivos que devuelvan la identidad y el orgullo de ser argentinos.

 CABA 2-6-09

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LOS MUERTOS INVISIBLES

Publicado por Miguel Contissa en Junio 7, 2009

Por Jorge Rachid

  Las crónicas diarias de los medios de difusión nos entregan dramáticas escenas de tiroteos, asaltos, accidentes de tránsito y últimamente, epidemia de dengue, en una sucesión sin fin de calamidades que nos llevan a un estado colectivo de angustia y crispación, buscando culpables por doquier, de manera de aliviar culpas y dolores propios. En general el Gobierno, por acción u omisión, es el principal destinatario de acusaciones, especialmente durante esta etapa electoral.

 Invitados a leer los principales medios del mundo, uno encuentra que casi todos remiten los hechos violentos a las secciones policiales, los accidentes de tránsito a las páginas de sociedad y los episodios médicos a la sección correspondiente. Pero en nuestro país el repiqueteo constante instala una sensación de pánico colectivo, aunque los índices delictuales sean iguales o inferiores a otros países. Sin embargo muchos otros hechos son silenciados, ocultados y sesgados de la información cotidiana, en especial los referidos a sectores que no interesan en la pugna política ni forman parte del tironeo de intereses siempre presentes en el formato de la información.

 Si contásemos diariamente los muertos por accidentes de trabajo, que suman casi tres por día, sumados a la cantidad de accidentes no fatales pero invalidantes que se producen a cada instante en los mismos lugares de trabajo, estaríamos frente a un Cromañón cada sesenta días. Sin embargo esta estadística no publicada, no tiene ni siquiera seguimiento desde la página oficial de quien supuestamente es la autoridad de aplicación, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Esto así, por cuanto desde el año 2006 no se publican los informes que son parte de la responsabilidad de la institución, además de velar por la salud de los trabajadores, de ese ente de ley producto de la Ley 24557.

 Es la misma ley que fue declarada inconstitucional por más de 200 fallos en el país y la Corte Suprema de Justicia de la Nación le declaró inconstitucional los artículos 39 y 46, que cercenaban a los trabajadores la posibilidad de acudir a la Justicia y establecía el pago en “cómodas” cuotas a las aseguradoras llamadas ART. Esa Ley en la práctica inviable, rige aún hoy para los trabajadores, mientras observamos impotentes como siguen sufriendo consecuencias severas en su salud ante la falta de inversión y responsabilidad de las A.R.T. , de los empleadores en Salud y Seguridad en el trabajo y ante el dolo en el tratamiento de la ecuación capital–trabajo, con absoluto desprecio del ser humano en la  cadena de producción.

 Uno se pregunta como médico y analista de la Seguridad Social, si en otros países del mundo al cual hacemos referencias y “queremos” parecernos, en la realidad macroeconómica y financiera, se manejan con tanta impunidad y complacencia con los homicidios dolosos producidos a diario en el trabajo y si estos se producen con la asiduidad como lo hacen en nuestro país. No existen los accidentes ni las enfermedades del trabajo incausadas. Ellos son producto de la falta de inversión empresarial en prevención y educación de los trabajadores. El contrato de trabajo en la Argentina conlleva el viejo slogan en negativo, (“el trabajo no es salud”), ya que las condiciones laborales en cualquier actividad  está dotada de peligros con riesgos inminentes para la salud de los trabajadores, tanto por condiciones laborales como ambientales mucho mas tóxicas que las permitidas por ley.

 En España, por ejemplo, cualquier accidente fatal de trabajo es seguido por prisión preventiva para los responsables de la empresa, al igual que cualquier homicidio doloso en nuestro país. Después se analizarán atenuantes si los hay, pero en todos los casos dentro de una causa judicial en sede penal. Los muertos del trabajo no tienen amparo, los inválidos sólo la ayuda de la Seguridad Social, los familiares la pensión y la cuota parte del muerto en cuotas con monto fijo, diferente y menor a otros argentinos muertos en otras circunstancias. Tan es así que en los accidentes ocurridos en medios públicos de transporte, la vida del chofer, piloto, azafata o personal de la empresa, vale menos que la de los pasajeros que lleva, por el sólo hecho de estar trabajando.

 Las ART según la Ley, son responsables junto a las empresas del cumplimiento de ley, y sin embargo en el caso de los exámenes en salud, desde el exámen médico preocupacional hasta los periódicos de seguimiento son incumplidos en el gran porcentual de los casos, y en otros el cumplimiento es simplemente para cumplir una formalidad. Conocemos profesionalmente casos en que el mismo contenido del exámen médico se practica para el empleado administrativo que para el trabajador hombreador de bolsas de 50 kilos; el mismo para un chofer que para un trabajador de lavaderos, sin permitirnos hablar de los peones rurales ni del trabajo infantil prohibido en toda la legislación nacional e internacional, pero presente en el trabajo diario de recolección y selección del tabaco en el norte argentino y del algodón en el Chaco y su zona. Todos los actores sociales miran para otro lado; el Fondo Nacional del Tabaco continúa liquidando con recursos de todos los argentinos mientras las tabacaleras explotan criaturas menores de 10 años y otros chicos trabajan de sol a sol en la recolección algodonera y se solicitan reintegros sobre exportaciones de aceites realizados a expensas de trabajadores infantiles. Por supuesto todo en situación de no registrados, y, fuera de cualquier amparo legal o sindical para los niños y sus familias.

 Volviendo al tema de los accidentes de trabajo, notamos que se ha instalado en la autoridad de aplicación el concepto que las hernias en general no provienen del trabajo realizado, sino que resultan defectos de los individuos y como tales se las califica como “enfermedades inculpables”. No son derivadas del trabajo que realizan, sino taras de formación en un todo de acuerdo con las aseguradoras, cuya principal finalidad es el lucro logrado al no pagar enfermedades del trabajo como tales. Se ha colocado a la Seguridad Social en el rol de atender todos los problemas de salud derivados del trabajo a través de las Obras Sociales, incluso por demandas judiciales que nunca afectan a las ART que rechazan alegremente las denuncias esperando el dictamen de las Comisiones Médicas, mientras el trabajador es atendido en su urgencia por su cuenta y riesgo. También forma parte de esta derivación de esfuerzos médicos el Hospital Público, siempre primera estación ante el infortunio, mientras las aseguradoras siguen cobrando su porcentaje de la masa salarial como antes las AFJP, cuyos principales accionistas siguen siendo los mismos, con su grado de desprecio por la calidad de vida de los trabajadores, cuyo único capital es la salud, que arriesgan diariamente por su sustento, cuando deberían estar cuidados y protegidos por las máximas medidas de Salud y Seguridad en el trabajo.

 Son casi ochocientos mil los accidentes de trabajo ocurridos por año, tomando en cuenta sólo el ocurrido a personal registrado, y si esa cifra le sumamos un 39% de trabajadores “No registrados”, mas el trabajo infantil ya denunciado, es dable  sospechar una cifra mayor. De los ocurridos y denunciados, casi un 7% tienen lesiones gravísimas que llevan a la invalidez, o sea decenas de miles de trabajadores en edad económicamente activa que ingresan a la Seguridad Social como inválidos por accidentes de trabajo anualmente. Ni un solo responsable es juzgado por ello, ni una sola aseguradora fue juzgada por enviar a trabajos no aptos a individuos que padecían determinada conformación o patología no detectada en esos análisis burocráticos para cumplir con la ley. Así vemos jóvenes de 30 años con discopatías múltiples por levantar mas de 50 kilos en carga y descarga durante 12 horas, medias reses durante jornadas enteras, rollos textiles de 80 kilos, presentando todos ellos columnas envejecidas, con envejecimiento precoz, que son rechazadas por las ART con la complicidad de la SRT, cuando todos sabemos que en el mundo, por legislación internacional, está prohibido levantar a mano por los seres humanos, mas de 23,500 kilos.

 Cuidar a nuestros trabajadores, es cuidar el trabajo argentino, es cuidar el crecimiento y recuperar la solidaridad como eje de construcción de un modelo social diferente al neoliberal que instaló la flexibilización laboral, las jubilaciones privadas extorsivas y falaces, y las ART como forma de privatizar el control de la higiene y seguridad del trabajo. Así, con masas desocupadas pugnando por entrar al mercado laboral, las condiciones de quienes conservaban el trabajo se deterioraban, las demandas salariales disminuían y quienes reclamaban quedaban fuera del mercado y de la vida. Esto no debe volver y debemos transitar un duro camino aún para desmontar lo estructural del neoliberalismo en el marco del trabajo, principal sector afectado junto a la deuda interna por la irrupción de una cultura contraria al modelo social solidario de la cultura del trabajo.

 Si los trabajadores, los niños explotados, los jóvenes pobres sin proyecto de vida, siguen figurando fuera de agenda excepto para programas televisivos morbosos en mostrar la marginalidad, cuando sólo sirven para sesudos congresos de analistas sociales en donde las estadísticas reemplazan la corporización humana del drama cotidiano, la lucha cotidiana por la supervivencia se da en las peores condiciones, con muertos invisibles, con niños sin futuro, con inválidos ocultos , con toxicopatías diseminadas en adolescentes sin destino, todos ellos aún en vida sin respuestas de compromiso social solidario, no saldremos nunca de una sociedad enferma. No se movilizan las capas medias por esos hechos dramáticos, no forman parte de la crónica diaria, no se cortan rutas ni se llenan espacios vacíos de noticieros con los cadáveres de obreros ni de niños que no deberían morir, que forman parte de las estadísticas de enfermedades pero que se desarrollan sobre cuerpos deteriorados e inmunodeprimidos por condiciones  de vida.

 El Estado Nacional ha mejorado en estos últimos años su presencia en las necesidades sociales básicas, pero hace falta avanzar en políticas sociales y sanitarias desde un marco estratégico de resolución del drama estructural ocasionado por treinta y tres años de ejercicio activo de políticas neoliberales. Es necesario plantearse un modelo de construcción social que además de ampliar como lo ha realizado el mercado del trabajo en 3,5 millones de trabajadores incorporados al mundo laboral desde el 2003, las condiciones de trabajo garanticen su salud y su continuidad, que contenga socialmente a los niños y adolescentes, a sus madres y su familia, con pautas de inversión social que determinen indicadores de vida en alza, con presencia diaria del Estado y contención permanente al desamparo social ocasionado por años de abandono, desidia e incomprensión.

 Derrotar la concepción paternalista del Estado, la forma perversa de la beneficencia, la privatización de la responsabilidad en las ONG, son cuestiones duras a resolver con política, con visión a largo plazo, con políticas de Estado y con compromiso social pleno, humanizando la práctica y el discurso porque cada argentino, viva donde viva, sea del origen que sea, piense como piense, merece las mismas condiciones  de vida y de desarrollo que quienes tienen presencia mediática y protagonizan presión social sectorial permanente por sus propios intereses. Los trabajadores, los niños explotados, los adolescentes sin educación ni trabajo, los desamparados, siguen siendo el subsuelo de la Patria al decir de Scalabrini Ortiz, en los medios de comunicación y en el inconciente colectivo del país.

CABA, 11 de abril de 2009

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El valor de las palabras

Publicado por Miguel Contissa en Mayo 24, 2009

Por Jorge Rachid

 La inmensa catarata de palabras sin contenido que origina la lucha electoral, hace que la semiótica adquiera valor cotidiano en la interpretación de cada una de ellas como significado en si mismo.

 Así nos asomamos a términos peyorativos como “la caja” cuando se expresa, desde la crispación, la búsqueda de recursos del ejecutivo, y que constituye su obligación natural para cumplir los objetivos del Estado Nacional.

 Se utiliza, maliciosamente, el término “apropiación” a la restitución del derecho constitucional al sistema previsional solidario por la eliminación de las AFJP, que además de amputar el 30% del capital aportado del ahorro interno genuino de millones de argentinos adjudicándolo maliciosamente a “gastos administrativos” y no a “ganancias” que era lo real, invertían en “paraísos fiscales” e instituciones privadas de mercados de valores extranjeros, operando en ese momento con 35 mil millones de dólares provenientes de salarios diferidos a los fines previsionales.  Cuando a esa situación se la llamó “saqueo” por parte de la prensa, los “políticamente correctos” clamaron por la “propiedad privada” como si los fondos previsionales fuesen plazos fijos individuales y no un pacto intergeneracional.

 Por supuesto que a la recuperación del rol del Estado en la economía se la llamó “estatismo o populismo” en un desconocimiento de ambos términos, producto quizás de tantos años de cultura dominante neoliberal, donde “Estado” era palabra prohibida, y “Mercado” actuaba de ordenador social. Así nos fue, en el desierto del desamparo y la desocupación de los noventa. Sin embargo, no alcanzaron las recomendaciones de que el Mercado sin Estado es “mercado negro” promotor de las políticas darwinianas en lo social donde triunfa el mas fuerte, como en la lucha de las especies por su supervivencia.

 Si “estatismo” es el rol del Estado como ordenador social y equilibrador de los intereses naturales que contiene toda sociedad, es indudable que lo único que se hizo fué recuperar “soberanía”, entendida ésta como la capacidad de tomar decisiones y ejecutarlas por parte del Gobierno elegido por el pueblo.

 “Populismo” no se utiliza, arteramente, como estar atento a los contenidos populares del reclamo social, no ejercer la violencia del Estado ante el conflicto, atender la realidad y tratar de superarla, antes que estigmatizar la pobreza y la marginalidad. Se han convertido a las mismas, pobreza y marginalidad, en banderas de críticas antes que en caminos de solución que se están ejecutando, mal o bien, formando parte esto último de otro análisis mas profundo de políticas sociales donde la hipoteca social sigue siendo alta.

 Cuando una acción de gobierno se cataloga de “populismo”, se lo hace desde una carga política que niega lo popular, que pretende ignorar que una sociedad se construye desde la búsqueda y el compromiso de Justicia Social, que significa ni mas ni menos que movilidad social ascendente a sectores de población hasta ayer nomás desplazados de la pirámide social. Si ese compromiso es “populismo” sin dudas es una política correcta desde el punto de vista de quienes pretendemos una sociedad mas justa.

 Sin embargo quienes lo enarbolan lo hacen despectivamente porque han asumido como propio y aplicable para todos, al eje culturalmente dominante de los últimos 30 años que privilegió al sector financiero por sobre el productivo, derrotó temporalmente a la cultura del trabajo y las leyes laborales de años de luchas y sacrificios del movimiento obrero y convenció que los argentinos éramos vagos e inservibles. Tomó como cierto que necesitábamos una Argentina productora de materias primas para el mundo, que el mercado interno no importaba, que el costo social (que nunca pagan los poderosos) había que asumirlo para integrarnos al mundo, que necesitábamos a las inversiones extranjeras aunque sean capitales buitres o lavados de dinero espúreo. Nos explicaron que la teoría del  derrame, del crecimiento macro, las mediciones de riesgo internacional, la opinión de los organismos internacionales de créditos y mil consignas eran “Palabras Infalibles a Aplicar”, pero la realidad sobreviniente fué que, la teoría y sus “aplicadores”, hundieron la Nación, nos dejaron sin Patria e hicieron llorar a millones de argentinos. Todo en el uso estricto de la palabra como herramienta de creación de una política.

 La Palabra es el motor de búsqueda del pensamiento. Desde ella se puede discernir la “ideología” del emisor. Es el indicador desde donde se mira la vida, la propia y del mundo.

 Quien dice “mano dura” lo hace desde algún lugar, mas allá del involucrado directo en un hecho lamentable y quien lo expresa desde la política no habla de seguridad, habla de represión.

Cuando nos presentan “inseguridad jurídica” en términos genéricos nos quieren significar que no funcionan los mecanismos republicanos de los poderes públicos democráticos.

Cual es la “seguridad jurídica” del jubilado con fallo de la Corte favorable que debe esperar el resarcimiento, frente a la “inseguridad jurídica” de la empresa monopólica privatizada que clama por justicia habiéndola vaciado, que no efectivizó las inversiones pactadas ni pagó las cargas sociales de sus empleados ni los impuestos a las ganancias.

Las seguridades e inseguridades existen de acuerdo al rol social de cada protagonista. Es un “hombre alegre” cuando el millonario se emborracha y “negro borracho” cuando lo hace un trabajador en el ejercicio discriminador, habitual y cotidiano de cierta prensa argentina.

 Así cada condena, cada diatriba cotidiana, se va instalando como una verdad absoluta, indiscutible.

La ofuscación sobre los “índices de precios” no es tema de mayorías populares, preocupadas por otras circunstancias como los precios reales y como cuidar el peso. Las candidaturas llamadas “testimoniales” tampoco impactan en lo cotidiano del trabajador que hasta ayer transitaba la angustia del trabajo y hoy lo tiene.

Los “fondos” del ANSES y su inversión en políticas anticíclicas, inversiones de corto, mediano y largo plazo, como tienen los organismos previsionales del mundo, es otro tema de agitación.

La visita del “dictador” Bolivariano, quien pese a haber ganado las últimas 12 elecciones excepto una derrota sigue catalogado como tal.

Que estamos “fuera del mundo” por no tener acceso al crédito, en el mismo mundo que se derrumba con la lógica esgrimida por los críticos de hoy, pero que sin embargo comerciamos por 50 mil millones de dólares sin restricciones ni problemas financieros. Podría seguir el listado de frases hechas a medida, en una pugna cultural que es política y que dominará los próximos años de la agenda argentina en la búsqueda de sus nuevos paradigmas para los nuevos tiempos.

 No quise ingresar por la ventana a la semiótica porque no me considero capacitado para eso, pero sí lo estoy para un análisis de la situación actual, donde los actores intentan esconder intenciones, detrás de palabras que desnudan las mismas.

 Desde la visión internacional hasta el manejo propio del Estado todo está bajo sospecha, cuando no se dirimen como corresponde los términos ideológicos de la confrontación, cuando el debate político está escondido y nadie dice lo que va a hacer en caso de triunfar su postura. El Gobierno ha trazado un camino desde hace años y en su accionar ha tenido aciertos enormes y también falencias e hipotecas pendientes. El neoliberalismo estructural está vivo y merece ser desmontado para reinstalar la cultura de la solidaridad y el trabajo.

 En realidad, lo que nos dicen, son “medias palabras”, son insinuaciones embozadas, son realidades que por alguna razón no nos dicen del todo, sino incompleta y confusamente. Las palabras son sentencias cuyo significado depende de quien las diga, donde las diga y hacia quien las diga. De esto saben todos los sesudos forjadores de imágenes de campañas electorales que trabajan sobre la foto y no sobre la película, impactando con el latiguillo, conmoviendo en la acción dirigida y escondiendo su programa político y su historia, diciendo solo “medias palabras” y sabiendo de antemano que su “palabra”, no es tal.

 Los argentinos tenemos memoria y sabemos lo que no queremos, pero también lo que nos falta recorrer para construir una sociedad mas equitativa con Justicia Social, tanto como sabemos que la palabra “Patria” proviene de “padre enterrado” o sea nuestra propia historia, y “Nación” por “nacer” de nuestra identidad. Ambos términos que deberían conjugar nuestro compromiso para con ellos.

 JORGE RACHID – C.A.B.A., 19 de mayo de 2009.

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LA BATALLA IDEOLÓGICA

Publicado por Miguel Contissa en Mayo 17, 2009

Por Jorge Rachid

Los procesos electorales suelen ser los principales responsables de desviar los ejes políticos que necesariamente debe transitar la Nación. Nada de lo que hoy se discute transcurre en carriles que alimenten el pensamiento, abonen los proyectos en marcha ni ofrezcan alternativas, sino que por el contrario la frivolización en algún caso y la judicialización en otros tiñen el mapa electoral, acompañados por la descalificación y la falta de respeto al prójimo, adversario o no.

 Miles de argentinos se están preguntando: ¿a quien voto?, cuando la pregunta que deberíamos hacernos es que quiero para mi, para mis hijos, para mi país, para mis compatriotas. Sin embargo, la artillería marketinera cotidiana y repetitiva nos ofrece opciones de personajes cuya principal virtud reside en la acumulación de dinero, en haber invertido en imagen, en ser propietario del futuro en paz y en armonía sin tener pasado, construyendo alianzas empresariales al calor de la lucha política y relaciones internacionales de clara identificación ideológica, que después niegan en nuestro país.

 Por otro lado algunos, adheridos al mesianismo apocalíptico estimulado por los medios, acumulando temores contenidos ante cada información, construyendo alianzas de signo anti, antes que consolidaciones de pensamiento crítico y propuestas estratégicas, promueven debates tipo talk show televisivos de cruces misilísticos, de picaresca criolla y   denostación del adversario, en la promoción del famoso y rentable rating mediático que entusiasma a los productores, paladean los comercializadores y transforman a nuestros compatriotas en televidentes pasivos en vez de electores activos, al pueblo en “gente” y a los ciudadanos en público o clientes. La política, bien, gracias y lejos.

 Los desafíos del país en el marco de una crisis internacional inédita no existen en campaña. Eso lo discutimos luego en las Cámaras cuando el pueblo se exprese, siempre y cuando lo haga sin presiones ni prebendas ni mucho menos con fraudes, que ocurren cuando pierden los “políticamente correctos”, en un ejercicio discriminador sobre la pobreza y la humildad rayano al racismo. Si es pobre y vota oficialismo es porque está comprado, no es porque el ser humano y su familia hoy están mejor con trabajo en blanco y los hijos pudieron estudiar en estos años. Vota oficialismo porque entre otras calamidades, no entiende lo que pasa, ni conoce las presiones a la prensa, o las alianzas con “dictadores” como Chavez, no sufre no tener crédito externo, convalida la apropiación de las AFJP. Ellos nunca van a entender semejante situación. Los trabajadores y los pobres son para ellos una subcultura que descalifica su decisión.

 La Patria sumergida en estos avatares pierde los ejes de construcción política y posterga las políticas de Estado. Se intenta impedir la consolidación nacional en un momento político internacional único, donde Argentina está en las mejores condiciones de afrontar los desafíos futuros por las previsiones hechas en los años anteriores. Sin embargo todo se niega, se tergiversa y debe ser destruido en aras de un imaginario futuro donde la “armonía” reemplace la crispación, donde los argentinos vivamos en paz sin tocar ningún interés que pueda alterar los ánimos de los poderosos dueños del país, donde la Justicia dócil y los políticos vencidos en sus utopías renueven sus votos de alineamiento internacional, con visión eurocentrista en algunos casos o proimperiales en otros, para que nuestro país deje de ser noticia por sus supuestos fracasos, como haber abonado al FMI para impedir controles virreynales con pretensiones coloniales, o intentar que las empresas monopólicas entregadas en la segunda década infame cumplan sus compromisos de inversión y paguen sus impuestos, o promover que Bush sea sometido al Tribunal Internacional de La Haya por el genocidio contra el pueblo iraquí.

 Sin dudas se juegan dos estrategias de campaña electoral que, aunque corta, es sustantiva para el futuro del país. Por un lado quienes pretenden minimizar el discurso a través del individualismo propuesto como ícono de la democracia. “Se vota candidato” es la consigna, no se vota un camino, una propuesta o un modelo de construcción social. No se vota por las leyes laborales ni por políticas sociales, sólo se ofrece el salario para la niñez al mismo tiempo que se quieren eliminar las retenciones a la soja. Un disparate y un insulto a la inteligencia de nuestro pueblo. Se pretende volver al FMI y rechazar el swaps con China por 10000 millones de dólares, y los 1500 millones de Brasil, ambos ofrecidos sin costo ni imposición de compra y de libre disponibilidad. Se estigmatiza la reunión del G-20 por la invitación argentina como si fuese un agravio al país haber participado y proponer frente a los poderosos del mundo la eliminación de los paraísos fiscales y la inversión en producción y trabajo antes que el apuntalamiento al sector financiero responsables de la crisis internacional.

 Las elecciones, como cualquier evento político, constituyen una batalla ideológica que solamente no aceptan aquellos que decretaron “el fin de la historia” en los 90 y acordaron el discurso único del neoliberalismo hasta que estalló. La ideología no sólo existe sino que es el motor de la política que deberá ser reivindicada como la herramienta de transformación de los pueblos por construir sociedades mas justas. Volver a la política es el gran desafío de la batalla electoral, sin que nadie se asuste por el término guerrero, ya que la guerra es la continuación de la política por otros medios, pero siempre termina en el mismo lugar que es la mesa de negociaciones. No mesa de imposiciones y de ninguneos de sectores sociales que ven disminuir sus ingresos y apuntalando actitudes egoístas y neoliberales pretenden hacerse dueños de la patria y de sus símbolos, como la bandera y el himno. Quizás lo hayan sido en otras épocas, pero el mundo y la Argentina cambiaron, llegó la hora de reconstruir el Estado de Bienestar después de la noche financiera para lo cual falta un largo camino, pero es el camino, sabiendo de la hipoteca social pendiente y del modelo de construcción social solidario en lo estratégico.

 No estamos eligiendo hombres y mujeres mas o menos presentables y millonarios. Debemos preguntarnos si son mas o menos comprometidos con los humildes y desprotegidos, y si su historia personal corrobora la idea que nos formamos de ellos. No son individualmente los candidatos quienes nos representen, sino las políticas que llevarán adelante, desde una conducción política como en cualquier país del mundo. Por esa razón todas las elecciones son plebiscitarias. Porque nos pueden hacer abandonar el UNASUR y sus iniciativas como el Banco del Sur y el sistema de Defensa continental, nos pueden hacer volver a las AFJP y su saqueo, derogar las leyes del trabajo para flexibilizar a los trabajadores ante la crisis, eliminar el rol del Estado que hoy alienta políticas pro activas de consolidación de empresas y empleo, dejar las rutas áreas, la aduana y el personal embarcado en manos extranjeras, bajar la movilidad jubilatoria, terminar con las Obras Sociales, firmar el ALCA con EEUU y tantas cuestiones que sería largo analizar, pero funesto el solo pensarlas.

 Si el camino es el correcto, aún con errores de gestión y de conducción, debemos apuntalarlo para profundizarlo en ese sentido, porque solo así se aventarán los temores ideológicos. En ese sentido duele la crítica por “izquierda” de sectores del campo nacional y popular que llevados por un formalismo complejo en su interpretación, terminan emparentando el camino recorrido con los procesos neoliberales y dictatoriales, aumentando la masa crítica de los sectores de la reacción. Sin dudas todos tenemos propuestas y senderos que transitar aún insatisfechos desde el punto de vista de las utopías, pero no todo debe ser a cualquier precio y menos en un acto electoral. Los peronistas sabemos cual es el aporte al movimiento nacional junto al justicialismo, al movimiento obrero organizado, las organizaciones de base de los movimientos populares, los intelectuales de Carta Abierta, los aliados al proceso de reconstrucción nacional vengan de donde vengan  siempre y cuando expresen lo genuino de la lucha por la recuperación de la identidad nacional y la soberanía política con justicia social.

 JORGE RACHID

CABA 13-5-09

Publicado en el diario BAE el 15-5-09

www.jorgerachid.blog

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GOLPE AL CORAZÓN DE LA USUROCRACIA ARGENTINA

Publicado por Miguel Contissa en Abril 6, 2009

 La nacionalización de las AFJP es una medida oportuna y largamente meditada

 

 

Por Walter A. Moore

 

La furibunda reacción de los cómplices del saqueo a la Nación Argentina, es adecuada al daño que se les ha causado con la estatización de las AFJP.

 

Las AFJP fueron un invento del Imperio destinado a usar el ahorro de nuestro Pueblo para sus fines.

 

Gritan ¡Improvisación! los medios del establishment, tomados por sorpresa, pero es evidente que se trata de una operación cuidadosamente planeada, pues en Julio de 2007 ya se había constituido, por decreto nº 897/07, el Fondo Soberano al que irán destinados los valores obtenidos por esta nacionalización, realizada al estilo de una “toma hostil”, similar a la que emplean, sin críticas de ningún tipo, las grandes multinacionales.

 

Como el procedimiento no admite cuestionamientos porque se ha hecho respetando las sacralizadas “reglas del mercado”, la medida no es confrontada con análisis serios de política económica, sino con la afrenta personal y el psicologismo barato.

 

En realidad, esta operación permite al Gobierno retomar el control de las grandes empresas extranjerizadas (públicas y privadas), sin afectar la cacareada “seguridad jurídica”, y abre una nueva “Ventana de Poder”: Constituir un Fondo Soberano Argentino (el decreto mencionado lo posibilita), cuyos recursos permitirán la puesta en marcha de grandes proyectos postergados: el Aprovechamiento Múltiple de los ríos Bermejo y Pilcomayo, que permitirían incorporar, bajo riego, a 6 millones de hectáreas de cultivos subtropicales, o desarrollar los 2,5 millones de hectáreas del Delta del Paraná que pueden convertir a la Argentina en el mayor productor de arroz de Sudamérica.

 

Con estos recursos se puede también iniciar un programa de construcción de una Red de Microciudades Productivas, destinadas tanto a restablecer el equilibrio poblacional de la Argentina, como a preparar al país para absorber la enorme corriente migratoria que, seguramente, ocasionará la gran crisis mundial en curso, para mencionar unas pocas iniciativas de gran porte.

 

La oportunidad de la medida es inmejorable, y puede permitir liberar la creatividad de nuestro pueblo, pues al acabar el Diluvio Monetario en ciernes ya nada será igual, y entonces deberemos crear nuevas instituciones, nuevas formas productivas y de consumo, una nueva estructura defensiva y finalmente, constituir la Unión Sudamericana.

 

El fondo puesto en marcha, nos permitirá invitar a otros países de nuestro Continente a constituir un Fondo Soberano Sudamericano, destinado a ser un poder complementario, pero con mayor operatividad, que el programa Unasur.

 

En este caso, el liderazgo argentino no podrá discutirse, sobre todo si va acompañado de un programa concreto de integración física y productiva del Continente que nos convierta en uno de los grandes jugadores del Nuevo Mundo Multipolar.

 

Esperamos que esta oportunidad pueda desplegarse en todo su esplendor, para lo cual es necesario poner en marcha un Proyecto de País que genere una sinergia que permita que todos sepan que es lo que tienen que hacer.

 

 

ESTA MEDIDA PUEDE SER EL FINAL DE UNA ERA DE OSCURO INMOVILISMO Y DE MENTIRA ORGANIZADA

 

Las AFJP fueron una institución característica de esta era.

 

El uso infame de los fondos confiados por una clase media manipulada por parte del Sistema Usurario, no estuvo destinado a dar certeza a sus años finales, sino que se usaron para favorecer los planes de los Centros de Saqueo Global, gracias a que estos grupos controlan resortes fundamentales en nuestro país.

 

El uso que hacían de los recursos es un ejemplo que debemos contemplar desde varios ángulos, para comprender la profundidad del daño que nos hacían.

 

Para empezar, estos fondos no se usaron para financiar ningún emprendimiento productivo, es decir productor de riqueza real y generador de trabajo que sirva a nuestra Nación, como prometieron. Muy por el contrario, se usaban para especular y seguir saqueando.

 

Uno de los ejemplos más siniestros lo constituyen los llamados “Fideicomisos para financiar el consumo”. Es decir el dinero que le prestan a las grandes cadenas nacionales o extranjeras para que conviertan un negocio de venta de productos en una nueva forma de usura.

 

Para verificar esto no hace falta otra cosa que mirar las “ofertas” que ofrecen las grandes cadenas, por ejemplo: Precio de contado: 1.000 pesos, o bien 15 cuotas de 100 pesos: Un interés del 50% anual, pues la primera cuota la cobran como anticipo. Usura pura.

 

A esto se suma que la mayor parte de los productos que venden son importados, con lo cual ni se genera trabajo, ni desarrollo industria.

 

Pero sí se fugan divisas para comprar cosas que estamos totalmente capacitados para fabricar nosotros.

 

Las 40 empresas que conseguían los fondos de las AFJP los usaban, por ejemplo, para hacer barrios de superlujo, mientras las villas miserias crecen en forma incontenible, o para ampliar sus monopolios en medios de comunicación, comprando a toda la competencia.

 

Otros usaban los ahorros para la vejez ajenos, en lugar de usar fondos propios para hacer las inversiones que se comprometieron a realizar cuando lograron que les regalen las  empresas estatales.

 

Con esta acción, la otra Gran Mentira: la de los “capitales extranjeros” como fuente de desarrollo, se derrumbó.

 

Quedó claro también que los bancos extranjeros vinieron a prestarnos lo que es nuestro, pero llevándose los intereses a su país.

 

Para colmo, algunas de las 10 empresas liquidadas, depositaron estos fondos en bancos que están quebrando en Estados Unidos.

 

La imprescindible corrección de estos dislates de pérdida de control de nuestro sistema financiero, debe proseguir haciendo algo tangible con la fenomenal riqueza potencial de nuestra Nación, en el territorio, la población y nuestra cultura,

 

Si en este Fondo Soberano Argentino se consolidan todos los recursos obtenidos de las empresas cuyo control ahora se tiene y se le suma el flujo de dinero que proviene de los ahorros de la población, es posible avanzar en dos direcciones de nuestra liberación:

 

A.)    Formando una organización del Estado con el peso económico suficiente como para resistir cualquier presión del Imperio Global (que siempre ejercida a través de sus corporaciones, bancos, organismos multilaterales y los medios de difusión).

 

B.)    Instalar un nuevo modelo de desarrollo de la producción económica del Estado, constituyendo una especie de UTEs con empresas privadas y/o organismos de usuarios y consumidores, para incrementar la eficiencia, crear consenso y disminuir la entropía social ocasionada por la corrupción.

 

 

TAMBIEN DEBEMOS DEFINIR UN NUEVO MARCO CONCEPTUAL PARA LA ECONOMÍA

 

Esto es imprescindible para superar la gran crisis en marcha, y podemos comenzar por distinguir que La Riqueza y el Dinero son dos cosas muy diferentes, y esta diferencia puede apreciarse en la siguiente cuadro comparativo:

 

DIFERENCIAS ENTRE

 

RIQUEZA

DINERO

Consiste en hechosconcretos                  

Es una expresión abstracta

Se utiliza y se consume                            

Se utiliza y NO se consume

Es útil si se consume

Es útil sólo si cambia de dueño

Se gasta en el tiempo

Se acumula en el tiempo

Uso de terminología económica

Uso de terminología jurídica

Realidad tangible                                     

Representación de otra cosa

 

 

                     Realidad práctica de

Información impresa en

Productos

Papeles

Servicios

Metales decorativos

Conocimientos

Cifras en una pantalla

Se crea con trabajo humano

Se crea de la nada mediante

y transacciones con bienes

Emisión, usura

tangibles (con cada cambio de manos se crea riqueza)

especulación y renta de la tierra

 

 

Se produce año a año

Se emite arbitrariamente

Su función principal es estática

Su función principal es dinámica

Referencias de la Economía Física   

Registro como Economía Contable

 

 

 

MENTIRAS Y OMISIONES EN EL SISTEMA MONETARIO ACTUAL

 

·     NO SE DESTACA que la principal función de una moneda es facilitar la división del trabajo en cualquier sociedad.

 

·     SE OCULTA el hecho de que los intereses están contenidos en todas las transacciones económicas, constituyendo aproximadamente el 50% del precio de cualquier producto o servicio (como mínimo), y que la palabra “interés”  es sinónima de “usura”.

 

·     NO SE DICE  que las monedas no necesitan ningún tipo de PATRON MONETARIO de respaldo, el respaldo real de cualquier moneda es la capacidad de producción del sistema emisor.

 

·     SE CONFUNDE Respaldo con Reservas. Una cosa es que el valor de una moneda se base en un respaldo de oro o divisas de otro país o institución y otra cosa es tener una reserva de oro o divisas destinada a nivelar el flujo cambiante de compras y ventas al exterior.

 

·     SE DISIMULA mediante el mecanismo de la “refinanciación”, que se pagan intereses sobre los intereses (anatocismo) y el funcionamiento del Interés Compuesto que acumula intereses, que aumenta la deuda sin prestar más dinero, por el mero hecho de que transcurrió el tiempo.

 

·     JAMAS SE MENCIONA la imposibilidad de sostener el crecimiento exponencial de la curva de interés, que indefectiblemente termina en una crisis económica generalizada.

 

·         SE DESORIENTA al igualar la aplicación del dinero creadora de riqueza que se logra volcándolo en el sistema productivo con el fomento del gasto improductivo financiando el consumo mediante el crédito o dando beneficencia a cambio de crédito bancario.

 

·         SE DICE QUE  “El ahorro es la base de la fortuna”, cuando en realidad es lo contrario, pues la riqueza es generada cuando el dinero circula velozmente, o sea que no se mantiene inmóvil en un depósito bancario.

 

·  SE MIENTE al decir que la gente gana dinero colocando su dinero en los bancos, el 90% de los depositantes obtendrían mayores ganancias si compraran al contado lo que necesitan usando el dinero depositado en  lugar de esperar los dividendos provenientes de los intereses.

 

El futuro es promisorio para los argentinos, al iniciarse el siglo 21 a nosotros nos corresponde terminar de concretar la Unión Sudamericana, así como a nuestros próceres les correspondió esa iniciar esa tarea hace dos siglos.

 

América es otra vez el Nuevo Mundo, y a nosotros nos corresponde mantenerlo habitable para todos los hombres de buena voluntad que quieran vivir en nuestra tierra.

 

 WM/

 

Buenos Aires, 27 de octubre de 2008

 

 

 

 

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Lo estructural de la pobreza

Publicado por Miguel Contissa en Febrero 15, 2009

Un artículo de Jorge Rachid

Cuando lo invisible se hace visible, como sucede en la tragedia de Tartagal, la vergüenza nos alcanza a todos los argentinos, no por desconocer esa realidad que muchos conocemos desde hace años, sino por no haber sido capaces de modificar una sociedad injusta, en un modelo social solidario como alguna vez vivimos en nuestro país.

 

La pobreza en la Argentina es un fenómeno social novedoso en cuanto a que es pobreza estructural, es decir, aquella que ha quedado anclada generacionalmente en una posición social inamovible, sin otro horizonte que la supervivencia, sin proyectos de vida alternativos ni movilidad social por delante; la integran aquellos compatriotas de sectores arrojados de la pirámide social por la voracidad insaciable del proceso de acumulación de las riquezas, que domina nuestro país en forma ininterrumpida desde 1976 amparados en la cultura neoliberal ahora decadente e instalada a fuerza de sangre y dolor social.

 

Esto hoy es estructural por cuanto las nuevas generaciones fueron creciendo en una cultura individualista, egoísta, del “sálvese quien pueda”; rompiendo los lazos sociales íntimos que supieron dar cobertura a la solidaridad cotidiana y produciendo una diáspora social nunca conocida. Esta realidad no siquiera se presentó en la sociedad argentina ni aún en el mayor proceso de crecimiento demográfico que se vivió en el país, como fue el inmigratorio de principios de siglo, pues se supo absorber las diferencias sociales de los recién llegados, ofreciendo el cuerpo generoso del país “a todos los hombres y mujeres del mundo”, como se proclama en el Preámbulo de la Constitución Nacional.

 

Sin embargo, hoy vemos que los propios argentinos, también “hombres y mujeres” del Preámbulo, se encuentran desposeídos, no obstante haber nacido en esta tierra.

 

Este análisis permite clarificar que la pobreza no es un slogan que pueda ser usado en cualquier campaña electoral, ni que pueda ser representada con un candidato caminando el barro. Tampoco puede ser un discurso confrontativo de una lucha electoral, siempre pequeña, siempre mediocre, que suele utilizar la pobreza como ariete especulativo, conmovedor por su supuesto compromiso con el pueblo. Peor aún cuando en una tragedia como la de Tartagal se llega a criticar y desmerecer la ayuda destinada a paliar el dolor vistiéndola de electoralista, incluida la visita presidencial. Esto representa un verdadero despropósito, sólo producto de la necedad de quienes se creen el ombligo del mundo en su afán oposicionista, sin límites.

 

Así como en la década del 90 la teoría del derrame llamaba al sosiego social porque ya vendrían los beneficios sociales de la acumulación capitalista- financiera, mientras tanto las fábricas cerraban y los desempleados caían en la desesperación, hoy sin dudas, en un país en crecimiento en los últimos años, que ha avanzado ampliando la oferta de empleo, que ha sabido mejorar los condiciones de los trabajadores, que supo dar respuesta puntuales al dolor social, debemos asumir que hay una hipoteca social pendiente y de magnitud mas que considerable.

 

Debemos asumir que ahora derrotar la pobreza estructural no es un problema del ámbito de Desarrollo Social, que puede haber funcionado en la emergencia y debe seguir haciéndolo. Hoy la batalla contra esa pobreza, va desde los cultural a lo sanitario, desde lo educacional a la distribución justa de la riqueza creando un marco de movilidad social, de proyectos de vida, de efectiva presencia del Estado, que hasta ahora formaba parte del “debe” de la agenda oficial.

 

Para eso es necesario que la “pobreza” abandone la agenda electoral y comience a ser una agenda de políticas de Estado, lejos del tironeo prebendario, sin estar sometida al efecto pánico que introducen los profetas de catástrofes deseadas, ni que sean escenario de escarceos tácticos destinados a apagar los fuegos antes que construir realidades. Cuando millones de chicos y adolescentes no tienen proyecto de vida, la vida no vale nada; cuando no tienen compromiso social no son parte de la sociedad; cuando sus familias han sido abandonadas a la mano de Dios, el rencor y la violencia son parte de lo cotidiano. Por eso el Estado es el único garante de impulsar un Modelo Social Solidario, al mismo tiempo que brinda respuestas coyunturales.

 

A quienes defienden sus intereses sectoriales sin importarle el resto de la sociedad; a quienes plantean que no se pueden tocar los impuestos y los gravámenes porque es exacción y luego pregonan la inseguridad creada por la propia disyuntiva riqueza-pobreza, y la carencia de recursos para los hospitales y las escuelas públicas, esos tendrán que aceptar que los recursos del Estado son para esos fines. A quienes aplauden las políticas de mano dura, que sepan que están matando chicos, que las cárceles son sociales, exclusivas del country de la pobreza. A los que apuestan al fracaso y piden “el cambio ya” recuerden los procesos traumáticos en democracia, de abortar continuidades y de dictaduras abortando vidas.

 

Los argentinos en situación de pobreza son el resultado de años de sometimiento a la extorsión económico financiera neoliberal, ejecutada por otros argentinos que han perdido pertenencia e identidad; que tabicaron las bocas y trataron de hacer lo mismo con las mentes a través del discurso único y nuestra famosa entrada heroica al primer mundo, que terminó siendo en la categoría de sirvientes internacionales de los poderosos. Se destruyeron sueños, ilusiones, fuentes de trabajo, sistemas médicos, escuelas públicas ejemplares, posibilidades de investigación y tecnologías de punta que estaban en desarrollo. Se destruyó la autoestima de los argentinos a quienes se les inculcó incapacidad para crecer y protagonizar; de ser y construir nuestro propio destino; siempre mirando obligadamente al llamado “mundo” para encontrar la imagen espejada, como quien necesita mirarse para saber que existe.

 

El peronismo ha sido y debería seguir siendo, mientras así se denomine, el nombre y apellido de la Justicia Social en la Argentina, ya que su compromiso con los humildes, desposeídos y trabajadores fue la base de construcción social, desde lo conceptual, de un modelo de país y un liderazgo que aún sigue dando respuestas a las demandas de la hora.

 

No puede el peronismo ignorar que mientras una sola necesidad persista en nuestro país, hay un derecho por otorgar y mientras no cierren las heridas sociales provocadas por el simplismo codicioso de un país grande en un marco social degradante, no resolveremos la ecuación histórica de las luchas sociales en nuestro país.

 

Así como existe una pugna entre capital e interior, histórica y justa desde el punto de vista de los intereses, también debe existir esa tensión entre la pobreza e indigencia hasta ahora invisibilizadas y los sectores formales de la sociedad, algunos de los cuales se niegan a mirar la solidaridad como un normal quehacer cotidiano, en una comunidad que debe reestablecer sus lazos sociales íntimos.

 

Los argentinos nos debemos la elaboración de políticas sociales activas que contengan planificación estratégica, para el desarrollo de un Modelo social Solidario, con objetivos de corto, mediano y largo plazo.  Que nos permita ir valorando los indicadores de la inversión social en forma sistemática y que al mismo tiempo de dar la respuesta coyuntural, vaya instalando la nueva cultura del trabajo y la solidaridad, como ejes transformadores de la sociedad, que estimulen proyectos de vida a familias de compatriotas que han sido denigradas y expulsadas socialmente.

 

Derrotar la dádiva y el prebendarismo no es fácil. Crear una nueva cultura tampoco lo es. Gestar un nuevo modelo social es proponerse una revolución. Cambiar los actores del poder es muy difícil pero no imposible. Cada cambio es un conflicto. Cada medida un tironeo de intereses. Cada anuncio un cóctel de lobistas del impedir. El envío de una nueva ley al Parlamento un condicionamiento de negociación. Por lo tanto la voluntad debe ser firme y sostenida. Conducir es predicar y predicar es persuadir, pero después es pelear por los intereses de los más débiles y los mas desposeídos, los que no tienen voz, los que sólo aparecen en las tragedias y dejan de ser noticia a los pocos días, de acuerdo al rating. Ese debe ser el compromiso y los argentinos debemos asumirlo para construir la historia entre todos, en una sociedad mas justa, mas libre y mas soberana.

 

CABA , 12 DE FEBRERO DE 2009

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AFJP: La Estafa del siglo. Balance de 14 años.

Publicado por Miguel Contissa en Noviembre 9, 2008

Por Ing. Mario Cafiero y Javier Llorens 

3 de noviembre de 2007

Resumen:

En el presente informe preliminar se efectúa un balance de los 14 años transcurridos desde la creación de las AFJP. En estos días se dicen muchas y controvertidas palabras al respecto, pero generalmente acompañadas de pocos números. Sin embargo en las cuestiones económicas, los argumentos más elocuentes los dan los números.

A esos efectos hemos realizado un conjunto de cálculos en formato Excel: AFJP Balance 14 años[1], cuyas principales conclusiones adelantamos en este avance, dada la premura con la que se debate la cuestión.

¿Qué nos dicen los honestos y áridos números?

·     Que en los catorce años de existencia de las AFJP, desde 1994 al 2008, se desviaron dineros que corresponderían al ANSES, con su carga financiera incluida, por 170 mil millones de pesos, equivalentes a 89 mil millones de dólares.

·     Que los Fondos de Jubilación y Pensión (FJP) acumulados a junio pasado eran de 99 mil millones de pesos; pero dado que se ha sobrevaluado los títulos públicos el valor real de esos fondos era de 84 mil millones. O sea que de concretarse la disolución de las AFJP, la ANSES solo recuperaría menos de la mitad de los dineros que se le sustrajeron.

·     El esfuerzo económico efectuado por los aportantes -ajustado por el índice combinado de precios (CER + Precios al por Mayor)- trepó en junio pasado a 158 mil millones de pesos. En este monto se incluye el incremento de 3 puntos al IVA, dispuesto en 1995 para refinanciar a la ANSES, ante la desfinanciación de este organismo provocada por la creación de las AFJP.

·    Respecto el Fondo de 84 mil millones de pesos que se pretende rescatar, esto representa para los aportantes una pérdida de su esfuerzo de -46 %, con un rendimiento negativo de nada menos que el -9 % anual. Si la cifra se expresa en dólares, los 27 mil millones de dólares del Fondo, contra los  51 mil millones de dólares soportados por los aportantes (computados de la misma manera), representan para estos una pérdida en dólares de -46 %, con una tasa negativa del -9 % anual.

·     Si se efectúa una proyección de los resultados históricos, los futuros jubilados hombres de las AFJP, cobrarán una jubilación por parte de las AFJP de entre el 13 % y el 18 % de su último haber, según hayan efectuado aportes durante 30 o 45 años. Muy lejos del 82 % móvil al que aspira la ley. En el caso de las mujeres, al jubilarse a los 60 años, los resultados son aun más penosos. Cobrarán entre el 8 % y el 11 % de su último haber, según hayan efectuado aportes durante 30 o 45 años.

·    Estas cifras desastrosas conforme los antecedentes históricos, no mejoran gran cosa si se proyecta una hipótesis optimista media, bajo el supuesto de corregir los peores excesos en los que incurrieron las AFJP, a la vista y paciencia de los gobiernos. Los números dicen que los jubilados hombres pasarían a cobrar un retiro de entre el 18 % y el 27 % de su último haber, según hayan aportado 30 o 45 años. Y las mujeres pasarán a percibir entre el 12 % y 16 %, para el mismo rango de años.

·    Manteniendo esas hipótesis optimistas medias, los fondos de las AFJP tendrían que alcanzar un rendimiento continuo a lo largo de 30 a 45 años del 12 % y el 8 %  anual respectivamente, sobre moneda dura sin ninguna inflación, para que los jubilados hombres puedan alcanzar un retiro del 82 % de su último haber. Y por su parte en el caso de jubiladas mujeres, el rendimiento tendría que elevarse al 15 y 10 % anual con el mismo fin.

La codicia es buena dice la UNION AFJP:

Obviamente esto último se trata de un imposible. De una utopia financiera. Como la burbuja de las hipotecas “subprime” que acaba de estallar en Wall Street. Y también machista, por la discriminación de géneros que implica. Estas tasas solo serían factibles de obtener con inversiones especulativas en bonos basura, que les están expresamente vedadas a los fondos provisionales, donde se prioriza la seguridad sobre el rendimiento.

Además son imposibles de sostener en forma continuada en el tiempo, ya que representaría una gimnasia especulativa a lo largo de 30 a 45 años, propia no de un fondo de pensión, sino de un fondo buitre. Saltando frenéticamente de una inversión a la otra con permanente toma de ganancias, con alto riesgo de default. Una tómbola financiera incesante, asumiendo no solo el riesgo de no obtener ninguna ganancia, sino de soportar grandes pérdidas.

Sin embargo esta es la “novedosa” salida propuesta por la cámara que agrupa a las AFJP, UNION AFJPS, sin advertir el desbarre moral y conceptual que ello representa, si se enfoca la cuestión sistemicamente.  “Si todos robamos, no todos seremos mas ricos” decía Keynes. Y lógicamente en esa tómbola bursátil financiera de suma cero, algunos  fondos de jubilados  ganaran… y otros saldrán esquilados. Abandonando definitivamente el sistema solidario, el egoísta sistema de capitalización se transformaría así un sistema antisolidario, bajo el lema “la codicia es buena”, pese a que este acaba de fracasar estrepitosamente en Wall Street.

Las comisiones también son muy buenas… para las AFJP

Respecto a las comisiones cobradas por las AFJP, su monto desde 1994 asciende a 19 mil millones de pesos corrientes, que equivalen a 37 mil millones de pesos a valor de hoy, y al 31,5% de la recaudación. Medida en dólares nos encontramos que las AFJP embolsaron 12 mil millones de dólares por este concepto, en sus 14 años de existencia. Lo cual representa casi la mitad del Fondo existente a la fecha expresado en dólares, u$s 27 mil millones. Esta proporción de casi uno para las AFJP, contra dos a favor de los jubilados, muestra la dimensión de la estafa perpetrada por las AFJP. 

Para justificar este abuso las AFJP dicen que una parte importante de la comisión se destinaba al pago del seguro de invalidez y fallecimiento de los afiliados. Lo que no dicen las AFJP es que las compañías de seguros que contratan son exclusivamente las vinculadas a sus grupos empresarios. Es demoledor el informe de la Unidad de Planeamiento, Regulación y Comunicación de la SAFJP de Febrero del 2001: “Todas las AFJP contrataron el seguro colectivo de invalidez y fallecimiento con empresas vinculadas”. Y lo mismo pasa con los seguros de renta vitalicia al obtenerse la jubilación.

Aparte de los fondos derivados a estas últimas, las AFJP desviaron a sus empresas de seguros de fallecimiento e invalidez un monto cercano a los 20 mil millones de pesos a valor actual. Es lamentable que durante los largos años que duró el régimen de las AFJP y durante los años que Alberto Fernández fuera titular del Superintendencia de Seguros y luego Jefe de Gabinete, no se hiciera absolutamente nada para acabar con este negociado. 

El núcleo del fraude de las AFJP        

Estimulando el egoísmo como antitesis del sistema solidario, cuatrimestralmente las AFJP les hacen llegar a sus aportantes un resumen de cuenta con la actualización de la cuotaparte de sus fondos. También  hacen publicidad respecto sus altas rentabilidades, manifestando actualmente en forma oficial, a través de UNION AFJPS, que ellas alcanzan acumuladamente al 14 % nominal anual, y al 7 % real anual.

Lo que no aclaran a sus afiliados –y acá reside el fraude- es que esas rentabilidades están calculadas, no sobre los aportes efectuados por el afiliado, sino sobre el neto que finalmente las AFJP acreditan en su cuenta, luego de haberse quedado con las comisiones, seguros, etc.

Si se toman en cuenta los aportes efectivamente efectuados, no los acreditados, y el índice combinado de precios, los resultados cambian radicalmente, transformándose las ganancias en pérdidas, como se puede observar en el siguiente balance.  

Conceptos

$

$
indexados

u$s

Fondo Jubilaciones y Pensiones FJP

98.808

98.808

31.358

Prestaciones netas revalorizadas

3.393

3.393

1.077

Sobrevaluación Títulos Públicos

-15.809

-15.809

-5.017

Fondo J y P corregido

86.391

86.391

27.417

Aportes Totales

82.579

157.614

51.101

Aumento IVA (18% a 21%)

21.700

39.714

12.524

Recaudación

60.879

117.900

38.577

Comisiones y Seguros

-19.169

37.096

12.018

Recaudación Neta

41.709

80.804

26.559

Resultados

 

 

 

Sobre Recaudación Neta

107%

7%

3%

Sobre Recaudación

42%

-27%

-29%

Sobre Aportes Totales

5%

-45%

-46%

Rentabilidad anual

 

 

 

Sobre Recaudación Neta

12%

1%

0%

Sobre Recaudación

6%

-5%

-5%

Sobre Aportes Totales

1%

-9%

-9%

Ratios

 

 

 

Recaudación Neta s/ Recaudación

68,5%

68,5%

68,8%

Recaudación Neta s/ Aportes Totales brutos

50,5%

51,3%

52,0%

Comisiones / Recaudación Neta

46,0%

45,9%

45,2%

Comisiones / Recaudación Bruta

31,5%

31,5%

31,2%

Comisiones sobre Fondo J y P corregido

22,2%

42,9%

43,8%

RESULTADOS PARA EL FISCO 14 AÑOS DE AFJP

 

Valor Nominal

Carga
financiera

Total

Fondos sustraídos a la ANSES en $

60.879

109.206

170.085

Fondos sustraídos a la ANSES en u$s

38.577

50.155

88.732

Se observa en él que la rentabilidad nominal se reduce a la mitad, al pasar del 12 al 6 %. Pero a su vez la rentabilidad real, que es la determinante, se hace negativa un 5 % anual, con una pérdida del -27 % sobre los aportes efectuados, obteniéndose parecidos resultados en dólares (-5 %, -29%).

El cálculo empeora aun más si se tiene en cuenta el esfuerzo económico hecho por el aportante, a quién con motivo de la desfinanciación de la ANSES por la creación de las AFJP, en el año 1995 se le recargaran tres puntos del IVA, pasando del 18 al 21 %. Como la mayoría de los asalariados consume íntegramente su salario, esto significa que en vez de aportar un teórico 11 % de su salario, en realidad pasó a aportar el 14 % del mismo. Considerando la existencia de estos “aportes totales” por parte del afiliado, la pérdida (como se señaló al inicio) trepa al -45% de los fondos, con una rentabilidad negativa del -9% anual; obteniéndose una cifra parecida en su equivalente en dólares (-46%, -9%).

El balance pone en evidencia el carácter de socio con la parte del león que tienen las AFJP para con sus afiliados. Las comisiones de las AFJP sobre la Recaudación Neta acreditada a los afiliados, llegaron en los 14 años a la enormidad de nada menos que el 46 % de estas, como una demencial gabela impuesta a los aportes de los asalariados. En la imagen adjunta se puede apreciar visualmente los resultados finales en pesos y pesos indexados que han deparado la aventura de las Desadministradoras de los Fondos de Pensión.

La supuesta libertad de elección que legitimaría la estafa

Mentes que se suponen lúcidas alegan que el régimen de las AFJP debe continuar, por que habría sido elegido libremente por sus futuros beneficiarios. Sin embargo estos, primero fueron obligados a entrar en el corral de las AFJP. Y posteriormente se les dio la opción de salir de él. O hacerlo más adelante. Lógicamente, la mayoría que optó por salir fueron los que estaban más cercanos a jubilarse, no siendo para los demás un tema dentro de su esfera de interés en esos momentos, con la opción incluso de poder optar más adelante.

Esta abstención de opinar, luego de habérselos hecho ingresar por la fuerza, se la ha tomado como una especie de ratificación democrática de las AFJP. Algo parecido a decir que todos los que se abstienen de votar al gobierno, han votado a favor de él, porque no han impedido que ganara.

Pero esta lógica absurda propia de un sofista no es lo más grave. Lo más grave es que la gran mayoría de los aportantes a las AFJP, desconocen enteramente la naturaleza del régimen de las AFJP. Las que en sus 14 años de su existencia parecen haberse preocupado especialmente de que el mismo se desconociera en todos sus alcances. La libre elección supone un conocimiento consciente sobre lo que se decide. Si este no existe, no hay libre elección, sino engaño y fraude.

La naturaleza perversa de la seudo jubilación de las AFJP

El sistema de las AFJP estableció:

·         El ingreso obligado del asalariado (esto es lo único que actualmente se ha modificado).

·         Contribuciones definidas por parte del mismo (11 % del sueldo).

·         Acreditaciones netas indefinidas, mediante la sustracción de comisiones y seguros a cobrarse libremente por parte de las AFJP (esto se ha corregido actualmente con un sistema “solidario” para hacer frente a la invalidez y la muerte del aportante, de dudosa administración).

·         Beneficios indefinidos, con todos los riesgos financieros y de existencia a cargo del afiliado, quien además debe costear el seguro de vida e invalidez.

·         Finalmente, la obtención de una seudo jubilación, o una jubilación trucha, con el retiro programado de sus ahorros, hasta que los mismos se agoten, y después “kaput”. Haciéndose cargo en el ínterin el jubilado de los riegos financieros, de existencia, y el pago de las consecuentes comisiones mensuales. Si vive más de lo que las tablas de longevidad dicen (80 años hombres, 82 años mujeres) se queda sin la seudo jubilación de las AFJP. Si los fondos de la AFJP bajan, baja su jubilación. Si los fondos de la AFJP se evaporan, se queda sin su jubilación

·         Como alternativa al afiliado le queda la contratación de un seguro de renta vitalicia, embocándolo de esta manera las AFPJ al afiliado en una compañía de seguros vinculada, en donde el asegurado debe cargar con el costo de la prima de riesgo financiero y de existencia, disminuyéndose así aun más su paupérrima jubilación.

 

O sea que las AFJP en manera alguna son una jubilación. Solo son un sistema de ahorro forzoso, con todos los riesgos a cargo de aportante, para en un futuro comprar una jubilación. Y criminalmente se dejaron enteramente abiertas en la ley y fuera de la supervisión especifica, las dos puntas del negocio.

  • En las entradas del negocio: las comisiones a fijarse libremente, y la contratación de seguros de vida supervisados por la Superintendencia de Seguros.
  • En la salida del negocio: las comisiones a cobrar mensualmente por el retiro programado, o la contratación del seguro de renta vitalicia supervisado por la Superintendencia de Seguros.

La esencia de las AFJP: un formidable negocio financiero  y asegurador

La esencia de las AFJP es un formidable negocio financiero de riesgo cero, y un enorme negocio asegurador. Financiero, con el objeto de potenciar sinérgicamente el poder y los negocios financieros de las grandes bancos, mediante ejercer el control paralelo de un enorme flujo de dinero, dulce y blando, sin asumir riesgo alguno por él, al transferirse todos los riesgos al afiliado. Y un enorme negocio asegurador, donde el afiliado es embocado obligadamente en las compañías de seguros vinculadas, estando a su cargo todas las primas de riesgo.

 

Se trata de una perversa forma por parte de las AFJP de eludir y fraccionar el riesgo. En vez de una “jubilación privada” es un ahorro forzoso por parte del asalariado, que carga con todos los riegos asumidos por el administrador. Luego viene una devolución en cuotas de los ahorros, simulando una jubilación. Que no es tal, porque no se le asegura al jubilado, ni el monto, ni la existencia del haber por todo el resto de su vida, y la de sus familiares con derecho a pensión.

 

Si el flamante jubilado quiere evitar esa incertidumbre en cuanto la duración y consistencia de sus haberes, después de haber corrido con los riegos y soportado las pérdidas durante 30 o 45 años, tiene que contratar un seguro de pensión de por vida, o renta vitalicia, donde nuevamente debe cargar con el costo o prima de los riesgos. A los que incluso después del 2001 se los intentó pesificar, pese estar contratados en dólares.

 

Es particularmente repugnante al sistema capitalista, cuyo derecho a la ganancia supuestamente se basa en la retribución de los recursos que usa, y  la asunción de riesgos, que las AFJP se hayan encargado absolutamente de no efectuar retribución alguna de los recursos financieros que detenta. Y de no asumir ningún riesgo financiero, al cobrar sus enormes comisiones íntegramente por anticipado; al desvincularse absolutamente en la práctica de la evolución de los fondos, salvo un simbólico fondo de garantía; y al endosar los riesgos de existencia a una póliza de seguro contratada con una compañía vinculada, cuyo prima y premio está enteramente a cargo del afiliado.

La ley 24.241 que creó las AFJP, otro oprobio del Congreso de la Nación

En los anales de la degradación del Congreso de la Nación, signado por leyes como la de obediencia debida y punto final, las superpoderes de Cavallo, la flexibilidad laboral, la intangibilidad de los depósitos, el déficit cero, debería también figurar la ley 24.241 que creó las AFJP. El “TITULO III Régimen de capitalización” de esa ley, es solo un glosario de términos estableciendo un amplio marco legal para que, a lo largo y ancho de él, las AFJP depreden a los aspirantes a jubilarse algún día, que obligadamente quedaron atrapados en él. El espíritu del mismo es la absoluta libertad en la jungla, en el mas puro estilo de darwinismo social, o capitalismo financiero salvaje, cuyos resultados hoy los padece todo el mundo.

Es notable que los aspectos cruciales de la ley, no fueron reglamentados por el Poder Ejecutivo, sino que, como preveía expresamente la ley, quedaron a cargo de la Superintendencia de AFJPs. Este órgano fiscalizador, también pasó a ser  el órgano reglamentador de los aspectos sustanciales de la ley, mediante Resoluciones e “Instrucciones” repletas  de matemática y abstrusos cálculos diferenciales, cuyo entendimiento solo esta al alcance de actuarios, o de matemáticos expertos.

Las fórmulas de la resolución 125 del ex ministro Lousteau, son palotes de primer grado al lado de estos jeroglíficos. Esta es la ingeniería del engaño subyacente en la ley. Vaya a saber en que recóndito factor, coma, coeficiente, o sustraendo se encuentra el intríngulis que legaliza las desmedidas ganancias de las AFJP. Y lo mismo sucede con el hermético negocio de los seguros a cargo de la Superintendencia de Seguros. Ya se dijo que el superintendente de Seguros era por entonces el ex jefe de gabinete Alberto Fernández. Como ejemplo se adjunta en el Anexo la Resolución vigente que reglamenta el art 102 de la ley, referido a la seudo jubilación de los retiros programados.

El texto de la ley esta lleno de cazabobos. Por ejemplo dispone que la comisión por acreditación de aportes se calcule “sobre la base imponible que le dio origen”. Ejemplo 3,3 % sobre el salario. Que en realidad es 3,3/11 del aporte efectuado por el afiliado. O sea nada menos que el 30 % sobre lo aportado, cosa que de haber sido presentada así ante la sociedad, habría descalificado de entrada al sistema. 

El desconocimiento general que existe respecto los verdaderos alcances de esa ley, evidencia su ánimo estafatorio, que consiste en un ardid o engaño apto para despojar a la gente. El ardid ha sido tan efectivo, que pocos parecen haberse dado cuenta del engaño. Pese que sus autores, Domingo Cavallo, Horacio Liendo,  Walter Schultess, Felipe Murolo, perpetraron posteriormente en el año 2001 otras enormes fechorías, por las que en estos momentos deben rendir cuentas ante la ley.

Así mientras los afiliados permanecen pasivamente en las AFJP como sujetos pasivos frente al esquilme; hay legisladores honestos y progresistas que hoy mantienen posturas, que en la práctica propician la continuidad de esta aberrante ley. 

El desfinanciamiento de las provincias por efecto de las AFJP

EL régimen de las AFJP no solo provocó un déficit  y endeudamiento crónico del estado nacional, sino que además este trasladó su crisis financiera a los Estados provinciales. A partir de pactos, leyes simples, DNUs, decretos simples, etc; el Estado Nacional reemplazó recursos propios provenientes del Sistema Seguridad Social, por recursos coparticipados que sustrajo a las provincias.

Reemplazó los aportes personales que se desviaron a las AFJPs, y los aportes patronales que se redujeron o eliminaron,  con recursos que se sustrajeron a la masa de impuestos coparticipables con las provincias. Esta situación llevó a que la distribución primaria establecida por la Ley de Coparticipación Federal Nro 23.548 se modificara continuamente y se convirtiera en participaciones reales móviles a partir de los sucesivos procesos de precoparticipación, manteniéndose los coeficientes legales de distribución, pero generando una reducción progresiva de la masa coparticipable.

Los montos cedidos por las provincias en el  período 1993/2004 ascienden a 74 mil millones de pesos corrientes, equivalentes a 58 mil millones de dólares al tipo de cambio vigente. Solo durante el 2007 se estima en 20 mil millones de pesos la coparticipación resignada por las provincias, para financiar la seguridad social. Como ejemplo, la provincia de Buenos Aires cedió en el 2007 la suma de 4,4 mil millones de pesos, equivalente a su actual y acuciante déficit.

Conclusión y propuestas:

Las cifras expuestas avalan terminantemente la conclusión que se encuentra anticipada en el título. El enorme desfalco al fisco, el enorme engaño efectuado a los aportantes, y la lacerante defraudación que se le efectuara a los futuros jubilados, convierten a la aventura de las AFJP creadas por Menem y Cavallo a instancias del FMI y el Banco Mundial, en la estafa del siglo.

En este sentido, el mantenimiento de un sistema mixto, con un supuesto pilar privado y otro estatal, no fue una solución de compromiso, o de salvar un obstáculo constitucional. Fue la forma de disimular los efectos enormemente dañinos de esa estafa.

Así como la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final, y la de flexibilización laboral (ley Banelco); la ley de abrogación de las AFJP no solo es una cuestión de enorme conveniencia, sino un imperativo moral; ya que la creación de ellas nunca debió disponerse, y su anulación debió ser dispuesta hace mucho tiempo.

Por otro lado también es evidente que el proyecto del gobierno es políticamente desbalanceado. No solo por su improvisación, que se evidencia del paupérrimo nivel intelectual del mensaje que acompaña la ley. Sino porque a la luz del inconstitucional decreto 897/07, que delega la administración de los Fondos a las segundas líneas del Poder Ejecutivo, evidentemente no se puede transferir alegremente esa enorme masa de valores a un gobierno que no ha sabido dar cuenta de los fondos de Santa Cruz. Ni de las coimas del caso Skanka. Ni de las sospechas en torno del tren bala. O del affaire del dictado de la resolución 125, que en la práctica operó en exclusivo beneficio de las exportadoras de granos, por no menos de un par de miles de millones de dólares.

Y menos a un gobierno que ha hecho de los fideicomisos nutridos con los excedentes de la ANSES, un ruin instrumento de depredación de la patria contratista. Que a la vista y paciencia de todo el mundo, arregla las licitaciones públicas con enormes sobreprecios, y tiene sus contabilidades henchidas de facturas truchas, que son la contraprestación contable de las enormes coimas pagadas.

No se trata en absoluto de optar entre la patria financiera (las AFJP y los bancos) y la patria contratista (de Jaime y De Vido) que quieren meter mano en esos fondos para seguir haciendo “política y negocios”. No se trata de optar entre una mafia y la otra. Ya que la primera ha sido realmente letal para la economía argentina, y la segunda es un pilar de corrupción mafiosa, que socava al Estado mismo.

Tampoco la situación permite mezquinos cálculos o tácticas electorales, si el gobierno va a tener o no va a tener “caja” para enfrentar las próximas elecciones. Y en tal caso tratar de impedírselo de cualquiera manera, a riesgo incluso de permitir la continuidad del inmoral y ruinoso sistema de las AFJP.

No se trata en manera alguna que un estafador despoje a otro estafador, o de neutralizar por conveniencia táctica esa sustitución de estafadores y estafas. Por contrario, totalmente alejada de estas especulación subsidiaras, la reparación del gravísimo e inadmisible “error criminal” –remedando los dichos de Macri- de creación de las AFJP, debe ser especialmente cuidadosa y eficaz; dado que el cese de una enorme estafa, no autoriza en manera alguna a cometer o comenzar con otras.

Es la oportunidad de concretar una reparación integral. Lo que supone cumplir acabadamente con la Constitución Nacional en cuanto a que los fondos de pensión deben ser “administrados por los interesados con participación del Estado”. Y revertir políticas dañinas, como el achatamiento de la pirámide de los haberes jubilatorios, procurando también una genuina movilidad de ellos, además de cancelar las deudas previsionales reconocidas por los fallos judiciales.

Es la hora también de mantener las cuentas individuales de los aportes jubilatorios, para evitar los abusos cometidos con el sistema solidario. Que ha servido para que los vivos de siempre de “la solidaridad comienza por casa”, obtuvieran enormes y tempranas jubilaciones con mínimos aportes, mediante los regimenes de jubilación “especiales”.

También es la hora de terminar con el despojo de la coparticipación  de impuestos a  las provincias. Y tal como ordena el texto constitucional sancionar un nuevo régimen de coparticipación de impuestos. Un nuevo régimen de impuestos que deberá ser discutido dentro de un nuevo régimen de las prestaciones sociales por parte de los estados provinciales, donde se deben priorizarse la niñez y la adolescencia. El Estado Nacional, los Estados provinciales y los municipios; deben acordar un Plan Integral de Protección a la Niñez y Adolescencia; así no habrá que discutir si se deben bajar las edades de imputabilidad.

Aumentar las jubilaciones en toda la pirámide y un Plan Integral de protección social, son medidas que además pueden paliar los efectos de una crisis económica global, cuyos coletazos ya están llegando a nuestro país.

Es hora también de terminarla con las ficciones de la deuda. Y dar por cancelada la deuda del Estado para con los FJP, a cambio de un compromiso del estado de solventar los eventuales déficits futuros, como hacen todos los países serios del mundo.

Por último es la hora de desandar otras decisiones nefastas que se tomaron invocando a los jubilados. Como la ley 24.145, dictada poco antes que la 24.241, que lleva por título “Privatización de YPF. Fondos para el Sistema Previsional”. Y existe actualmente al respecto una concreta y especial oportunidad.

Hay un precio público de la acción de YPF aceptado por Repsol: el que compró el grupo Eskenazi, con grandes facilidades financieras. Y habrá fondos para hacer frente a la compra a plazos de la totalidad del paquete accionario: la cartera que se recuperará de las AFJPs, que se puede reconvertir. Por lo tanto, con una debida auditoría previa, se estaría en condiciones financieras de renacionalizar YPF, como un primer capítulo de la indispensable renacionalización de los recursos estratégicos de nuestro país. Se invertiría así en genuino interés del país, la operación de “caballo de Troya” desplegada por REPSOL, con la venta minoritaria de acciones al grupo Eskenazi “experto en mercados regulados”, para que opere como lobbysta de los intereses de REPSOL; cuyas consecuencias se ven actualmente en el alza permanente del precio interno de los combustibles. 

Es la hora de gestos de grandeza y de unión, en bien del país. Es la hora de pensar en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones.-

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AFJP: del Caribe a Wall Street

Publicado por Miguel Contissa en Octubre 10, 2008

Por Jorge Rachid

9 de Octubre de 2008

H

ace unos años, en julio de 1994, en pleno esplendor neoliberal en la Argentina, se aprobaba en las cámaras de Diputados y Senadores la Ley 24.241 que fracturó el Sistema Previsional Solidario, entregando el ahorro interno genuino de millones de compatriotas a la voracidad codiciosa de los bancos a través de las AFJP.

En el llamado “mercado de capitales” –en la Bolsa de Buenos Aires– festejaron ese instrumento legal como un campeonato de fútbol: habían ganado el partido exigido por el Banco Mundial.

El Ejecutivo de ese momento anunciaba la entrada de nuestro país al “primer mundo”; los legisladores, muchos de los cuales aún ocupan sus bancas u otros cargos ejecutivos, se abrazaban como si hubiesen recibido “un aguinaldo extra”; los comentaristas políticos hablaban de la “derrota de la corrupción” en las cajas estatales de jubilados. Los jubilados, mientras tanto, seguían reclamando en las puertas del Congreso algún aumento que no percibieron por más de 10 años, sumado al  descuento radical del 13% de los haberes jubilatorios ante la crisis del “corralito”, del año 2001.

En tanto las publicidades de las AFJP seguían mostrando cómo el futuro venturoso se abría a los jubilados, en la etapa de abuelos, jugando con sus nietos en playas caribeñas, a diferencia de las calles plagadas de jubilados mendicantes y rencorosos productos del “injusto” sistema de reparto que, según el mensaje en boga, había sido vaciado por la corruptela política.

Así teníamos los argentinos aportes socialistas obligatorios, para prestaciones liberales o sea individuales, cortando la ecuación solidaria: sencillamente quien más gana aporta por quien menos gana, el más viejo por el más joven y quien está sano por el enfermo. “Descreme” se llamó a esta ingeniería financiera donde se socializan las pérdidas y se privatizan las ganancias.

En definitiva, una supuesta corrupción pública se cambió por una corrupción privada, “legal”, que autorizaba y lo sigue haciendo un descuento del 30% sobre el capital depositado, en concepto de ganancias de la AFJP, seguros de  muerte e invalidez y gastos administrativos incluyendo publicidad. Los trabajadores aportando para las  pautas publicitarias de las AFJP, un verdadero despropósito.

Dicho porcentaje es irrecuperable aún con crecimiento del 5% anual ponderado por 30 años, historia no registrada en el mundo contemporáneo en ningún lugar del planeta, lo cual hace que los supuestos beneficios de la timba financiera sean sólo expresión de la estafa más escandalosa de los últimos 30 años en la Argentina.

Hoy la crisis desnuda en toda su magnitud estas denuncias realizadas por el autor y otros argentinos alrededor del sistema previsional argentino. El derrumbe de la mentirosa burbuja financiera, apuntalada por los popes de los organismos de créditos multilaterales durante años, de exigir ajuste tras ajuste a los países emergentes, fortaleciendo sus mercados de capitales y créditos insolventes como ya lo demostraron décadas atrás compañías como ENRON en Estados Unidos y Parmalat en Italia, que arrastraron papeles argentinos de AFJP en su debacle, situación jamás presentada por la prensa argentina. Esta situación se debe a la modificación introducida por el gobierno de la Alianza al menú de inversiones de la Ley 24.241, al permitir hasta casi un 9% de posiciones externas de los papeles, muchos de los cuales hoy están en Wall Street, sobre un total de 30.000 millones de dólares en poder de las AFJP.

Los analistas del mundo hablan ahora de codicia, irresponsabilidad, falta de regulación, corrupción, neoliberalismo, capitalismo salvaje, irresponsabilidad, entre otros adjetivos usados para despegarse de la responsabilidad de apuntalar durante años un sistema, que siempre es sostenido por los sectores trabajadores, sea en el país que sea. No aparecen las recetas mágicas del pasado, ni los monitoreos, ni la decisión del Estado ausente ni del mercado como dios ordenador del sistema. Todo es callado, todo ocultado, como la deuda interna argentina y la apropiación del ahorro interno genuino de los trabajadores de este país y la situación de nuestros jubilados.

Sin más, no aparece en los medios que en los próximos resúmenes de las AFJP aparecerán pérdidas mayúsculas en las notificaciones de capital acumulado. O sea: que los argentinos afiliados o empujados al sistema de AFJP, no sólo estarán pagando un 30% de su capital a quienes dilapidaron sus ahorros, sino que perderán capital acumulado durante 14 años de trabajo y de ganancias de la aseguradora. Si un trabajador hoy tiene 7.000 pesos acumulados es porque aportó 10.000, de los cuales 3.000 los pagó para que mañana le digan que gracias a la gestión de su agente asegurador, ahora tiene 5.600 pesos de capital.

Esta crisis presentada como global, dramática, terminal, destructora de empleo e ilusiones junto a proyectos de vida, seguramente llegará a la Argentina de forma algo atenuada aunque no menos dramática, por haber abandonado en su momento, el camino de la sumisión a los dictados extorsivos del llamado “imperio global”, que durante años marcó la política doméstica detrás de dictadores primero en 1976 y demócratas ilusionistas algunos, virreyes otros y conformistas administradores, testigos de la historia antes que protagonistas que les sucedieron.

La democracia producto del Consenso de Washington, sólo fue aceptada por los centros de poder en tanto fueran cultoras del mercado, como única  herramienta económica permitida por el poder, como quedó demostrado con los procesos de Bolivia, Ecuador y Venezuela, atacados sin piedad por la asunción de decisiones soberanas.

Es el momento entonces de tomar decisiones sobre las AFJP. Ese capital que hoy bordea los 30.000 millones de dólares, cuyos títulos están en manos de banqueros tan inescrupulosos como los de Wall Street y son producto del esfuerzo de 14 años de trabajo argentino, deben pasar a ser administrados por el Estado.

Una propuesta sería constituir un fondo fiduciario que conserve la titularidad de los aportes e incluso los incremente a futuro, pero sin el descuento de ganancias de las AFJP, sino del 5% para los gastos administrativos del fondo, para lo cual sólo se debería modificar la Ley 24.241, conservando las propiedades de la misma en el esquema provisional y mantener la seguridad jurídica.

Con respecto a las AFJP que se constituyan en su ámbito natural, la Superintendencia del Seguro, y operen desde ahí a demanda, sin el aporte obligatorio de la ley, sometiéndose a las leyes del mercado que tanto pregonan, donde los argentinos que quieran y tengan recursos excedentes puedan participar de la timba financiera si lo desean.

De esta manera el Estado Nacional recuperaría su potestad sobre el sistema previsional argentino, de acuerdo al artículo 14 bis de la Constitución Nacional.

Las crisis deben resolverse por arriba ya que significan peligro y oportunidad. Conservar elementos nocivos en una estructura tan sensible socialmente como la previsional, es un suicidio a futuro. Es quizás el mejor momento de avanzar sobre un poder excluyente de los últimos años de la patria financiera, que sometió por décadas al pueblo y a los gobernantes argentinos.

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¿…y al vino, vino?

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 21, 2008

Publicado en Diario Digital el 25 de junio de 2004

Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar

 

Refranes populares

Soy de los que gustan del uso corriente de los refranes populares. Especialmente y entre tantos,  el que reza  “al pan, pan y al vino, vino” puesto que se convierte en verdadera síntesis de molestos discursos que rayan la sofística. Es una invitación a llamar a las cosas por su nombre, sin eufemismos. A dar el exacto lugar a cada palabra, a  cada gesto, obligando incluso a ser justo y noble en esa acción

 

Esto guarda relación con lo que, días atrás, apareció en un diario regional: un artículo titulado “Al pan, pan”. En realidad, resultó ser toda una “disección” del peronista Eduardo Rosso.  Me inhibo de realizar cualquier defensa del mismo ya que su mayoría de edad y estado de emancipación le indicarán la mejor diligencia.  Digo que la mano que utilizaba el bisturí en esa “operación”, puso demasiado énfasis en revelar algunas supuestas características psicológicas y políticas sin tener en cuenta y como corresponde a todo analista, el marco general en que se encuentra el “objeto” en estudio.  Extraño para quien se distingue por su capital de conocimientos empíricos en política.

 

Como simple y común rionegrino, digo que si bien Rosso logra “exasperar” a algunos de la pléyade oficialista por su “personalidad compleja a la hora de hacer política” (sic) y porque en definitiva no se ajusta al perfil de las dos o tres categorías de políticos que ellos elaboraron, representa no sólo una incógnita para el “sistema”, sino y como contrapartida, una opción interesante para un vasto sector del electorado que sigue esperando algo distinto de sus dirigentes.

 

La figurita difícil: objetividad

En el “al pan, pan” de marras hay algo de cierto: Rosso, después de los resultados de agosto de 2003 es permanentemente tentado por el sector del radicalismo provincial  que hoy gobierna,  para que ocupe algún espacio en la frondosa estructura de gobierno. Es una metodología lineal que tiene el objetivo de aparecer como “gestión abierta a la participación”, cuando en realidad todos sabemos que  busca la complicidad directa o indirecta.  Es una arquitectura pensada para desplegar metastásicamente el “dominio territorial”, el control de conductas potencialmente lesivas a través de la microfísica del poder.

 

Si la objetividad en el análisis hubiera primado en el artículo “al pan, pan”, habría alcanzado a percibir y en consecuencia transmitir también objetivamente,  que  el gobierno del Dr. Saiz, que lo recibe del Dr. Verani y éste del Dr. Masaccessi y a su vez, éste del Dr. Álvarez Guerrero, todos radicales, tiene sumo interés en lograr un resultado electoral en el 2007 sin inconvenientes.  Es decir, llegar a un cuarto de siglo en el uso discrecional de la estructura de gobierno provincial. Para ello, recorrerán cualquier camino, aunque sea “transversal” al que se trazaron originalmente.  Habría notado que Saiz sabe que no tiene el poder, ya que la oposición en términos de votos, es ampliamente superior, por lo tanto apunta junto a sus correligionarios perfeccionar esa magistral estructura burocrática ampliada y mejorada para el goce de su partido. Habría percibido que Saiz  sabe que el peronismo y de acuerdo a las figuras que hoy lo conducen, salvo algún milagro, no logrará cuestionarle seriamente su dominio sobre la situación.  Incluso le habría aparecido ante sus ojos que Saiz también sabe lo que únicamente le interesa al siempre bien promocionado “Súper Intendente” Arriaga, notable “progresista” del Frente Grande y declarado admirador de López Murphy (¿qué cosa, no? ¡Lo que puede el pragmatismo!) .  Por último, se habría resignado a aceptar que Saiz también  sabe que, como fuerza política, la UCR provincial no tiene proyección ni vínculo con lo nacional.  Por lo tanto y para no perder posiciones de dominio del aparato estatal, está dispuesto a cualquier cosa, por ejemplo descuidar las elecciones para diputados nacionales y/o inclusive “ser transversales” que, entre nosotros, vaya a saber qué significa para ellos. 

 

Finalmente, “…y al vino, vino”

¿Cómo encaja Rosso en este “…y al vino, vino”, es decir,  en lo no dicho, lo escamoteado? Veamos:  Rosso no dice:  Saiz, “haceme senador”.  No lo necesita, porque Rosso tiene la llave de la puerta que otros no tienen: la del Presidente.  Rosso recuerda que no le fueron del todo leales algunos círculos próximos del presidente allá por agosto del 2003, pero no obstante, conserva intacta la amistad con el Sr. Presidente.  También recordará siempre aquella famosa frase de Julio Salto que, para prevenir desánimos, quedará en los frontispicios de futuras alianzas: “me cansé de ser oposición, por eso me voy con el gobierno” (¡Grande,  Julio!!!).  Rosso podría haber subido al palco en San Antonio solo, sin intervención de nadie del espectro radical, pero no le importó ni midió las consecuencias. Se subió y chau.  Tampoco le importaron las consecuencias al alejarse del PJ y sumarse al Proyecto del Partido de la Victoria.  Es más, aún tiene posibilidades de recomponer sus fuerzas y constituirse en alternativa; pero cuidado, porque falta camino por recorrer.  En este punto es donde comienza toda una operación de pinzas que busca desactivar desde hoy en adelante (acordando con el Sr. del bisturí) la figura de Eduardo Rosso, pues de lo contrario, se convertiría en la “síntesis” de la oposición en el 2007, dando lugar a que “se le ponga rezongona la chancha” al radicalismo. Ahí se juegan “a cara o cruz” centenares de cargos y miles de prebendas.  Se rasgaría esa fina telaraña de dominación. 

 

Operación “Lija fina”

Digo “operación de pinzas”, porque resulta evidente la coincidencia de intereses: por un lado la necesidad del radicalismo de  perpetuarse en el gobierno y por otro, dar difusión a las “preferencias” indisimuladas por determinados candidatos por parte de algunos medios de comunicación que, como si fuera poco, se manifiestan decididamente en contra del proyecto del Presidente Kirchner.

 

Porque, divaguemos, dejemos volar la imaginación, total…:  ¿Qué pasaría si se lograra oportunamente un acuerdo entre Rosso con su Partido de la Victoria, otras fuerzas políticas del Movimiento Nacional y el PJ provincial previo ineludible saneamiento? ¿No sería una solución para el Presidente, para Rosso y para los peronistas y, en su reverso, un problema para los que dominan clientelarmente la administración provincial?

 

Por lo expuesto, no resulta sencilla la posición de Rosso, ubicado junto a los que lo siguen, en el paso obligado de los que trajinan hacia la bendición del gobierno central. Valioso nodo en la circulación de influencias. También peligroso.  Tal vez por ello sus adversarios hayan preferido “lijar” su imagen con lija fina lo suficiente como para “desactivarlo”, “por las dudas”.

 

Por eso, “al pan, pan y al vino, vino” (para mí, si es malbec, mejor) y “al que le quepa el sayo, que se lo ponga”

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Rodrigo y “las tetas de la chancha”

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 21, 2008

                                                                                                                                                             Publicado en Diario Digital el 6 de mayo de 2006

Escribe Miguel Contissa, quien destaca los conceptos vertidos por Rodolfo Rodrigo en su nota “Cada lechón en su teta…”, publicada ayer. Y agrega más sobre la elección de los candidatos del Frente para la Victoria.

 

Directo, preciso y contundente fue lo expresado por el abogado Rodolfo Rodrigo -uno de los dirigentes más sinceros y honestos que tiene el peronismo rionegrino -, cuando le contesta a través del Diario Digital de Bariloche al senador Miguel Pichetto. “Cada cachorro en su teta”, le dice, dada la intención de éste al querer “digitar” la candidatura de Alberto Icare dentro del Frente para la Victoria.


Si bien José Hernández se refería a otra cosa, Rodrigo utiliza la metáfora del genial poeta para hablar de esa prodigiosa proveedora de leche que se traduce en cargos políticos como son las tetas de la estructura peronista.
Nadie que pertenezca o no al Movimiento Justicialista niega la vocación frentista que tiene el peronismo demostrada a través de su historia, ya que prefiere el consenso antes que el conflicto entre los distintos sectores de la comunidad toda vez que busca mayor justicia social, verdadera soberanía política e independencia económica, banderas éstas que lo vieron nacer como expresión popular.

El problema se presenta cuando llega la hora de conformar ese “Frente” que no es otra cosa que un instrumento electoral para acceder a cargos desde los cuales se debe producir y reproducir la política concertada en el seno del mismo, y sobre las que no puede haber desviaciones ni traiciones instrumentales o ideológicas. Pensemos. ¿Qué podría pasar si el extrapartidario que ocupa un cargo le imprime un giro neoliberal a las acciones del Frente para la Victoria? ¿O simplemente decide separarse por cuestiones menores y quedarse a solas con el paquete? ¿No sucedió nunca? Por eso es saludable dejar la inocencia en el perchero cuando entramos al campo político. Y ya que hablamos de tetas, no utilizar la mala leche.

En numerosas oportunidades Ernesto Ríos, entre otros, denunció cierta negligencia y/o impericia por parte de la cúpula dirigencial peronista por “aflojar” con notable facilidad importantes cargos a “socios” que poco o nada aportaron a la conformación de esa alianza electoral.

Fue una táctica estética antes que programática, que generalmente provocaba y parece que aún provoca, dos efectos: en lo interno, tensiones que disocian y remiten a la diáspora a un número importante de compañeros que engrosan el número de desmovilizados. En lo externo, facilita el triunfo en las elecciones generales a su adversario sempiterno: el radicalismo.

Cabría preguntarse entonces si esa metodología puede reiterarse con tanto desparpajo que ni siquiera repara en válidas opiniones y decisiones locales. Como si la provincia fuese una estancia y Bariloche uno de sus “puestos” en los que el patrón pone o saca encargados discrecionalmente. Río Negro no es una estancia y el peronismo no necesita patrones. Reclama dirigentes que sepan interpretar la voluntad de sus dirigidos.

El peronismo provincial y su herramienta electoral como es el Frente para la Victoria atraviesa un interesante proceso por el cual, de alguna manera, se seleccionará su candidato a gobernador y vicegobernador. Se opina desde algún sector que una interna clásica sólo conducirá a la derrota final, por lo que se impone algo más racional como es el consenso entre aquellos que estén en mejores condiciones frente al electorado para alcanzar el cargo, es decir, el que mejor intuya y traduzca sus anhelos.

En su devenir y como es natural, algún peronista crece en posibilidades y otro ve disolverse día a día su potencial. No obstante, aún falta camino por recorrer y nada está cerrado. Todos esperamos que reine la cordura.

Pero lo que no se puede hacer es, desde un frente electoral circunstancial, violar la autonomía local e inmiscuirse en asuntos partidarios intentando digitar desde fuera del marco institucional como es la Unidad Básica, cualquier decisión política que se tome en su seno. Menos aún intentando poner o sacar candidatos que a la luz de los hechos, ni siquiera logran contener a sus propios afiliados pues según el mismo diario, les renuncian en masa.
Por eso, el abogado Rodrigo tiene razón cuando le dice a Pichetto: “Cada cachorro en su teta”. A lo que agrego: es el modo de mamar la buena leche…

 

 

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Presupuesto Participativo: De vez en cuando la vida…

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 21, 2008

                                                                               Publicado en Diario Digital el 12 de febrero de 2004

   Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar

 

 

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros,
y nos regala un sueño
tan escurridizo,
que hay que andarlo de puntilla

por no romper el hechizo…”.

Autor: Joan Manuel Serrat

 

Quien trajina los días buscando la realización de esas utopías que dan sentido a la existencia, no puede menos que cantar junto a Serrat aquellos versos que dicen “de vez en cuando la vida, toma conmigo café”,  si lo que escucha como noticia está ligado a alguna de sus esperanzas incumplidas.  Me refiero exactamente al Proyecto presentado al Concejo Deliberante que propone la realización del Presupuesto Municipal junto con la participación activa y organizada de las Organizaciones Libres del Pueblo como son sus Juntas Vecinales.

Honesto será entonces expresarlo porque, una vez superada la sensación inicial de estar dentro de un sueño, trataré de “andarlo de puntillas por no romper el hechizo”.

 

Si bien no encuentro diferencias sobre la idea central que consiste en dar lugar a la Comunidad para que se exprese a través de sus organizaciones (es más, la aplaudo),  entiendo que lo metodológico se encuentra próximo, pero no dentro de lo que indica la legislación vigente y nunca puesta en práctica.  Me refiero a la Ordenanza 419/CM/94 (si, del año 1994) y que prescribe la forma en que las distintas Juntas Vecinales existentes en cada Delegación pueden organizarse y funcionar como UNIDADES DE GESTIÓ LOCAL para alcanzar no sólo la preparación y propuesta de gastos e inversiones anuales a realizar dentro de ella, sino todo lo que hace a la participación ciudadana en objetivos específicos como pueden ser “promover obras de saneamiento, de servicios y equipamiento comunitario y todo aquello que haga al mejoramiento integral de las distintas áreas de la ciudad”.

 

Seguramente no está en el ánimo de los autores del Proyecto sobre Presupuesto Participativo, pero confieso apenado que se hizo hábito esto de iniciar “propuestas de participación” que “generan ámbitos para la discusión” para “dar lugar a la expresión” y que finalmente terminan en “una gran decepción”,  sin apreciar que tal vez inconscientemente,  se abusa del tiempo y expectativas de los distintos actores sociales que observan cómo se mal utiliza todo el Capital Social existente en el Pueblo mediante la reiteración de “nuevas instancias”, como si lo pertinente en cada período fuese “innovar” a través de sinónimos el nombre que recibirá el nuevo “encuentro participativo” de la “sociedad civil”.

 

Sería una buena economía política el utilizar lo existente, comprobar sus fallas y corregir lo necesario.  Claro, tal vez estaríamos hablando de un “método científico” en el campo de la política, pero sería la única manera para mejor utilizar todos los recursos existentes. Entre tantos ejemplos, permítanme que acerque uno: El ya viejo “Consejo de Seguridad” (creado “sobre fines del siglo pasado”, allá por el año 1998) y que luego, con el Nuevo Siglo XXI se convirtió en “Foro de Seguridad” y que mañana será, seguramente, “Junta de Seguridad”,  “Asamblea de Seguridad”, “Equis Equis de Seguridad” y así hasta que la inseguridad nos liquide a todos.

 

Da la sensación que la “competitividad”,  propia de la economía de mercado del neoliberalismo, invadió los ámbitos políticos y sociales para convertir a sus animadores en sistemáticos innovadores que buscan rédito a través de la incorporación de nuevos vocablos para hablar siempre de lo mismo.

 

Si la Ordenanza 419/CM/94 que “ordena” la Descentralización Administrativa y el Reordenamiento Territorial” no fue aplicada hasta el momento “in íntegrum” es porque primó una desacertada economía política por parte de quienes hasta el momento y a partir de 1994 conducen la administración municipal.

Esto es lo que se debe revisar, porque en ella encontraremos las herramientas necesarias como para delinear la relación Estado – Comunidad.  Sepan que este modelo de organización que brinda esa Ordenanza, ha sido motivo de modelo y celebración por parte de otros municipios del país y de estudiosos de la cuestión municipal en esta nueva era de la participación social y descentralización administrativa.

 

Claro, obviamente su puesta o no a pleno funcionamiento tiene que ver con las distintas cuotas de poder que se interrelacionan en el ámbito de gobierno y que cada sector percibe amenazada en mayor o menor grado si aquella norma se cumpliese como está indicado. Es la dialéctica “burocracia”- “Comunidad Organizada”

 

Pregunto a los barilochenses, especialmente a aquellos que prefieren la cooperación antes que la competencia y que se alegran como yo por lo del Proyecto de Presupuesto Participativo: ¿Cuánto hubiésemos ganado como Comunidad Organizada, como Pueblo si el Consejo de Planificación en el año 1994 cumplía con su obligación indicada en la norma y que consistía en “ayudar” a organizar a las distintas Juntas Vecinales de cada Delegación para que se asocien en las Unidades de Gestión Locales y así llevar adelante una mejor y más práctica interacción entre el Estado Municipal y los Vecinos Organizados?

 

Sigo preguntando: ¿Existe hoy en el Gobierno (Ejecutivo y Legislativo) la voluntad política para acometer la ejecución plena de la Descentralización Administrativa y Reordenamiento Territorial? ¿Aceptará que las Organizaciones Libres del Pueblo colaboren con sus Representantes en el diseño de un Plan Estratégico para el Desarrollo Territorial?

 

Porque ¿Cuán conducente es participar en la elaboración de un Presupuesto Municipal si el Municipio,  como Estado,  no cuenta PREVIAMENTE con un Plan Estratégico de Desarrollo Local  que resuma los sueños y utopías de sus representados? El Presupuesto Municipal, es y será PARTE ineludible del PLAN;  su elaboración representará el momento en que tomemos contacto con “la realidad” y que nos hará postergar o anticipar metas establecidas en el mismo.  Nunca será el comienzo cuando hablamos de Estrategia. 

Concretamente: a este buen Proyecto, le falta su marco político como es el Plan Estratégico de Desarrollo Local, que la Comunidad podrá elaborar de acuerdo a lo prescripto también en la 419/94

 

Pero ya vemos, así somos… en estas discusiones sobre si conviene o no conviene dar participación, se nos escaparon de las manos diez años de nuestras vidas, esas vidas que a veces y de repente un día cualquiera, “se nos brinda en cuero” a cada uno. Por eso, lo último que debemos perder es la esperanza. Vamos amigos, que todo llega!!!

 

Este aire fresco que hoy viene desde el Concejo Deliberante y que parece un sueño, no lo es… aunque por las dudas  trataré de de “andarlo de puntillas por no romper el hechizo”.

 

 

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Política desde la anti-política

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 21, 2008

Opina Miguel Contissa
El tema es la reforma de la Carta Orgánica Municipal y los discursos (políticos) que se realizan en su nombre.

Publicado en Diario Digital el 23 de marzo de 2006

Días atrás, el intendente Municipal en una reunión con algunas Juntas Vecinales y antes de su casi segura desvinculación con quien le proporcionara su sostén electoral como es el partido radical rionegrino, les realizó a esas Organizaciones Libres del Pueblo (OLP) un pedido insólito: “Que no se politice la reforma de la Carta Orgánica”.

Mas allá del verdadero desconocimiento y poco interés que se observa en el ciudadano común por este trascendental acontecimiento sobre el que existe disenso por el momento en que debe realizarse, lo cierto y curioso es que muchos actores inmersos en la actividad política, absurdamente, la practican produciendo discursos desde la negación de la misma, es decir, desde la “anti política”. Se refieren a “los políticos” o “la política” sin disimular su profundo tono peyorativo y discriminador. Como si ellos, que operan en la misma actividad, no fuesen también y obviamente, “políticos”.

El esfuerzo por diferenciarse entre pares parece exigirnos, al menos, alguna interpretación. Ensayaré alguna sin que eso signifique explicación, porque el pedido de la figura política máxima del municipio, parece obligarnos a esto.

La reprobación desde sus entrañas y sin las necesarias salvedades, tal vez pueda entenderse si tenemos en cuenta el enorme deterioro sufrido por esta actividad pública como consecuencia, en parte, de tanto discurso liberal y neo liberal en su contra. Es decir, la gota que horada la piedra. No importa ahora si coincidimos o no en otros aspectos con Karl Schmidt, pero al respecto, este filósofo alemán decía allá por los ‘30 que “el liberalismo condujo a la política hacia la nada, hacia el vacío, convirtiéndose en una “maldición” que extinguió la gloria de la política, para sustituirla por la banalidad de la economía”.

¿No me diga que usted no percibe “en el aire” algo parecido? ¿Cuántas veces desde los sectores económicos, financieros y/o instituciones que pretenden “clarificar” al ciudadano habremos escuchado discursos en contra de “la política” y “los políticos”? Tantas fueron, que muchos, pero muchos, muchos ciudadanos actores o no de la política terminaron por incorporar en sus propios discursos este prejuicio.

Fueron horadados por la gota. Pero, ¿qué significa esa “doble faz”, esa contradicción entre palabra y acto, eso de que “soy político pero yo no hago política”, o la otra, “yo actúo en política, pero no soy político”? ¿Qué se esconde tras esos actos “no expresados”? Tal vez, un lamentable estado de vacío intelectual e ideológico. Tal vez pragmatismo amoral. Probablemente, política desde la anti política, dando lugar a que alguno lo considere un lamentable acto de hipocresía y cinismo.

Como diría Aristóteles 2.625 años atrás: todos, salvo un dios o un bruto, al interrelacionarse dentro de la “polis”, somos hombres políticos. Por ello, todo lo que se haga dentro de ella, es “política”. Será mala o buena, pero siempre que se refiera a los asuntos públicos, a la res pública, será política. Será mala política si los que la implementan, nos conducen, como comunidad, hacia la corrupción en cualquiera de sus variantes; será buena si, como decía el presidente Juan Domingo Perón, los funcionarios y ciudadanos se conducen con virtudes morales como la humildad, la dignidad, la modestia, la sinceridad, la generosidad, el desinterés, la solidaridad y la lealtad. ¿Cuántos de los que actúan en este momento en política están cumpliendo con las mismas? ¿Qué pregunta, no?…
En el otro universo ético, opuesto al anterior, algunos filósofos políticos, apoyándose en el criterio de “necesidades de Estado”, establecían una ética especial para la política; algo así como que aquello que era obligatorio para la moral, no lo tenía que ser para la política. El fin justificaba los medios. La moral, se juzgaría con criterios normativos; la política, de acuerdo a los resultados. Es decir que, como actor político, podría llevar adelante acciones políticas inmorales o amorales, porque serán juzgadas en función del éxito o fracaso. Se abría así un intersticio justo para “el pragmático”.

Siguiendo esta línea de pensamiento, también podría entreverarme en cualquier lista sábana, con el partido que más me ofrezca para sostenerme en el cargo sin reparar si ayer conformé otra “alianza” o si lo denosté. “Es que soy un hombre pragmático y no tengo dudas de que mi pueblo me merece. Mis razones son razones de Estado…”

Pero volviendo al comienzo y pañuelo en mano, digo que nunca será suficiente el lamento que pueda expresarse por el daño causado a todos los cuadros políticos de nuestro país mediante este ataque sistemático y fatal a la cultura cívica por parte del liberalismo y del neo liberalismo; por esta despolitización de la vida ciudadana; por el intento y casi consumación de la desideologización de la actividad política. Por eso no suena extraño que el principal actor político del municipio, la figura más alta del universo político local, “a contrario sensu”, pida desde la anti política que “no se politice la discusión de la Carta Orgánica” sin percibir que ésta, ofrece el marco a las instituciones políticas de nuestra sociedad, representando un “ordenamiento” de poder y autoridad. Si por alguna razón, cualquiera sea, los ciudadanos perciben que se puede producir una acción que altere esas instituciones, sus acciones para sostenerlas o modificarlas pasan a ser “políticas” y a integrar la “naturaleza política” porque son o están dentro de ese ámbito.

No politizar la discusión como pide el señor Intendente, significa salir del ámbito político, salir de lo público, salir de lo que me interesa como ciudadano. Ahora, si el ámbito político no es el apropiado para discutir el marco y destino político de la ciudad, en un contexto de participación y solidaridad, ¿cuál debería ser? ¿El ámbito del “mercado” en el que todo se compra y se vende y en el que reina la lógica del egoísmo individualista? Si así fuere, habría muerto la política y correríamos el riesgo de terminar, como dicen algunos, en manos de “administradores” o “gerentes” que sólo tienen un interés: sostener a toda costa “su” cargo en la administración pública; estaríamos a merced de esos a los que Max Weber calificó de “burócratas sin alma”.

Una pregunta más: ¿Debo ser optimista y suponer que lo del señor Intendente fue una frase desgraciada?

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Los cargos en el Partido Justicialista barilochense

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 21, 2008

Por Miguel Contissa

Publicado en el diario local el 12 de septiembre de 1998

Se aproxima inexorablemente dentro del P.J. local, el minuto decisivo en el que se determinarán los diferentes cargos a ocupar, tanto a nivel de concejales y diputados, como los que correspondan a la dirección política del partido como es la Unidad Básica.

El reciente lanzamiento de la fórmula César-Ester (Intendencia y Presidencia del Concejo), parece indicar que se intenta disminuir al mínimo la fricción que produce cualquier interna partidaria y construir un polo de fuerza lo suficientemente fuerte como para aspirar con cierta tranquilidad a la “continuidad” una vez superadas las elecciones generales.

Más allá de la actitud de Ester, que para algunos debió ser explicitada  como todo un acto de renunciamiento a sus legítimas aspiraciones en pos de apostar a un peronismo consolidado, existe un importante número de cargos y funciones a ocupar dentro del Movimiento, que hace necesario replantear lo que se acostumbraba hasta el momento, en cuanto a la cobertura de los mismos se refiere. 

Hasta el presente, los cargos dentro de la estructura partidaria, son ocupados en muchos casos por las mismas personas que ocupan cargos políticos, concentrando de esta manera en muy pocas manos toda la responsabilidad.  Esto se da, paradójicamente, en el partido político más numeroso de la provincia.

La gente en  general y especialmente los afiliados, saben que esa concentración de poder en escasas manos, sólo es aceptable en circunstancias extremas como la que vivimos en aquellos tiempos en que sufrimos persecuciones y adversidades y que por cierto, gracias a Dios, no son los que hoy estamos atravesando.

Los actuales dirigentes saben además, que esa concentración bajo las condiciones actuales, provoca irremediablemente una reacción de distanciamiento de muchos individuos deseosos de participar.  Algo parecido al vaciamiento de la propia organización, que por cierto, está reñido con el peronismo en particular y con la democracia en general, al no alcanzar a proponer alternativas de futuro para la gente.

 La pregunta del millón, es si en el futuro inmediato el peronismo será capaz de revertir esta tendencia y procederá a renovar sus filas a través de una apertura donde se privilegiará el talentro creativo, la pericia, la vocación de servicio, la autoridad cívica, la ética.  De no concretarlo, dejará de ser esa estructura que vigorizó desde su origen la política, para convertirse en  un esqueleto burocrático,  vacío de contenido,  que servirá única y exclusivamente al interés de unos pocos poseedores del sello. Dejará de ser revolucionario.

La sociedad nos observa.  Demos  ejemplo ético y responsable si pretendemos conducirla.  Demos muestras de idoneidad, capacidad individual y colectiva, deseos de servir a la comunidad y no de servirnos de ella.

La política se regionaliza. Apostemos a  la sensatez, a la esperanza y reclamemos a los actuales dirigentes la suficiente grandeza para permitir al Peronismo Barilochense  constituírse en el eje de la política provincial, Objetivo al que debemos aspirar indeclinablemente.

El ejemplo de Ester cuando renunció a lo que muchos le proponían, es para que otros tantos imiten

San Carlos de Bariloche, 11 de Setiembre de 1998

 

 

                                                                                 

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El Cerro y la “disciplina partidaria”

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 16, 2008

Publicado en el Diario Digital el 24 de febrero de 2004

La disciplina

Dentro del radicalismo provincial se convirtió en regla generalmente aceptada esto de “acatar disciplinadamente”, “verticalmente” las decisiones que provienen de jerarquías superiores. Como si se tratara de, antes que una estructura de discusión política, acuerdo y propuesta, un cuerpo dócil a la voluntad del que conduce el Poder Ejecutivo.

Pero, ¿qué eso de actuar disciplinadamente? ¿qué es la disciplina?  Para Michael Foulcault, representa un método que permite el control minucioso de las operaciones de un organismo, que garantiza la sujeción constante de su fuerza y les impone una relación de docilidad-utilidad.  Son fórmulas generales de dominación que se diferencian de la esclavitud por ser más elegantes, menos costosas y violentas. La diferencia incluso de la “domesticidad”, ya que no es constante, ilimitada, o no analítica como ésta.

Sin apartarnos de Michael, agregamos que la disciplina es una mecánica de poder que define cómo deben operar los organismos teniendo en cuenta la rapidez y la eficacia que se determine.  Esta mecánica se instaló, desde sus orígenes, en ámbitos como los colegios, los hospitales y luego la organización militar.  Exige un sistema preciso de mando, ya que toda actividad de un organismo disciplinado debe ser sostenido mediante órdenes precisas, terminantes, cuya eficacia reposa en la brevedad y claridad.  La orden no puede ser explicada, ni siquiera formulada.  Debe bastar una señal para ser ejecutada. No acepta indocilidad ni titubeo, porque ambos conducen al fracaso que puede significar la muerte.

 

La disciplina partidaria

En nuestro país, el concepto de disciplina saltó de los ámbitos académicos, hospitalarios y militares para abarcar también el político.  Comenzó a aplicársele al peronismo con una importante cuota de descalificación,  pues desde la vulgata liberal conservadora se quería demostrar la poca adhesión a la discusión y participación democrática de sus integrantes y la vocación “autoritaria” de su conductor.  Intención de lado, lo cierto es que el Peronismo, como eje central del Movimiento Nacional, tuvo que adoptar esa metodología “vertical” en cierto período de su historia, a fin de lograr cumplir con algunos objetivos ligados a su subsistencia primero, y luego,  a la reinserción dentro del esquema demoliberal burgués de partidos políticos. Subsistencia que significó ordenar la época de la Resistencia, padecer las persecuciones, los fusilamientos de compañeros, las proscripciones, etc. La inserción en el sistema político, incluye la organización del partido, su reconocimiento y actividad ajustados a las necesidades y proyecto del Movimiento Nacional.

Lo dije en otra oportunidad: el Peronismo no es un “partido clásico”.  Integra junto a otras fuerzas políticas y sociales del país, un Movimiento con objetivos por todos conocidos.  Como tal, y hasta antes que el menemismo lo traicionara e intentara desnaturalizarlo, tuvo momentos de “lucha” y momentos de “tregua”. Flujos y reflujos. Éxitos y fracasos. Pasó del acatamiento irrestricto de directivas (“órdenes”) provenientes del exilio, a la elección de autoridades partidarias mediante elecciones internas abiertas.  En cada momento histórico, siempre fueron las circunstancias las que sugirieron la metodología, la mecánica.  Del mismo modo, siempre se fundamentaron en el interés general.

Ser disciplinado en épocas en que se luchaba por el reconocimiento de los derechos fundamentales, era una necesidad. La docilidad respondía a una economía política que se apoyaba en valores como la Patria (el proyecto), el Movimiento (la organización) o los hombres (un compañero).   Al igual que en aquellas organizaciones piramidales militares, la discusión era soslayada ante el peligro inminente. Las directivas, las órdenes, provenían “desde arriba” impartidas por su Estratega.

A partir de 1973 y con Perón en la Patria, la “verticalidad” muda hacia la democracia interna.  Llega el momento de la discusión política, acuerdo y propuesta, ya que “el único heredero de la conducción es el Pueblo”. 

En estos días y más allá de que algunos dirigentes políticos del peronismo hayan pretendido re editar la vieja mecánica por razones de conveniencia personal, es innegable que en nuestra provincia, esta fuerza política puede hacer gala ante la “democracia centenaria”,  de ser un “buen partido democrático”, habida cuenta de sus “internas abiertas” frente a las “candidaturas cerradas” del radicalismo.

Cabe preguntarse entonces: ¿qué pasa dentro de ese partido desde hace tiempo que su vocación democrática menguó hasta límites inimaginables?

 

La disciplina llega al Cerro

 

Los próximos, serán días de tensión, de discusión y en algunos casos de enfrentamiento. Su causa: un contrato de concesión que quiere “imponer” el Ejecutivo provincial para la explotación monopólica de los medios de elevación del Cerro Catedral, para lo cual sólo falta si no interviene la Justicia, la aprobación de la Legislatura de la Provincia.

Varios medios de comunicación descuentan el éxito del Gobernador en su afán por satisfacer los intereses de Catedral Alta Patagonia S. A., empresa que se halla en concurso de acreedores, pues suponen que los legisladores, incluidos los del Circuito Andino, votarán afirmativamente la propuesta del Ejecutivo de modo “disciplinado”.

No será la primera vez que el radicalismo provincial “enyese” los brazos de sus legisladores tras un “proyecto” del Ejecutivo.

Pero apoyándonos en párrafos precedentes cuando analizábamos específicamente las características que tuvo la “disciplina partidaria” dentro del Peronismo, me pregunto si los legisladores radicales, en particular los del Circuito Andino que eligió la comunidad barilochense, serán dóciles a la “orden” del Gobernador o por el contrario,  respetarán como corresponde a representantes políticos, los intereses y reclamos que ya fueron expresados por distintas organizaciones empresariales, sociales y políticas. 

Porque, de acuerdo a las categorías que impondían un comportamiento disciplinado como es el riesgo de la Patria, de la Organización radical o de algún correligionario, nada existe que los obligue a cerrar los ojos frente al reclamo de la ciudad y se acate la “orden” emanada de un superior.  Por otro lado, y si esto se cumple, ¿significa que el Ejecutivo jerárquicamente es “superior” al Legislativo?

Que yo sepa, si se logra cumplir con la ley (y fíjense de qué debo alegrarme), los legisladores deberían alegrarse, logrando dos objetivos: ajustarse a derecho y cumplir con el deseo de sus representados.

Si CAPSA queda afuera, ¿”se termina el mundo”, como afirmaba un funcionario municipal?  ¿Seremos víctimas de “del mítico juicio millonario” con el que siempre se amenaza a la inexperiencia? ¿No tendremos servicios en el cerro esta temporada? ¿Se hundirá la economía de Bariloche porque no hay cerro? ¿Qué pasó cuando no estuvo Robles? ¿Qué pasó cuando en muchas temporadas pasadas la nieve no hizo aparición y la gente optó por Las Leñas? ¿Se hundió la economía de Bariloche?  ¿Por qué la Provincia no le entrega INMEDIATAMENTE el Poder Concedente a Bariloche y que el Municipio llame a licitación como corresponde?

¿Qué le debe la Provincia a CAPSA? ¿Qué le debe CAPSA a la Provincia?

 

 

Conclusión

Nos quedan algunos días para suponer que esto que demoró tanto tiempo pueda ser resuelto DENTRO DE LA LEY y ajustado a los intereses de la localidad.

De lo contrario, estaremos entrando en una zona muy oscura en la que el partido que tiene mayoría parlamentaria, acometa el destino de la provincia eliminando el debate y/o torciendo o avasallando la Ley.

 

No está en juego la Patria, ni la organización del Radicalismo ni correligionario alguno, por lo tanto no cabe la “disciplina partidaria”.

 

Está en juego la credibilidad de un sistema que administra la cosa pública.

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Días más tarde, el abogado Rodolfo Rodrigo, responde también en el mismo Diario Digital:

Tenes razón, Miguel
Y encima, cuando el gobernador firmó el contrato con CAPSA, sonriente ante la prensa, estaba cometiendo un delito que el Codigo penal contempla y reprime en el art. 248. Estaba firmando un contrato, en nombre de la Provincia, prohibido por dos normas (el Reglamento de Contrataciones y el Decreto 1493/03). No vi ningun fiscal promoviendo una causa penal por eso. Como ves, el derecho penal es el derecho de los pobres. Muy buena tu nota. Rodolfo Rodrigo.

 

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Les faltó derogar la Ley de Gravedad

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 16, 2008

Publicado en el Diario Digital el lunes 16 de agosto de 2004

Escribe Miguel Contissa, acerca del tratamiento que tuvo en la Legislatura de la provincia la aprobación de la prórroga del contrato con Alta Patagonia y las fundamentaciones del oficialismo.

Peritos: no busquen más. Los principales responsables de la caída de las sillas en catedral son los legisladores del oficialismo, ya que lo único que se olvidaron de derogar, fue la Ley de Gravedad.Así fue que el 27 de Febrero de 2004, en sesión legislativa y apoyándose en su mayoría automática, primero modificaron leyes vigentes para permitir que empresas en concurso de acreedores puedan participar en licitaciones públicas y contratar con el Estado Provincial y, tras cartón, ratificaron un convenio firmado por el Ejecutivo Provincial y por la empresa CAPSA que estaba viciado de nulidad porque violaba la ley vigente. Pero el “Diablo hace la hoya pero no la tapa”, dice mi amigo Ernesto y no percibieron la existencia de una oculta posibilidad que desbarataría las intenciones de aquella inolvidable sesión legislativa: la Ley de Gravedad. Y las sillas se vinieron abajo como hoy se viene abajo todo el andamiaje político que facilitó gestiones y argumentó sobre las ventajas que a partir de esa entente gobierno-empresa, gozaría por muchos años nuestra ciudad. ¿Una señal premonitoria? No sé. Pero Newton resultó un full-back impasable, casi como el “ratón” Ayala y anticipó que si Mefistófeles no le ponía la tapa al guisado, no se hacía responsable por la “gravedad” o por los “fallos” (palabra empleada por Jalabert) de materiales.

Aprovechando la versión taquigráfica del 27 de Febrero disponible en la Internet para cualquier curioso, recordemos parte de los discursos de algunos legisladores del oficialismo mientras cumplía cada uno con su rol, es decir, veremos quién, a modo Nina Castells va al frente con discursos erísticos (Piccinini); a técnicos que descarnadamente ponen carretillas llenas de números y datos (“Rafucho” Rodríguez, Machado); a desinhibidos empíricos que…flin, flun, flanfa (Castañón, A. Hernández) y, por último, a los grandes sofistas que siempre cierran el debate (Sosa y especialmente Mendioroz). Todo una “máquina legislativa”. Repasemos el trabajo de los taquígrafos a casi seis meses de aquel acalorado día y tal vez allí encontremos, distorsionando a Pascal, “las razones que la razón desconoce”:

Tiene la palabra el Diputado SR. RODRIGUEZ

 

.

Tiene la palabra el Sra. Diputada Piccinini:
… Señor presidente: Tengo tantas cosas en la cabeza, tengo tantas cosas leídas por estos días con respecto a este contrato que hoy trajimos para su ratificación parlamentaria, tengo tantas cosas escuchadas en el día de hoy en este recinto, que no puedo menos que decir lo que pienso, para eso me han votado y para hacer también, con mi voto convencido, lo que considero que conviene a los intereses públicos, a los intereses de mi provincia. Y me pregunto, señor presidente, ¿qué se pretende con tantas imputaciones infundadas?, qué se pretende probar?..
. … Señor presidente, señores legisladores: Creo firmemente en la honorabilidad del señor gobernador de la provincia, creo además en el trabajo serio, responsable y minucioso de cada funcionario y colaborador que trabajó y estudió para hacer de este contrato que vamos a ratificar, y para hacer de él, la mejor herramienta consistente y necesaria para el desarrollo del Cerro Catedral y su modernización…
… Este contrato que hoy vamos a ratificar, no es una opción entre el cielo y el infierno, señores legisladores, este contrato que hoy vamos a ratificar, no es una opción entre el cielo y el infierno, es una herramienta, simplemente eso, es una herramienta que servirá para hacer justicia y denunciar injusticias; los redactores del mismo buscaron, sin ninguna duda, que el bien sea posible y realizable, no solamente para la empresa contratista sino para Bariloche y para la provincia de Río Negro, porque el Cerro también es nuestro..

 

 

 

 

“…Entonces, sin contestar agravios, quiero ratificar la posición de nuestro bloque, quiero basarla técnicamente en la posición de nuestros miembros informantes y quiero decir, con todas las letras, que estamos convencidos que el camino que eligió nuestro gobernador, el doctor Saiz, es el correcto. Nada más y muchas gracias”.

 

Como ven, hicieron todo, dijeron todo, pero se olvidaron lo más importante: incluir en la sesión la derogación de la Ley de Gravedad. De ser así, las sillas aún estarían colgadas…

Por lo tanto, vuelta a fojas cero y Newton que mira sentado debajo del manzano dice: “…¿Vieron?… ¡yo les dije!!…Ahora no me jodan más… yo vuelvo a mi siesta!. Chau.

 

 

 

 

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Intríngulis político

Publicado por Miguel Contissa en Noviembre 30, 2007

Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar 

www.miguelcontissa.wordpress.com  

Ante tantos preparativos, ante tanta especulación, viendo cómo algunos se preparan para las próximas elecciones municipales u otros se prueban en traje de Alberto Icare, retomo la idea volcada por el Lic. Antonio Sánchez hace más de un mes atrás referida a la situación institucional de nuestro municipio. 

Es por todos sabido que el Sr. Icare hizo pública su renuncia tanto a su actual mandato de intendente como al próximo a desarrollarse a partir del 10 de diciembre.  

Por lo tanto, es correcto que hoy subrogue su función el Presidente del Concejo Deliberante en un todo de acuerdo a lo establecido en la Carta Orgánica. Este cargo que acaba de abandonar, fue asumido en su momento cumpliendo las formalidades rituales y simbólicas como sujeto elegido por el Pueblo para tal fin. Fue así que en ese instante, cargo y funcionario fundieron y convirtieron la potencia en acto; la promesa en hechos. Ése es el instante en que se corporiza el poder; que comienza a tener “cabeza” una organización que hasta entonces era una entelequia.  

Por esa razón, en cargos como el que nos ocupa, el traspaso y asunción son simultáneos. De lo contrario, habría dos intendentes por el tiempo que se nos ocurra o habría vacío si por alguna razón el “electo” no alcanza a cumplir con el rito de asunción. Tancredo Neves en Brasil no alcanzó a asumir en 1985 por fallecer antes de asumir. La solución que impidió el vacío fue la figura prevista por la Constitución Brasileña como fue la del vicepresidente, en este caso, José Sarney. 

Aunque parecido, no es nuestro caso municipal. Nuestra Carta Orgánica no contiene la figura del vice intendente (propuesta por el que suscribe. Ver página http://www.lutzproyecto.com.ar/pj_miguel_contissa.htm ), por lo tanto, suponer que el futuro presidente del Concejo Deliberante puede subrogar al “futuro” intendente renunciante, será un como mínimo un despropósito, pues está por darse la posibilidad de un “vacío” que la Convención Constituyente Municipal no alcanzó a imaginar.  Desde el punto de vista político institucional, nadie puede reemplazar a quien no asumió, a quien no cumplió con el rito; con lo que el uso y costumbre establecen.  Lo reemplazable se refiere a “la acción subjetiva” en aquellos cargos para los que uno es elegido. El único que puede realizar “acciones” es “el sujeto” y no el cargo. Por lo tanto, sólo es posible el reemplazo del sujeto “que ocupó el cargo”, que asumió las funciones aunque sea por un instante por otro sujeto que lo ocupará y las asumirá.  

La acefalía en el cargo que contemplaron los constituyentes municipales se refiere a algo que en algún momento tuvo “jefe”, “dirección”,  “cabeza”, “céfalo”y, en este caso y de acuerdo a lo expresado por Icare, no lo tendremos porque ese momento no existirá.  Él no jurará como Intendente porque acaba de negarse. De ahí que no quepa su aplicación. 

Coincidiendo con Antonio, es preciso que para no lesionar tempranamente a la flamante Carta Orgánica con acciones apresuradas que tienen su raíz en intereses sectarios o mezquinos, este álgido momento institucional sea resuelto a través de un amplio acuerdo entre las distintas organizaciones libres del Pueblo y los partidos políticos.A través de esa demostración de madurez cívica alcanzaríamos a sortear este bache que nos deparó el destino. 

Eso sí, Uds. no se imaginan cuánto espero comentarios de todos aquellos que apoyaron la candidatura del Sr. Icare sabiendo que su salud lo impedía. Si alguno tiene ganas de buscar “responsables” de este intríngulis político, tal vez debería hurgar por ese lado. 

Bariloche, 29 de noviembre de 2007

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La desaparición como sujetos

Publicado por Miguel Contissa en Noviembre 14, 2007

 Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar

www.miguelcontissa.wordpress.com 

Desde su aparición luego de instalada la modernidad, la sociedad consumista que componemos no vacila en consumir hasta nuestra subjetividad. Fuimos mutando de sujetos a objetos en un mundo que vuelve a globalizarse y en el que aparecemos en cualquier escaparate como cualquier producto. La realidad demuestra que cada día nos integramos más a la desintegración social; a la desconexión con el otro no obstante la posibilidad de enlazarnos en red con todos. Cada vez sufrimos más la desinformación como consecuencia de la sobreabundancia de información.

Nuestros jóvenes, es decir, nuestra esperanza, caminan de modo tragicómico mirando sólo sus celulares al tiempo que alguna música parece llegar a sus oídos a través de unos mini auriculares; caminan sin ver, mientras digitan un mensaje que los integra a otros desintegrándolos; que los vincula con alguien en el ciber espacio desvinculándolos de su entorno social; que les sugiere una especial pertenencia a un mundo virtual mientras los aleja del real.

Tener para ser. Esa es la consigna de esta sociedad consumista.

Soy, sólo si alcanzo los objetos que se ofrecen en el mercado. No importa cuáles.Pertenezco y estoy, si luego me expongo públicamente junto a ellos. A partir de allí y como una cosa mas, soy medido, sopesado y colocado en la cuadrícula correspondiente para ser mejor ubicado en el momento en que me necesiten para ser consumido, devorado por otro. Otro que posiblemente esté ocupando el casillero siguiente.

A contrapelo de la onda privatista que hizo furor en los noventa, lo privado, lo íntimo, lo subjetivo pasó a ser público. El antiguo confesionario fue abandonado dando lugar a otro que cambió de formato y de objetivo. Como inmersos en una nueva religión, hoy los individuos confiesan públicamente sus pecados, sus virtudes, defectos o gustos (especialmente aquellos vinculados a la sexualidad) en cualquier medio de comunicación. No se busca descargar, aliviar la conciencia a partir de un acto íntimo, reflexivo, privado. No. Hoy es a través de una pública exposición en los medios y utilizando como recurso la ventaja del anonimato. Los “Carmen, de Patagones” o los “Antonio, de Papua” pululan en los medios vomitando intimidades. 

¡Ay los medios!… Los medios son el mejor instrumento de esta sociedad consumista que nos ofrece en catálogos. A su través, los grandes manipuladores sin escrúpulos dicen que nos “interpretan”; que nos “suponen”. Mientras tanto, el “gran público”, ese gran receptor pasivo de oídos y ojos abiertos cree que influye o que decide, cree que opina en esa perversa relación unidireccional.

A la acción de interpretación y suposición de nuestros gustos y necesidades individuales o colectivas luego le sigue otra en la que nos muestran, ofrecen, informan “todo lo que tenemos que saber” y todo “lo que queremos ver” o todo lo que “debemos consumir”. Sin dudas debe ser pobre la conclusión a la que llegan porque el resultado en TV es “Gran hermano”, “Bailando por un sueño” o “Buscando el Gen argentino”. En radio, programas como los de “andy kusnetzoff”.

A la sazón, aquel “gran público”, sin proponérselo, sin demandarlo, sin necesitarlo consume las miserias generadas por el que dice que interpreta, por el que supone el gusto ajeno. Como en un gran cuento de ciencia ficción, o como aquellos mitos que vienen desde el fondo de la historia, la realidad parece mostrar que esta sociedad consumista se está consumiendo a sí misma, se está auto fagocitando como aquella gran víbora egipcia. La esperanza que nos queda es que tal vez sea en busca de un nuevo comienzo, de un nuevo retorno. ¡Qué suerte si así fuese!

Consecuentemente,  el nuevo brote, el retoño de la humanidad debe llevar un mensaje fruto de esta experiencia. Un mensaje que cambie la vieja matriz y nos haga avanzar no hacia una “sociedad”, sino hacia una nueva  “comunidad”. Es preciso afianzar los lazos comunitarios y destruir el gen que nos ató y nos enterró en el fango del consumismo inútil, en la competencia sin sentido, en la desresponsabilización, el individualismo, el egoísmo.

Es el desafío que tenemos de hoy en adelante.

Bariloche, 14 de noviembre de 2007

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Perón y la Triple A

Publicado por Miguel Contissa en Octubre 8, 2007

 
 

En un reciente artículo, publicado en Rebelión (Alejandro Guerrero. Perón y la Triple A, 01-.07), se deslizan una serie de apreciaciones, que partiendo de un hecho real y casi comprobado, como lo fuera la relación del General Perón con el origen de la banda parapolicial Alianza Anticomunista Argentina, se desarrollan conclusiones fuertemente antipopulares, erróneas desde el punto de vista histórico; confundiendo hechos y fechas, afirmando argumentos que seguramente el autor desconoce o conoce a través de otros, de manera incorrecta.

Por
Alberto J. Lapolla

Notablemente, el autor repite –treinta años más tarde- en un reciclado casi alucinante, una vieja mirada ‘gorila de izquierda’, especialmente de una parte de la izquierda troztquista argentina, sobre Perón, el Peronismo, y su relación con la clase obrera. Y esta mirada no es moco de pavo. Detrás de ella los compañeros del PRT-ERP, concluyeron que Perón venía a ‘robarles la Revolución’ y decidieron continuar la lucha armada contra el gobierno Peronista, llevando la situación a una ilegitimación de la lucha armada en la Argentina, que permitió el aislamiento y exterminio del conjunto de los luchadores sociales pertenecientes a casi tres generaciones de argentinos. Siempre es imprescindible recordar, que los 30.000 desparecidos involucraban a muchos miembros de las organizaciones armadas y de la Izquierda Revolucionaria, pero en su esencia, el 55% de ellos fueron dirigentes sindicales de base. El accionar irresponsable, elitista y antipopular -en tanto y en cuanto, ambos gobiernos Peronistas, el de Cámpora y el de Perón, fueron elegidos libre y mayoritariamente por el pueblo- arrastró al movimiento popular a una derrota sin salida, abriendo paso al genocidio. El artículo muestra una vez más, que la izquierda argentina –desconozco de cual de los miles de ‘partidos’ de la misma, es parte el autor-, sigue sin entender un ápice de la Cuestión Nacional, o de lo Nacional, incluso en tanto Latinoamericano y Cuestión Atiimperialista, Trotzky dixit.

Perón y la Triple A

En el 2006, el periodista rosarino Carlos Del Frade en su último libro,(9) aportó este dato hasta entonces intuido -se conocía la reunión, no lo tratado-, sobre la reunión en Gaspar Campos (casa comprada a Perón por la CGT, para su retorno al país), el 8 de octubre de 1973, cumpleaños del General (si bien es cierto que el año de su nacimiento no parece ser el oficial sino dos años antes, el día parece ser el mismo; con lo cual ese día Perón cumplía 80 años(1)) sobre la reunión con 500 suboficiales Peronistas retirados y exonerados de las fuerzas armadas… por Peronistas. La reunión fue armada por Osinde -el hombre de las ‘tareas sucias’ del General. En nuestro libro La Esperanza Rota,(4), hemos desarrollado en extensión las conexiones y relaciones existentes entre Perón, la represión ilegal y especialmente los hechos de Ezeiza y su pelea autoaniquilante con su rama juvenil. No hemos sido piadosos para juzgar lo que parece ser lo peor de Perón. Sin embargo nunca dejamos de verlo en su perspectiva histórica, de jefe del Movimiento de Liberación Nacional, con una fuerte impronta Socialista. No fue Del Frade el primero en señalar hechos que vinculan a Perón con al aplicación de un determinado tipo de violencia paraestatal. Fue Horacio Verbitzky, en Ezeiza, el primero en decirlo, incluso abiertamente, aun cuando luego la ‘teoría de los demonios’ tapó sus dichos. Alejandro Horowicz en su brillante trabajo los Cuatro Peronismos, fue explícito en su análisis, que (cito de memoria) la única fuerza propia con que contaba el Tercer Peronismo era la policial, y que el delicado equilibrio que implicaba mantener el Pacto Social, incluía la utilización de pequeñas y milimétricas cuotas de terror, que obligaran a los “jóvenes díscolos” a cesar sus ataques al Estado y al Pacto social, so pena de que todo se fuera ‘al diablo’. Muerto Perón, esa violencia puntual o en cuentagotas, se transformó, en manos del Brujo e Isabel, en Terror de Estado, en gobierno fascista abierto. Palabras más, palabras menos, pero ese era el brillante concepto de Horowicz, que ubica el accionar de la violencia paraestatal. Luego Miguel Bonasso traería la anécdota referida por la hija de Oscar Bidegain, acompañante de Perón en el viaje a China, cuando el General habría expresado, ‘Lo que la Argentina necesita es un Somatén.’ Haciendo referencia, a los cuerpos de represión parapoliciales, creados por Primo de Rivera en Catalunya, para liquidar al movimiento obrero anarquista y comunista. Dicho cuerpo denominado Somatén, por supuesto, siguió en pie en tiempos de Franco. Sin embargo, Perón no necesitaba que los franquistas se lo contaran como señala el artículo. El mismo mecanismo se utilizó en la Italia fascista y en la Alemania nazi, o ¿qué otra cosa eran las SA? Y se utilizó en la Unión Soviética, pero de forma menos sutil ¿Cómo se califica sino, cuando Trotzky alababa la acción de sus tropas contra los obreros sublevados en Konsdradt, ‘que caían como conejos ante nuestras armas’? según nos relatara el Gran Lev Davidodich. Ni que hablar lo que después haría Stalin, que dejaba al Ducce a la altura de un demócrata liberal. O, lo que haría la GPU, en manos de V. Codovilla contra los anarquistas y trotzquistas en España. Perón, ya había utilizado cuotas de terror en sus dos primeros gobiernos contra comunistas, anarquistas y opositores en general. Fueron memorables -y base de la fuerte oposición política innecesaria contra su gobierno- las ‘hazañas’ de Eliseo Lombilla, los hermanos Cardozo, Jorge Osinde y demás criminales y torturadores del primer Peronismo. Pero nadie puede seriamente decir que ese fue el contenido principal de su gobierno. Aun incluyendo el vil asesinato y desaparición en junio de 1955, del comunista Juan Ingalinella, o lo sucedido a Cipriano Reyes, y a otros dirigentes sindicales indóciles, con menos suerte que Don Cipriano, que pese a ser castrado por los torturadores, por lo menos vivió para contarlo. Perón, bueno es saberlo, era profesor de Estrategia Militar de la Escuela Superior de Guerra y oficial de Inteligencia Superior(2). Fue el enviado del Ejército argentino al ‘teatro de operaciones’ de la Segunda Guerra Mundial, para estudiar in situ la guerra. Allí conoció de sobra todas las formas de contención de la Revolución Proletaria, que se usaban en Europa. Es bueno saber, que a su regreso Perón, comunicó que en su opinión, Alemania perdería la guerra por haber ‘cometido el grave error de atacar a la Unión Soviética’. Con posterioridad Eduardo Gurrucharri(3) en su biografía del Mayor Alberte, señaló varias veces las conexiones entre los grupos parapoliciales y Perón. Incluida su conexión con la represión a exiliados latinoamericanos de Brasil, Paraguay y Chile. Gurrucharri denunció la realización de una reunión de gabinete, en febrero de 1974, con presencia de Perón, donde se habrían pasado fotos de dirigentes ‘extremistas’ a ser liquidados, que el General no autorizó. Sin embargo la lista allí expuesta, comenzando por Ortega Peña, Julio Troxler y Silvio Frondizi fue ejecutada apenas muerto el General. Cabe aclarar, como lo hemos dicho en el análisis de su gobierno(4), que el objetivo de Perón en Ezeiza no era aplastar a la JP, sino obligarla a cesar sus maniobras hegemónicas sobre el resto del Movimiento; es decir mostrarle tal poder de fuego propio que la disuadiera de no salir a disputar el control del acto. Exactamente esa fue la discusión en la noche del 19 de junio de 1973 en la Facultad de Agronomía de la UNBA, entre distintos sectores de la Tendencia Revolucionaria. ‘Si se debía o no, aguar la fiesta del pueblo’. La actitud aparatista e irresponsable de Montoneros prefiguró todo su destino. Fue ‘al combate’ con palos y pistolas a enfrentar a bandas armadas con armamento pesado. Fueron derrotados política y militarmente; abriendo el camino a la derrota del proceso de masas creado a partir de la irrupción de la CGT de los Argentinos y del Cordobazo. En este caso, tampoco Perón actuaba porque sí: entre febrero y marzo de 1973, Quieto y Firmenich, viajaron a Madrid ‘a apretar al Viejo’. Le plantearon que no se desarmarían, que no estaban de acuerdo con la política del Pacto Social, que querían trescientos cargos en su gobierno y que el líder juvenil Galimebrti se había ‘encuadrado’ bajo su conducción –es decir respondía a ellos y no a Perón. Quieto pidió además a Perón la lista de gorilas que había que ejecutar. La respuesta de Perón al ‘apriete’ fue Ezeiza, la defenestración de Galimba, y el derrocamiento de Cámpora, con la aquiescencia cómplice del Tío.

Decir toda la verdad

Sin embargo el artículo -y no parece ser por desconocimiento, pues esa fue la posición oficial del PRT-ERP, por ejemplo- cuenta una parte de la historia. La reunión del 8 de octubre de 1973, fue seguramente cierta. No lo es sin embargo, como señala el artículo, el hecho que Horacio Salvador Paino, hiciera referencia a la misma, sino que la información surge de los dichos del hijo del Potrillo Castro, Jorge Castro, ex militante del PRT-ERP, a Carlos del Frade. Sin embargo faltan relatar dos hechos desencadenantes de esa reacción de Perón, después de los cuales les dice a viejos militares Peronistas -muchos de ellos Resistentes- ‘los voy a necesitar’. Y no es casual, que estos dos hechos determinantes del accionar político posterior de Perón sean ocultados para el análisis. El primero es que el 6 de setiembre de 1973, es decir más de un mes antes de la reunión de Gaspar Campos, el PRT-ERP atacó, sin ninguna provocación o hecho que lo justificase, el Comando de Sanidad del Ejército Argentino. Ese mismo día en Caracas, en la Conferencia de Ejércitos Americanos, el general Raúl Carcagno nuevo comandante en Jefe, decía que los ‘ejércitos latinoamericanos debían dejar de ser herramientas de la dependencia para pasar a ser herramientas de Liberación de sus pueblos’. Que eso era y es posible, lo muestra el proceso de la Revolución Bolivariana, que no considera a Perón casualmente, un general fascista. Cabe aclarar que, desde el 25 de mayo gobernaba un gobierno Peronista elegido, por el 49% de los argentinos, en elecciones libres y limpias. Pese a que el artículo lo ignora -pues lo ubica al Tío aun durante el golpe en Chile, que fue en setiembre- ya no gobernaba Cámpora, quien había renunciado el 13 de julio de 1973, sino Raúl Lastiri, Presidente de la Cámara de diputados, y yerno de López Rega. El 23 de setiembre de 1973, hubo nuevas elecciones nacionales, nuevamente libres y limpias. Perón fue electo Presidente con el 62% de los votos, el mayor porcentaje que haya obtenido presidente alguno de la historia argentina, y muy por encima del 1.7% obtenido por el PST, por ejemplo, en la misma elección, o del 3% que sumaron todos los partidos de ‘izquierda’ en la última elección del 2005. Sin embargo, pese a este resultado, y he aquí el segundo hecho que podemos llamar determinante de la reunión de Gaspar Campos, el 25 de setiembre de 1973, es decir a dos días de la elección, Montoneros asesinó a mansalva a José ignacio Rucci, secretario General de la CGT y hombre clave de Perón en la estructura del Pacto Social. Según diría años más tarde Firmenich: ‘le tiramos un cadáver sobre la mesa a Perón para obligarlo negociar.’ Parece que Perón no lo entendió así, y apeló a sus ‘viejos amigos’ retirados y expulsados del Ejército argentino. No poseyendo fuerza propia en las Fuerzas armadas, y no quedando claro de que lado iban a jugar los ‘muchachos de la JP’ bajo su gobierno, Perón reaccionó como un viejo general nacionalista formado en Inteligencia y profesor de Estrategia. Creó su propia fuerza, que, seguramente, habrá pensado él, controlaría y usaría a su voluntad, cosa que ocurrió mientras vivió. Sin embargo la cosa no acabó allí. El 19 de enero de 1974, el PRT-ERP atacó la base militar de Azul –otra vez sin ninguna razón que lo justificara o explicase-, en un cruento operativo con muertos y heridos. No sólo el Potrillo Castro, la mayoría de los Peronistas, golpearon ese día su puño contra la mesa ante una provocación de tamaña magnitud, que ponía en peligro el régimen democrático recién reconquistado. Cabe aclarar, que muy pocos días antes, el 4 de enero de 1974, Luis Mattini, miembro de la conducción perretista se había reunido con Fidel Castro en la Habana, solicitándole ayuda para armar una guerrilla en el Norte argentino. La respuesta de Fidel, fue clara: ‘¿Cómo es eso, chico, de una guerrilla rural en pleno gobierno democrático?’(5) Cabe aclarar, que un mes más tarde, el 25 de febrero de 1974, Perón rompió el bloqueo económico decretado por los Estados Unidos a Cuba, firmando con el gobierno de la Habana acuerdos económicos y políticos de todo tipo, brindándole una fuerte ayuda económica. Todo esto está claro, no justifica a Perón, pero permite entender su accionar, y observar que si bien el terror desatado luego sería monstruoso, los códigos con que se movía la Izquierda Armada jugaban con fuego.

Por último no es cierto lo afirmado por el artículo respecto del golpe en Chile, en un trabajo de próxima aparición, cargamos las tintas sobre las actitudes tolerantes y complacientes de Perón y su gobierno, respecto de la dictadura de Pinochet, pero cuando el golpe se produjo el 11 de setiembre, Cámpora ya no estaba, y causalmente la JP, el PC y otras fuerzas políticas produjeron las mayores manifestaciones, marchas y actos de solidaridad con Chile que se registraron en toda la historia argentina. Y no fue sólo durante unos días, sino que duraron varias semanas. La consolidación de la dictadura chilena no dependía sólo de la solidaridad del pueblo argentino, que fue amplia, generosa y total, sino de la propia resistencia chilena que no alcanzó para derrotar a los fascistas.

El contenido de Perón

Lo que realmente sorprende del artículo de marras, es su visceral antiperonismo en un lenguaje que hoy hasta los gorilas se cuidan de usar, a la vista de lo que ha ocurrido con la Nación, luego de desmontada la Argentina construida por Perón a partir de 1945. El autor dice suelto de cuerpo ‘Él (Perón), sin desarrollar jamás una política nacional democrática, que lo habría obligado a romper con el imperialismo -algo que en ningún momento se propuso-, hizo a los trabajadores concesiones democrático-sociales históricas y los integró al Estado burgués. Pero en 1973, cuando Perón regresó convocado por quienes lo habían derrocado en 1955, toda la acción del movimiento obrero se orientaba hacia la independencia de clase y, por tanto, apuntaba contra la línea de flotación del régimen político.’ Este análisis es falso, injusto y falta a la verdad histórica. Sólo diremos que el 25 de mayo de 1973, la clase obrera recibía el 36% del Ingreso Nacional. El 13 de octubre de 1974 -cuando Gelbard se retira del gobierno, y de alguna manera el Peronismo concluye como herramienta de transformación social- ese porcentaje había subido al 48%, en apenas 17 meses. (Cifra que el Peronismo neocolonial actual, trata de olvidar). Ese juicio encierra además, una mirada de desprecio y descalificación sobre las mayorías, mirada que acercó siempre a las izquierdas argentinas con los conservadores y liberales. Desde esa óptica, ambos son tributarios del pensamiento de ‘civilización o barbarie’. Unos desde el positivismo racista comtiano-victoriano y otros desde un marxismo de biblioteca, hueco, sin masas, sin lucha de clases concreta hispanoamericana y pensado desde sarmiento, Mitre o Alberdi, pero sin Marx. Porque, si Perón ganó todas las elecciones a las que se presentó y aun hoy, es el líder de los trabajadores, pero resulta que Perón era contrario a los intereses de los trabajadores, eso implica pensar que el pueblo es estúpido, que es bruto, ignorante, que hay que educarlo, formarlo, explicarle, cambiarle la cabeza, concientizarlo. Y todas las otras atrocidades positivistas y elitistas que encierra la Teoría de la Vanguardia; madre de todos los desastres cometidos en nombre del Socialismo. ¿Ese 62% que había votado a Perón, no eran acaso esencialmente la clase obrera y el pueblo trabajador? Porqué no pensar que el Peronismo, que termina en 1955 otorgando el 54% del Ingreso Nacional a los trabajadores, tuvo que ver con el Socialismo de Estado (Capitalismo de Estado), que se expandió por el mundo luego que el Ejército Rojo ganara la Segunda Guerra mundial, en nombre del Socialismo, aun cuando no lo cumpliera en la URSS. Es bueno recordar hoy que según lo último que nos dejara Lenin, lo único que podemos hacer por ahora es mantenernos por mucho tiempo en el Capitalismo de Estado, hasta que cuajen las relaciones culturales Socialistas.(10) En esta óptica compartimos lo que alguna vez dijera Vicente Zito Lema respecto que al Peronismo ‘debemos empezar a verlo como el Socialismo que pudimos construir’. Entre 1945 y 1955, el Peronismo aportó una de importante experiencia nacionalista y obrera al mundo, construida desde el Estado y el movimiento obrero, que debemos recuperar y hacer nuestra. Cuando en 1943, se produjo el golpe del GOU, la Argentina era parte estructural del Imperio Británico, y prácticamente todo lo que en ella se consumía era de procedencia inglesa o europea, aun cuando una cantidad de productos se habían comenzado a producir como consecuencia de la guerra. El Banco Central era británico, como los ferrocarriles, la banca, los servicios públicos, la energía, los barcos que trasladaban nuestra producción, las empresas que la comercializaban, las compañías de seguros, los transportes y los combustibles, a excepción de una porción manejada por YPF. La Argentina, tal como se había ufanado Julito Roca, era la joya más preciada de la corona británica. Sostenida en su modelo agro-exportador, éramos la ‘granja británica’. El pueblo vivía pobremente –la Clase obrera recibía el 25% del IN-, había grandes bolsones de pobreza y miseria. En muchos lugares las condiciones de vida y trabajo eran –como lo son hoy- infrahumanas. El sistema político era el de la Década Infame, es decir el del ‘Fraude patriótico’, con carencia de soberanía política y democracia real. En 1955, cuando Perón fuera derrocado por un golpe oligárquico-británico, la clase obrera y el pueblo disfrutaban del mas alto nivel de vida de su historia hasta hoy, los ferrocarriles, el petróleo, el gas, los teléfonos, el correo, los telégrafos, todos los servicios, los puertos, el comercio exterior, y más de la mitad de la economía, eran del Estado nacional. La Argentina se había industrializado, y producía tractores, aviones, barcos, tanques, automóviles, locomotoras, trenes. Había desarrollado energía nuclear propia, construía diques, represas, obras públicas de todo tipo, industria militar propia, estaba sentando las bases para la industria pesada y poseía el segundo PBI por habitante del mundo. Pero particularmente, los trabajadores y el pueblo gozaban de un sistema de distribución de la riqueza y de beneficios sociales único en el mundo. ¿O acaso en 1951 –por tomar un año- los trabajadores soviéticos o chinos, vivían mejor que los argentinos? ¿Y para el mismo año, cómo vivía y que derechos tenía, el proletariado negro-pobre norteamericano? Es imposible ignorar o denostar la Revolución Peronista en su esencia: el haber logrado una porción significativa -la más alta hasta hoy- de soberanía nacional, un altísimo nivel de justicia social y de autonomía económica. La Argentina no debió un solo dólar entre 1945 y 1955, y se negó a ser parte del FMI, cuando éste se fundara, ejerciendo una fuete soberanía política y económica útil al resto de Latinoamérica. Según parece nuestra ‘izquierda’, sigue sin entender de que se trató el Peronismo, y lo que es peor, sigue sin entender de que se trata la Nación. De allí que nuestra izquierda, a diferencia del resto de América Latina, sea todavía un lugar vacío. Podría por lo menos, leer al enemigo para saber qué piensa el imperialismo de Perón. Seguramente sabrían, que hace unos meses Condolezza Ryce dijo que había que ‘terminar con el mal ejemplo del nazi Peronismo en América latina, donde abreva Chávez.’ Se refería claro está a la idea de soberanía política e independencia económica, que el Peronismo mostró era posible en América Latina. Hubo también otros representantes imperiales que fueron más claros aun sobre el rol histórico de Perón. Winston Churchill, dijo en 1955: ‘La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mí tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial, y las fuerzas del Imperio Inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida, ni tampoco después de muerto.’(6) El historiador británico Harry Ferns, señaló ¿proféticamente? en 1969: ‘Como no sea mediante una guerra civil devastadora, resulta difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón.’(7) Más recientemente, el Comandante Fidel Castro, quien fuera detenido en el Bogotazo, de 1948, acusado por la CIA de ‘joven estudiante Peronista de origen cubano’, expresó una opinión contundente sobre Perón. ‘Perón, en Argentina(…), hay que ver en el momento en que surge, en 1943 lo nombran ministro del Trabajo y hace tales leyes que cuando lo llevan a las prisiones el pueblo lo rescata(…). Perón era Agregado de Embajada, estuvo allá en Roma en los años treinta en la era mussoliniana, y algunas de las formas y métodos de movilizaciones de masas que vio le impresionaron. Hubo influencia, incluso en algunos procesos; pero en estos casos que he mencionado esa influencia, Gaitán y Perón, la utilizaron en un sentido positivo, porque hay que ver que Perón hizo reformas sociales. Perón comete, digamos, un error: ofende a la oligarquía argentina, la humilla, le quita el teatro simbólico y algunas instituciones simbólicas; trabajó con las reservas y los recursos que tenía el país y mejoró las condiciones de vida de los trabajadores, y los obreros son muy agradecidos y Perón se convirtió en un ídolo de los trabajadores.’(8) En la balanza del todo Perón, es necesario ubicar su rol histórico de constructor de la mayor experiencia de nación justa, libre y soberana, que vivimos los argentinos, así como su fuerte impronta de unidad continental, más allá de sus errores o desviaciones autoritarias. De las cuales no lo exculpamos, pero es bueno recordar, que de ello no estuvo exenta ninguna de las experiencias llamadas Socialistas hasta hoy.

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Notas:
1.- Barreiro Hipólito, Juancito Sosa, El Indio que Cambio la historia, BsAs., 2000.
2.- García Lupo Rogelio, Últimas Noticias de Perón. BsAs. 2006
3.- Gurrucharri E., Alberte, Un Militar entre obreros y guerrilleros, Colihue, 2001
4.- Lapolla Alberto La Esperanza Rota, De La Campana 2005.
5.- Seoane María Todo o nada, Planeta BsAs., 1997. pag 176..
6.- Discurso de Winston Churchil en la Cámara de los Comunes 09-1955
7.- Ferns Harry S., La Argentina, Sudamericana, BsAs., 1971, pag247.
8.- Ramonet Ignacio, Biografía a Dos Voces. Ed., Debate. 2006
9.- Del Frade Carlos, El Litoral, 30 años después. Sangre, dinero y dignidad. Rosario, 2006.
10.- Lenin V. , Contra la Burocracia-Diario de las Secretarias de Lenin, Cd. Pas.yPte.,1974
*Autor de Kronos, Una Historia de los años Setenta. Tomo I, el Cielo Por asalto: 1966-1972. Tomo II, La Esperanza Rota: 1972-1974, Tomo III: La Derrota, 1974-1976.

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La desconfianza de algunos argentinos

Publicado por Miguel Contissa en Octubre 8, 2007

Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar 

www.miguelcontissa.wordpress.com   

Que en nuestro país la confianza que manifiestan grupos sociales medios y altos por nuestro porvenir como país sea un artículo escaso, no es novedad. Lo que no es fácil responder es cuándo la sacaron de la góndola, si alguna vez existió o si sólo es fruto de nuestra imaginación, de nuestras ganas de ser “país serio” con una clase media y alta comprometida con un proyecto nacional. 

En esto de la desconfianza individual o colectiva por el futuro como sociedad, juegan un rol central aquellos aparatos ideológicos de dominación tanto internos como externos que, a través de uno de sus integrantes más poderosos como es “la prensa”, inyectan diariamente altas cuotas de escepticismo, de auto denigración, de  desvalorización, etc.  Los expertos en medios y comunicación social, dicen que las noticias pueden potenciar actitudes individuales o colectivas hacia lo positivo o negativo. Según cómo se presenten y qué objetivo se persiga se generará optimismo o pesimismo; se empujará a la guerra, se invitará a la indiferencia o se movilizarán pacifistas. Por eso es importante que los medios de comunicación en “un país serio”, a partir de este valor estratégico, no estén concentrados en manos oligopólicas. 

Noticias inductoras 

Hoy, “la prensa seria” tiene acompañantes en su misión “docente”. Se le sumaron algunos grupos económicos para apuntalar su labor. Lo hacen utilizando los “medios alternativos de difusión” como es la Internet y se dirigen a dos segmentos socio-económico del mercado: el medio y el alto. Como un servicio más al cliente, estas grandes empresas, sin perder de vista el objetivo general  de  contribuir al control,  envían a domicilio las novedades más importantes cuya fuentes pertenecen a distintos medios porteños conocidos como “serios”. Prevención ART es hoy la empresa vedette.  Observemos ahora cómo se orienta, como se influye en el ánimo y decisiones del lector – destinatario. Un lector que, en función de su perfil mercadotécnico, es dueño de una gran sensibilidad, no tanto social o política, sino financiera y económica. Este “destinatario” del mensaje, es muy permeable y está siempre atento. Vive esperando “señales”, “índices”, “estadísticas”, “data” (como dicen ahora). A partir de éstas, podrá proceder en “la dirección correcta”, la “mas segura”. Vayamos al punto. 

El día 02/10/07 este “canillita cibernético” de Prevención ART hizo circular un resumen de noticias provenientes de distintos medios porteños que contienen, tal vez ¿inconcientemente?, esa profecía que se auto cumple y que lleva al último deporte nacional: la auto denigración,  la desconfianza . 

Pasemos a los títulos y fíjense como se diseña, cómo se disponen las noticias para inducir a la depresión, al llanto. Comienza el listado con un “copete” catástrofe que dice Inflación esperada para próximos 12 meses sigue en 20%”. El siguiente, más ajustado a la realidad porque no le queda remedio, anuncia: “La recaudación creció 31,2% en septiembre: llegó a $ 16.735 millones” ( lo que significa mayor actividad económica interna en la producción y el comercio).  Luego, el resto que incluye “internacionales” dicen: “Las compras con tarjeta aumentaron un 44% en un año”; “Bolivia admite que no tiene suficiente gas para el país”¸” “Mercosur: posición dividida pone en riesgo ingreso de Venezuela”.   Cierra el grupo de noticias, una de categoría “general”: A la Argentina le falta confianza social” (Fuente: La Nación). 

¿No percibió una suerte de recorrido circular en ese desarrollo? Parte con un horizonte negro, luego disponen otras noticias que tal vez nos entusiasmen por lo palpables como es el aumento de recaudación o de compras con tarjetas, pero no pueden con el genio. Cierran y vuelven con una conclusión frustrante. Porque esa es la idea central: deprimir, opacar cualquier atisbo de ilusión en los espíritus. Si es preciso, se recurre a la amenaza con procesos inflacionarios sin bases ciertas. 

Sin embargo, esto no es nada. Días antes, el mismo “canillita” levantó una noticia de Infobae y nos hizo saber que “Los argentinos tienen u$s 140 mil millones en el exterior” y que esa semejante cifra, superaba a la propia deuda externa actual.  ¿Qué se imagina Ud. que hará ese señor o esa empresa que tiene “verdes” (su color preferido) guardados bajo una baldosa en el fondo del quincho?  Unos “verdes esperanza” ganados con “el sudor de la frente”… Ante este panorama y de acuerdo a lo que otros argentinos hacen según lo informa este medio, ¿qué se supone que haría este pobre infeliz si todo parece dudoso, conflictivo, sin horizonte?… ¡Pobre tipo!… Tanto miedo siente que llega a imaginar que “ni siquiera el tiro del final le va a salir”!!…  Por lo tanto, se ve obligado a “girar al exterior” esos dólares… sí…no le queda otra….Seguramente le escucharemos decir: en “este país” no se puede porque “las instituciones” no brindan confianza. Sabemos bien que “no hay seguridad jurídica”. Es lamentable, pero es así…

 La profecía 

Lo paradójico del asunto es que, mirado desde otro ángulo como puede ser el de “Juan Pueblo”, esas instituciones “que no brindan confianza” (entre las que se encuentra el propio Estado), ante la falta de crédito interno por la escasez de divisas fruto del ahorro interno se ven obligadas a recurrir al externo que no es precisamente generoso, permisivo ni barato. Por el contrario, cada préstamo recibido viene con condicionamientos de todo tipo, generando tal perjuicio financiero, económico y social que acaban provocando la inestabilidad del sistema financiero, económico y democrático, dando paso así a la profecía  auto cumplida!!!…..  Las consecuencias de las deudas externas de nuestros países sudamericanos son el ejemplo.  Un ejemplo que nos recuerda en Argentina al desgraciado diciembre del 2001  

Percibió también aquí este otro tipo de circularidad?   

¿Qué pasaría si estos “aparatos de dominación”, de colonización pedagógica y económica dejaran de influir negativamente en el ánimo de estos pobres e indefensos “inversores internos” para que saquen el dinero del país?  

La anterior fue una pregunta retórica, porque “los aparatos” no cederán en sus propósitos ya que su objetivo es alcanzar un mercado interno rendido a sus pies. 

Entonces hago otra:  ¿Qué puede pasar si todos esos argentinos temerosos y desconfiados de “este país”, un país que les brinda las posibilidades para la generación y acumulación de todo ese capital que se llevan afuera, cumplen alguna vez con su rol de clase (en términos marxistas), dejan de llorar y, en un acto heroico de patriotismo burgués como hace 200 años no realizan, rompen el círculo vicioso y vencen en gran batalla ese permanente recelo indómito sumándose a un Proyecto Nacional, para terminar colocando con fe y esperanza esos capitales en el país,?  Capitales que, por supuesto, los debemos imaginar “bien habidos”,  no? 

La Esperanza  

Yo no tengo dudas. Si ese milagro ocurriese, si esta gente entendiese que nadie se salva si no nos salvamos todos, estaríamos ante un país con un alto grado de crecimiento interno en lo económico, social y político…..como  aquellos países  serios  a  los  que  admiramos.  País al que sólo habría que agregarle para que sea un “país serio”, Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política. 

Hora bien bien. Si el milagro no aparece, si todo continúa como cuando empezó desde aquel mayo lluvioso de 1810 y esos  argentinos  no  quieren asumir responsabilidades, hay otro camino, un “plan B”: arremangarse y hacer política auténticamente peronista.  En ese sentido, tampoco tengo dudas que es el Estado Nacional quien tiene que cumplir el rol de la burguesía nacional constituyéndose en el eje de la economía e impulsando decididamente una política de reactivación, de redistribución del ingreso, de aumento de la base monetaria y de circulación. Por otro lado, deberá detener todo endeudamiento externo y el  drenaje de divisas. Pero principalmente, abordar la recuperación de empresas que fueron tristemente regaladas al capital privado para recuperar el mercado interno.  Seguramente con estas medidas de afianzamiento de lo propio, aparecerá una pequeña burguesía nacional que se convertirá con el tiempo en mediana y grande. 

¿Será posible? ¿Lo veremos algún día?…  Mientras ellos deciden si es prudente confiar en “este país”, nosotros sin imitarlos, conservaremos la fe mientras nos disponemos a apoyar el Plan B porque en el caso de esa gente, sucede como dice un refrán popular: “el que nace para pito nunca llega a corneta”…  

PD: atención que cuando digo “todos esos argentinos”, también me refiero a aquellos como el  gobierno de la provincia de Santa Cruz.

Bariloche, 8 de Octubre de 2007

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Anti terrorismo

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 30, 2007

El siguiente artículo está tomado del medio digital “Nuestra América” (http://www.nuestraamerica.info/leer.hlvs/5110)

MILITARIZACION | ARGENTINA | FECHA DE PUBLICACION: 12/09/2007
El mismo terror
 

A principios de julio de este año, luego de pasar velozmente por las dos cámaras del Congreso Nacional, fue promulgada en Argentina la Ley Antiterrorista (1). Son ocho artículos que modifican el Código Penal y extienden las facultades de la Unidad de Información Financiera (UFI) (2), con el objetivo de incorporar a nuestra legislación la confusa figura de asociación ilícita terrorista.


(Red Eco Alternativo) A partir de su sanción, el Estado está habilitado para perseguir y procesar, con ley en mano, a cualquier organización política o social que se manifieste en contra de las acciones del gobierno o que pretenda ejercer presión sobre sus organismos. La norma, disfrazada de ley antiterrorista, es un instrumento estratégico para el control de la protesta social, sancionada bajo presión y por orden del Grupo de Acción Financiera Internacional. (GAFI)El GAFI es un organismo supranacional creado en 1989 en París, en la Reunión Cumbre del Grupo de los 7. Este grupo prevé dos sanciones para los países que no legislen en materia de financiamiento del terrorismo según las normas internacionales: declarar públicamente que los países deben tener cuidado con realizar operaciones financieras que provengan o sean destinadas a esos país. Y el siguiente paso es la expulsión del país del seno de dicho grupo.

Para Argentina el plazo se vencía el 23 de junio de 2007. Por eso, si bien el Poder Ejecutivo envió el proyecto de ley de modificación del Código Penal a fines de diciembre de 2006, los legisladores lo aprobaron en mayo de 2007 y el 5 de julio fue publicado en el Boletín Oficial.

Terrorismo

Ni el Poder Ejecutivo ni los legisladores nacionales inventaron algo nuevo. Tomaron casi textualmente las definiciones que, pasando por las Naciones Unidas, Estados Unidos estableció sobre quiénes son terroristas, cuáles son los actos terroristas, y qué es una organización terrorista.

La idea del terrorismo como enemigo de la humanidad no surgió en Estados Unidos a partir del atentando contra las Torres Gemelas.

En 1996, Estados Unidos sancionó el Anti-Terrorism & Effective Death Penalty Act, modificando su primera definición de terrorismo, plasmada en el Acta de Inmigración y Nacionalidad, que regula la entrada de inmigrantes al país.

Después del atentado a las Torres Gemelas, una nueva norma avanzó sobre la definición del terrorismo, la USA Patriotic Act (3).

El Acta del 96, cuyo propósito es frenar el financiamiento de organizaciones terroristas, amplía además las facultades de la Secretaría de Estado. Esta norma define que cualquiera que cometa actos contra la seguridad nacional es considerado terrorista. Pero si se tiene paciencia y se sigue leyendo, se encontrará que define seguridad nacional como la defensa, seguridad e intereses económicos de Estados Unidos. O sea que quien ataca de casi cualquier forma los intereses económicos de Estados Unidos puede ser considerado un terrorista.

La Patriotic Act, entre otras cosas, amplía las facultades del presidente, de la justicia militar, y de las autoridades policiales. Confiere a las autoridades federales atribuciones amplias para vigilar e interceptar comunicaciones, y tipifica nuevos delitos y establece nuevas penas aplicables a terroristas nacionales e internacionales.

Bajo la conjunción de estas normas, cualquiera puede ser señalado a discreción por el presidente norteamericano como presunto terrorista, o sospechoso de tener relaciones con organizaciones probablemente terroristas, o aparentemente vinculadas a actividades que podrían tener como objetivo financiar actos terroristas. Dentro de Estados Unidos, puede ser juzgado por un tribunal militar, sin derecho a apelación.

Cuando las Naciones Unidas adoptan el Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo (4), Estados Unidos ya había definido lo que considera financiamiento de organizaciones terrorista en el Acta de Inmigración y en el Acta de 1996.

Estados Unidos marcó el rumbo una vez más dentro de la ONU. Por su política belicista e imperial, por el papel que juega dentro de Naciones Unidas y por ser uno de los cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, se podría pensar que ha sido quien introdujo este debate para que la ONU comprometiera al planeta en su propagandizada batalla contra el terrorismo.

Convenio, Resoluciones y Recomendaciones

Para comenzar habría que decir que para los países existen normas internacionales que jurídicamente son vinculantes y otras que no lo son.

Entre las primeras se encuentran las Resoluciones del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas y las Convenciones Internacionales de la ONU. Entre las segundas se encuentran las que se establecen entre grupos de países que actúan en forma conjunta. Ejemplo de esto son las Recomendaciones Especiales del GAFI.

Sin embargo, en materia de financiamiento del terrorismo, todas las normas resultan en la práctica vinculantes y han sido tomadas por los países que han redactado nuevas legislaciones o han modificado sus códigos penales para incorporar a él la figura de terrorismo.

Nos estamos refiriendo a:
El Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo
La Resolución Nº 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU
Las Recomendaciones Especiales del GAFI sobre la financiación del terrorismo

Haga su propia ley antiterrorista: Manual de instrucciones para países “en desarrollo”

El Departamento Jurídico del Fondo Monetario Internacional (FMI) elaboró el Manual para la redacción de leyes de Represión del financiamiento del terrorismo.

Este Manual tiene el objetivo de “orientar” desde lo jurídico a todos los países del mundo para elaborar leyes que repriman el financiamiento del terrorismo. Es un “servicio” que el Departamento Jurídico del FMI brinda a los países miembros de esta institución.

Los letrados del organismo financiero se encargan de aclarar en el Prefacio del Manual que “Las opiniones aquí vertidas son las del Departamento Jurídico del FMI y no deben atribuirse a los Directores Ejecutivos ni a la Gerencia de la institución”.

Sin embargo, como parte de ese mismo texto introductorio afirman que a partir de 2001, el FMI ha participado en “gestiones encaminadas a reprimir el financiamiento del terrorismo”.

Sin distinguir el nivel gerencial, del ejecutivo y del legal del organismo, agrega que el “FMI puede ayudar a evaluar la puesta en práctica de normas internacionales relativas al marco para la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo adoptado por los países miembros y brindar asistencia técnica mediante asesoramiento”.

En el 2001, el FMI junto a otras organizaciones comenzó a elaborar lo que sería la Metodología de Evaluación del Cumplimiento de Normas contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo. Se trata, dice el Manual, de “un instrumento que sirve para evaluar la aplicación de las 40 Recomendaciones sobre el blanqueo de capitales y las 8 Recomendaciones Especiales sobre la financiación del terrorismo emitidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)”.

Si bien en un comienzo el eje fue el lavado de dinero, a partir del 11 de setiembre de 2001 todas las actuaciones apuntaron al nuevo enemigo estratégico para los Estados Unidos: el terrorismo.

Por eso tanto las Naciones Unidas como el GAFI produjeron convenios y resoluciones que dieran cuenta de ello.

Es seguramente este Manual – producto de las mentes del organismo que ha sometido y destruido la economía de la mayoría de los países del planeta – el texto que se ha tomado como base para el armado de la mayoría de las leyes antiterroristas que se han venido sancionando en América Latina.

Nos preguntamos: ¿Por qué es el Fondo Monetario Internacional quien evalúa, tal como lo dice su Manual, “el marco adoptado por cada país para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo”?

¿Terrorismo?

Ninguna de las normas establecidas por los organismos internacionales define explícitamente a qué se considera “terrorismo
El Convenio de la ONU se limita a definir los actos terroristas y no a los terroristas ni al terrorismo

De los 9 Tratados mencionados en el anexo del Convenio de la ONU solo en el último se usa el vocablo “terrorista” para atentados cometidos con bombas. Existen listas de presuntos terroristas que han sido elaboradas por el Consejo de Seguridad de la ONU.

La Resolución de la ONU no define el concepto de “terrorismo” sino que exige a los Estados que “prevengan y repriman la financiación de actos de terrorismo”.

La Recomendación Especial I del GAFI establece que el financiamiento del terrorismo “debe penalizarse sobre la base del Convenio”.

Las Notas de orientación del GAFI, cuando hablan del congelamiento de fondos, definen a terroristas como “aquellos que financien al terrorismo y organizaciones terroristas”.

Tanto el Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo, como la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU y las Recomendaciones Especiales del GAFI omiten la mención del terrorismo de Estado que ha sido históricamente la forma principal de terrorismo en el mundo

La única referencia a los derechos humanos está en el artículo 21 del Convenio que señala: “Nada de lo dispuesto en el presente Convenio menoscabará los derechos, las obligaciones y las responsabilidades de los Estados y de las personas con arreglo al derecho internacional, en particular los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario y otros convenios pertinentes”.

Los mismos abogados del FMI afirman en el Manual que “En algunos países preocupó la posibilidad de que, por su amplitud, la definición genérica de actos terroristas establecida en el Convenio a los efectos de tipificar el delito de financiamiento de actos de terrorismo fuera susceptible de abusos. Se temía en especial que determinadas formas de protestas públicas, legales o ilegales, pudieran quedar comprendidas en la definición de actos terroristas. Esos países han procurado subsanar este problema agregando a la definición un texto interpretativo que aclare el hecho de que las huelgas o protestas no constituyen actos de terrorismo a menos que estén presentes ciertos otros componentes de los delitos de terrorismo En la ley antiterrorista argentina, esta aclaración no está siquiera presente.

Respecto al delito de financiamiento del terrorismo, queda claro que la definición se basa no solo en si el hecho se comete sino en la “intención y la “finalidad, aunque el acto que se pretendía financiar no se consume. Se penaliza la asociación y no el supuesto acto delictivo. La figura de “asociación ilícita se utilizó para procesar a la inmensa mayoría de los presos políticos de 1974 a 1983 y se utiliza hoy para acusar a los protagonistas de las protestas sociales. La misma lógica se desarrolla cuando el Convenio define acto terrorista como “cualquier acto que tenga como finalidad…” (…) “siempre que su propósito sea….”. La sanción de leyes antiterroristas en los países de América Latina, bajo instrucción y presión directa de organismos internacionales que responden a los intereses estadounidenses, redactadas en base a las leyes de ese país, son un instrumento de control para sus objetivos estratégicos en el continente.

“Suponer que este tipo de legislación sirve para dar batalla al terrorismo es asumir las condiciones del “mundo al revés” que nos propone Bush. Es asumir la colección de mentiras de la estrategia imperial que, en nombre de las amenazas a la seguridad, pretende enrolar al mundo en la destrucción de la vida.” (5)

Acepción histórica

“Forma violenta de lucha política mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de terror e inseguridad susceptible de intimidar a los adversarios o a la población en general. El término “terrorismo” comenzó a usarse en el iglo XIX referido a individuos o grupos políticos que recurrieron al atentado contra los representantes conspicuos del orden burgués. Los populistas rusos y algunos anarquistas consideraron el acto terrorista no sólo como un medio para transformar la sociedad, sino también como una forma de autoafirmación. Pero el terrorismo ha sido utilizado también por el Estado contra los ciudadanos como medio ilegal para combatir la violencia o aumentar la coerción.Ligado a la causa de un pueblo por medio de una organización responsable y limitado en sus objetivos, el hecho terrorista puede constituirse eventualmente en vanguardia de la insurrección popular (resistencia al nazismo durante la II Guerra Mundial, movimientos de liberación, etc). (…) Para los fines que persigue el terrorismo puede ser:
Revolucionario: para la destrucción del orden existente;
De liberación: sobre un determinado territorio;
Estatal, transestatal o internacional: para forzar la cooperación de los ciudadanos y operar como instrumento de diplomacia paralela” (6) Ir a principal

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Parte I: A imagen y semejanza

Notas:
(1) Ley no 26.268
(2) Ley no 25.246 – Legisla sobre el Encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo y crea la Unidad de Información Financiera (UFI). Lo que hace la modificación es incorporarle como delito el del financiamiento del terrorismo para adaptarlo a la modificación del Código Penal. Resolución 54/109 del 9 de diciembre de 1999
(3) 26 de Octubre de 2001
(4) Resolución 54/109 del 9 de diciembre de 1999.
(5) Moppasol, ¿Combate al terrorismo?
(6) Enciclopedia El País; Ed. Salvat

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Invierno, gas y promesas

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 28, 2007

Invierno, gas y promesas.
El tiempo pasa y las publinotas quedan 

Publicado por el Diario El Cordillerano – 03-07-03

Por Miguel Contissa

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“.ya hemos visto algunas de las formas en las que las políticas del Consenso de Washington contribuyeron al fracaso: la privatización mal hecha no llevó a incrementar la eficiencia o el crecimiento sino a la iquidación de activos y la decadencia

Joseph Stiglitz  - “Malestar en la Globalización”. Pag. 220 Ed. Taunus 2002

El dominio de los mercados periféricos en manos de grandes consorcios económico-financieros, como todos sabemos, tuvo como marco ideológico estratégico al “Consenso de Washington” que, surgido en la mitad de los 80′, recetaba a los estados de países emergentes (Tercer Mundo) una fórmula universal compuesta por diez instrumentos de política económica: disciplina fiscal; reforma fiscal e impositiva; reorientación del gasto público hacia educación y salud; liberalización financiera; tipo de cambio competitivo; liberalización comercial; privatizaciones de empresas públicas; desregulación de mercados; apertura de las Inversiones Directas y defensa de la propiedad privada.
Este recetario tuvo propaladores mediáticos que todos recordamos. Fueron los amantes de “Doña Rosa”, esa señora gorda, “medio pelo” al decir de Jauretche, amarreta y cornuda que estereotipó a la “clase media argentina” y que no dudó en apoyar aquella política sin medir las consecuencias que acarrearía a su propio destino.
La revisión de archivos personales me permitió encontrar un asunto referido a “las joyas de la abuela”: Gas del Estado. Fíjense cómo el discurso de un gerente encajaba allá por el 98, de pleno en el proyecto que culminó con la invasión y conquista del mercado interno argentino por parte de empresas trasnacionales, retrotrayéndonos de un solo golpe a la década del treinta. En una entrevista realizada por el diario local el 5 de julio de 1998, decía el Sr. Sergio Raballo por entonces Gerente General Operativo de Camuzzi Gas del Sur S.A.:
“La decisión del gobierno de privatizar los servicios fue una decisión acertada frente al nivel de inversión que tales servicios requerían para el aporte de nuevas tecnologías. Y con esto no critico la gestión de Gas del Estado, que ha sido excelente, de hecho desde la Plata hasta Ushuaia tenemos en nuestra planta de personal a quienes fueron transferidos y si hoy la operación es un éxito se lo debemos a ellos” sostuvo el ingeniero Sergio Raballo, gerente General Operativo de Camuzzi Gas Pampeana y Camuzzi Gas del Sur en diálogo con “El Cordillerano”, el pasado día lunes en ocasión de la presentación en sociedad de la campaña para prevenir la muerte por inhalación de monóxido de carbono. “Apunto más al nivel de inversiones y a la operatoria desde el punto de vista de la empresa privada, buscando manejar el negocio en base a los lineamientos de la actividad privada”, añadió, garantizando -como en la época de Gas del Estado- la seguridad y con las inversiones buscamos prestar un mejor servicio en la presión (del gas) y de caudales”. Respecto del mecanismo de tales inversiones que se hacen con el conocimiento previo de Enargas (Ente Regulador de Gas), explicó que “durante los primeros cinco años la empresa tenía, según el pliego de licitación, que llevar adelante las denominadas inversiones obligatorias y hoy ya estamos haciendo inversiones para lograr calidad y garantía de servicio. El Enervas controla esto fijando pautas de calida de servicios y a través de sansiones que en el caso de no cumplimiento van llevando a las empresas a hacer inversiones para satisfacer los crecimientos demográficos para que la falta de gas no sea un empedimiento para el crecimiento o desarrollo de una región.
Más adelante, el funcionario agregaba al diario: “en lo que se refiere en la garantía y seguridad en el abastecimiento por las inversiones que hemos realizado y con la planta de propano que tenemos en San Carlos de Bariloche, estamos seguros que no faltará el suministro. El abastecimiento será a presiones tales que la gente pueda hacer uso del beneficio del gas natural” sostuvo sobre la atención del gas domiciliario en esta ciudad, “y esto no invalida que pueda ocurrir algún siniestro o algo fortuito y de fuerza mayor en donde tengamos que hacer alguna reparación por falla o rotura como puede ocurrir con operaciones que se valen de elementos técnicos.” (sic) Para Ud., que posiblemente tenga problemas con el servicio, que se le niega una concexión o que se siente amenazado por un posible aumento de tarifas, esta declaración realizada allá por el invierno del 98 (se cumplen en estos dìas 5 años), seguramente le provocarán tal calentura que, a no dudar, no necesitará utilizar gas para calefaccionarse!!!!
¿Aprenderemos alguna vez los argentinos?
Es buen momento para sacar conclusiones y proceder en consecuencia.

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La “clase política”

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 24, 2007

Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar 

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Durante el retorno al ejercicio democrático en países como el nuestro, la actividad política y su dirigencia fueron adquiriendo características que eran insospechadas en el período previo, época en que la misma se ejercía con un alto contenido ideológico y un profundo compromiso social. Ausentes hoy esas motivaciones en la mayoría de los dirigentes, cabe preguntarse qué quedó de aquello por lo que muchos militantes ofrendaron sus vidas; y además, si la política puede recuperar su rol  en sociedades como la nuestra para evitar ser víctimas de las ideologías de extrema que conducen a la miseria o a la insectificación, es decir,  si la dirigencia se pondrá a la altura de la historia.  

 

La política en la periferia 

Es sabido que la política es una herramienta para provocar cambios dentro del sistema democrático teniendo como meta el bien general, por lo tanto su existencia presupone tensiones, conflictos previos. Los políticos, son los actores principales dentro de ese régimen que está casi inevitablemente inmerso dentro del sistema capitalista. Desde su inicio, a través de sus representantes económicos y financieros, en su búsqueda insaciable de poder y dominación, ese sistema fue el generador responsable de grandes conflictos sociales y políticos, desplegando para ello y cuando no tuvo posibilidades de controlarla, una constante presión sobre la actividad política. Siempre la consideró potencialmente peligrosa en función de su interés.  Especialmente en el “mundo subdesarrollado” (eufemismo que significa “pobre”, explotado); también llamado “periferia”, como oposición dialéctica de “centro” (eufemismo de “rico”, explotador). La referida “presión” se lleva a cabo desde una simple y común descalificación personal o ideológica a través de los aparatos ideológicos que dirigen a la perfección, hasta la “compra de voluntades” de algunos actores políticos (“banelco”). En ocasiones, mediante “golpes de mercado” aumentando precios o quitando mercadería de circulación para provocar la desestabilización del gobierno de turno. En otras y cuando las circunstancias lo ameritan, mediante otro tipo de golpes: los lamentables “golpes de estado” con lo que logran el control del aparato burocrático para ejercer el poder absoluto, acarreando la persecución y/o muerte del militante político comprometido con “causas populares”. Es preciso reconocer que nunca se escatimaron ni escatimarán métodos. En estos días, abundan “correos electrónicos” anunciándole a la clase media (tan sensible ella) un próximo Apocalipsis si Cristina Fernández es electa presidente. Es una advertencia. Un “ojo que aquí estamos”. La historia de la periferia,  –salvo que me haya perdido algún capítulo –, nos dice que no fueron resueltas aún las injusticias y atrocidades que provoca el sistema capitalista interno y externo. Por ello, y aquí viene lo dramático, si gran parte de nuestros dirigentes políticos abandonaron las banderas y la ideología de liberación que en muchos casos les otorgaron el cargo público que ocupan, es fácil que esto sea visto como un aburguesamiento, como una traición. Especialmente si esos militantes, si esas dirigencias dicen representar los intereses de los explotados y desposeídos. 

De “representantes” a “clase política” 

Debemos reconocer entonces que desde la vuelta al sistema democrático, víctimas concientes o inconcientes de los aparatos ideológicos de dominación o de las prebendas que el poder económico y financiero otorgan, muchos militantes políticos de las causas populares pasaron a constituir, para el dolor y disgusto del Pueblo, una nueva clase social: la “clase política”.  Como tal, sólo buscan su propio beneficio, no porque sean verdaderas comunidades en sentido estricto como es la “clase burguesa” o la “proletaria” en términos marxistas, sino porque representan solo sus intereses lucrativos y la consecución de bienes. En busca o defensa de esa posición, todo vale para la conquista y mantenimiento de un cargo público que corone el sacrificio.   Para ello, licuan su ideología para que su función pueda ser útil a cualquier sector y, en nombre del “pragmatismo”, apoyarán toda iniciativa siempre que no altere su situación. Hoy serán K sin importar si ayer fueron M ni mañana tengan que ser L. Si ayer fueron privatistas, hoy puede que sean estatistas y mañana colchoneros o rey de basto. Primero están ellos y sus ambiciones materiales. Alcanzado el cargo público, ninguna crítica los alterará. Ni la de los “grandes comunicadores” o “editorialistas” a sueldo que los tacharán de inoperantes o coimeros (mientras lucran a destajo gracias a esa inoperancia o a la coima entregada), ni la del Pueblo que los despreciará llamándolos traidores y corruptos (mientras aguanta la puja distributiva y otras injusticias por culpa de esa verdadera traición).  El segundo acto, será la exhibición desinhibida de un doble discurso que le permita “navegar aguas turbulentas”, “escalar encumbradas montañas” o “saltar sin paracaídas”. Con este recurso, serán  “políticos todo terreno”, verdaderos “4 por 4” capaces de realizar las maniobras más audaces en beneficio del “bien general”…. Claro, el “bien” que por lo “general” es el de los grandes inversores multinacionales, sus verdaderos guías espirituales e ideológicos.  Este tipo de políticos, invirtiendo valores y como dijo alguna vez el General Perón,  en lugar de “honrar los cargos” con su conducta cívica, son los cargos los que los honran. Nacieron para ser “honrados”, aunque en realidad sean lo contrario.

La batalla perdida 

Por eso amigos y compañeros, hay que reconocer que el éxito del sistema capitalista en “la periferia” consistió no sólo en la persecución y muerte de militantes en los 70’, sino que a ello se agregó  la licuación de los nuevos dirigentes políticos a través de, si se acepta, la inserción progresiva de un cambio de paradigma en la actividad política. A diferencia de aquellos años en los que prevalecían comprometidos valores filosóficos, ideológicos y morales, hoy ya no es un premio alcanzar un puesto de lucha para cumplir con “el proyecto político”. Por el contrario, muchos dirigentes de todo el espectro, derretido su cerebro por la colonización pedagógica y la falta de moral, como grandes simuladores mudaron sus objetivos hacia metas más “prácticas” y “redituables”, escindiéndose así de quien les otorga su razón y función: el Pueblo. En buen romance, es una simple traición hacia quien los votó. Burda traición que se convirtió en constante y “natural” en muchos activistas políticos de todos los partidos. 

El desafío  

Por lo tanto, el gran desafío que tienen los pueblos de nuestros países dependientes, consiste en reconvertir el sistema democrático para que cumpla con un proyecto político nacional que abrace las banderas de Justicia Social, Independencia económica y Soberanía política. En él caben todas las corrientes políticas que quieran adherir. Cualquier otro, servirá para profundizar la dependencia y aumentar la miseria en nuestros Pueblos. Para ello, no alcanza con lo que pide Kirchner (22/9/07) cuando dice “que la dirigencia política deje de quejarse”. Con todo respeto, hay que ir más allá Sr. Presidente porque Ud. viene de filas peronistas y sabe que aún estamos muy lejos de lo que Perón y Evita realizaron y millones de argentinos pudieron disfrutar: la Justicia Social.  Hay que pedirles  a todos los actores políticos compromiso con el Pueblo y no con “su clase”. Representan al Pueblo y no a los “inversores” especulativos internos o externos. En ese marco, además de dar señales claras de lucha contra la dependencia y la miseria desde el Ejecutivo Nacional, será preciso que toda la militancia política que adhiera a la inacabable tarea de la liberación de nuestro país, purgue de sus cuadros a los que porten el virus del “político 4×4” porque solo servirá a sus intereses. Todos los sectores políticos progresistas tienen que liberarse de los portadores de “ideología líquida”, de la “clase política” útil para todo en cualquier momento y lugar. De éstos y también con todo respeto, el gobierno nacional tiene a muchos en sus verijas. ¿Ud. los eligió para esas funciones Sr. Presidente?…   

Revitalizar al Movimiento Nacional 

Es posible que algunos argentinos no sepan qué cosa es el Movimiento Nacional, que lo consideren “antiguo” o lo confundan con el “partido justicialista” obligando a algunos peronistas a buscar dentro del lenguaje aquellos sinónimos que los muestre aggiornados y aseguren adhesión.  Personalmente no creo que desde el discurso exista la necesidad de inventar nuevos “espacios políticos plurales” o nuevas hegemonías que terminan siendo “singulares”. El lenguaje no debe servir para el engaño. La injusticia no será un hecho reciente porque la llame iniquidad. Por ello, hay que dejar de amagar cambios y proceder a reforzar,  revitalizar al Movimiento Nacional mediante la inclusión de los sectores políticos progresistas (justificando así su esencia) y la pertinente discusión ideológica acorde a las nuevas circunstancias políticas, sociales y económicas. En ese ámbito político que nació naturalmente “concertador y plural” por decisión de su creador el General Perón, tenemos que decidir cuál será el nuevo rol del Estado; cómo se le pone fin a la especulación financiera que ahoga al productor; cómo se regula el mercado que esquilma al consumidor; qué se hace con las privatizadas y su “dólarducto” o con el sistema previsional y sus gerenciadoras, etc. Eso y no la diatriba ofuscada contra la pantomima de una escuálida y desarticulada oposición es lo que mantendrá vivo al Movimiento. Urge una profunda discusión en ese seno natural del peronismo, despojada de temores, de etiquetas, de prejuicios y cargada de símbolos que los argentinos supimos generar. Porque si relativizamos nuestros símbolos; si desde lo ideológico se pretende “desperonizar” al Movimiento como por ahí parece proponerse; si anestesiamos la estructura movimientista ofreciendo en paralelo alianzas políticas poco creíbles por su objetivo electoralista; si “bajamos los cuadros” de Perón, de Evita e Irigoyen estaremos a un paso de perder la identidad y ese recurso político aglutinador como es el Movimiento Nacional Justicialista. Y eso es lo que más anhelan los enemigos del Pueblo: que la dirigencia política (especialmente la peronista) pierda sus raíces históricas e ideológicas y sea maleable, es decir, una “clase política moderna”.   A no dudar: la discusión franca arrojará como resultado que el único enemigo del Pueblo y de la democracia es el capitalismo que con su exacerbado egoísmo y a través de sus representantes políticos y económicos, sólo producen miseria.  Reiterando: necesitamos una verdadera discusión política movimientista para la liberación y contra la dependencia. Consignas seguramente ridiculizadas por los neoliberales a través de sus aparatos ideológicos, pero sin duda no resueltas y que aún esperan. Sólo así se ganan elecciones y se realiza una revolución a favor del Pueblo. Sólo así la dirigencia política estará a la altura de la historia.    

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Buscando el gen argentino

Publicado por Miguel Contissa en Septiembre 1, 2007


 

Por Miguel Contissa

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Cuando afirmamos que el sistema cultural argentino siempre se las ingenia para barrer bajo la alfombra todos aquellos hechos históricos que pongan en peligro su situación de privilegio dentro de la dominación interna, estamos hablando de cosas como las que suceden en estos días a través de esta “nueva ola” pseudo revisionista a cargo de los Pergolini – Pigna (un binomio que desde la estrategia comunicacional apunta a cierto nivel etario de clase media) más todo el apoyo logístico a cargo de grandes grupos de poder que gozan del auspicio de empresas multinacionales. Agreguemos que el dúo no está solo. Comparten el panel con otros empleados del grupo Clarín como Jorge Halperín, María Seoane, el gordo Bonadeo y el infaltable Pigna.

 

Hoy el “engaña pichanga”, la prestidigitación mediática se llama “El gen argentino” o buscando al argentino más grande. Para ello, se disponen sobre el escenario nombres de deportistas, científicos, políticos, etc. sobre los que el público deberá señalar a uno en una “fiesta” de participación.

 

Se podría afirmar que quienes diseñaron el objetivo de la búsqueda de aquel personaje que pueda representar al estereotipo nacional (como si la argentina fuese una sociedad “homogénea”), es casi una tarea de deconstrucción histórica obligada, pero claro,  sin posibilidad del pertinente análisis.  En realidad, dada la metodología empleada, es una gambeta, un revolear figuritas por el aire y la que cae cara, gana. Mientras uno, de buena fe,  llama por el celular, opina en la web, ve el programa en la TV, etc con el correspondiente “ticket” de caja que ellos manejan. Nada es gratis y esa es la otra faceta cruel de esta pantomima.

 

Formalmente, es la presentación de imágenes para que “el pueblo elija” sin poner a disposición los “verdaderos” hechos que convirtieron a esos personajes en ídolos populares. O algo peor, si es preciso, se podrá mal informar sobre la biografía de algunos como veremos más adelante.

 

Digo, si la historia argentina fue distorsionada, escondida, escamoteada al pueblo por estos mismos minúsculos sectores que hoy alcanzaron casi todo el poder a través del control de los medios de comunicación que les otorgó el menemismo, ¿cómo podrá hoy “el pueblo” elegir con cierto grado de conocimiento?

 

Esto es una joda, una burla que sólo apunta a seguir escondiendo la verdad, que impide el relato de hechos considerados “malditos” a través del copamiento del mercado y de la atención ajena. Copando todo con este formidable despliegue, no hay lugar para los verdaderos revisionistas como Jauretche, Hernández Arreghi, Abelardo Ramos, etc.

 

Vayamos a un simple ejemplo: en la página de la Internet que puso a disposición del público este “grupo de tareas” del “gen argentino”, existe un enlace que monta en escena al mejor estilo farandulesco un “cruce de la semana”, un “choque de titanes”, un “Boca – River”. ¿Quiénes compiten esta vez por “el cinturón”?: Eva Duarte (Evita) (sic) y Ernesto “Che” Guevara.  Hasta este punto del circo romano, todo bien.

 

El problema, la zancadilla sutil que termina siendo el mensaje “directo al mentón”, está en la biografía que lucen cada uno a modo de “laureles” y que servirá para el desprevenido o aquel que no haya tenido tiempo de conocer de alguna forma nuestra historia contemporánea, para que elija entre ambos y vote por alguno de ellos. Si, ya sé, no faltará alguno que recurra al clásico “ta-te-ti”, pero eso es otra cosa…

 

Veamos qué dice de uno de los gladiadores, en este caso, de Eva Duarte (Evita): “Política.  Por su actividad a favor de los sectores humildes se ganó el apodo de “La abanderada de los pobres”.  Trabajó a favor de la ampliación de los derechos sociales, jurídicos y políticos de las mujeres; en 1946 propició el voto femenino.  Fue figura clave en la movilización que el 17de Octubre de 1945 pidió por la liberación de Perón y lo llevó al poder.  creó un sistema de asistencia social para los sectores desfavorecidos, que hizo llegar la ayuda estatal y privada a millones de mujeres, niños y ancianos.

 

Como habrán observado, Evita ya no es más Evita o Eva Perón. Ahora es “promocionada” en este “duelo de gigantes” como “Eva Duarte”…  “Evita” entre paréntesis, es un diminutivo que busca complicidad de quien ya la conoce.  Por lo tanto, de enamorada y esposa del General Perón, estos buceadores de la historia y de la sociología argentina la redujeron a su estado civil de “soltera”. Concretamente, la escinden de Perón porque parece que  para Eva, ese hombre era una “mala compañía”, un “aprovechador” que la manipulaba (según la historia que cuentan en otros momentos y lugares)

 

¿Evita “política”?.  Este es un “título” inapropiado, pues nunca se propuso ser “política”. Es sólo un exabrupto del autor de la “biografía”,

 

Evita (como la llamaba y aún llama el pueblo peronista) ¿sólo “trabajó” (sic) a favor de la ampliación de los derechos sociales, jurídicos y políticos de las mujeres, o dejó la vida en ello?  No hay dudas que hay mezquindad en la narración

 

Eva Perón (como la conocía y aún conoce el pueblo peronista), ¿fue la que lo llevó al poder?

Quien conoce la historia, afirma que no hay dudas que si bien ella estuvo formando parte de aquel grupo compuesto por sindicalistas y particulares que movilizaron al pueblo hacia Plaza de Mayo aquel 17 de Octubre, Perón, como ella misma dijo, “no salió de las combinaciones de un comité político. No es el producto de reparto de prebendas. No supo, no sabe ni sabrá nunca de la conquista de las voluntades sino por los caminos limpios de la justicia. Esa es la raíz de la razón de ser del 17 de Octubre…”.  Por eso amigos, afirmar que “Eva Duarte” “llevó al poder a Perón” es sencillamente una burrada, un despropósito, una afirmación que sólo puede ocurrírsele a quien quiere ocultar la verdad. ¿Se puede?

 

En realidad, sí, se puede. Se puede y se debe si quien lo dice quiere ocultar a personajes “malditos” mediante este artilugio: pasarlos a segundo plano; darles un papel secundario, casi de extra…  Y de eso, estos magos y directores de las comunicaciones saben mucho. Miente, miente, miente que algo queda, supo decir Goebbels.

 

En cuanto a la biografía del Che, no se publica nada especial que ya no hayan dicho todas las grandes empresas editoriales que lo utilizan sin rubor como ícono de mercadotecnia: que vivió fuera de su país y que acompañó a la revolución cubana desde su origen, para terminar su vida en Bolivia luego de un intento guerrillero. Así de simple. En realidad, tampoco puede ser de otra manera, porque aunque me gane la antipatía de sus incondicionales adeptos ¿qué otra cosa pudo ofrecer al pueblo argentino que no sea su noble romanticismo, su admiración por los grandes ideales que intentó cristalizar en otras tierras?  Sin embargo, lo más lamentable es la gran paradoja que le reservó la historia en este mundo occidental: las empresas capitalistas del sistema que tanto combatió desde la ideología, son las que venden su imagen en “gorros, banderas y camisetas” a un modesto precio y a todo público. El mercado lo devoró previa esterilización para convertirlo en un “producto” más. Injusta ironía.

 

Por eso, lo de esta gente es basura.  La misma basura a la que nos tienen acostumbrados en la TV, con la diferencia que ahora es una vidriera “multimedia” que, recordando a Discépolo, nos muestra irrespetuosa a Maradona y San Martín mientras esconde presurosa bajo la alfombra a quien es su verdadero enemigo, al que no es fácil de convertir en “producto”, al que puso en marcha un Movimiento de Liberación único en Suramérica: el General Juan Domingo Perón.  Un General de la Nación que fue y es amado por su pueblo. Esto es lo que no tolera la izquierda ciyapa ni la derecha entreguista, socias en este proyecto.

 

Perón y Evita no pueden ser disociados. Quien lo intente, busca quitar del corazón del pueblo a los dos, porque sabe que es la única manera de terminar con el peronismo.

 

Cabría sólo reiterar que, más allá de lo grotesco que resulta este proyecto “anti Perón”,  nuestra sociedad nacional es muy vario pinta como para lograr establecer mediante este mecanismo que eligió el Grupo Clarín, un estereotipo que resuma nuestra identidad nacional.

 

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Despejando incógnitas

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 23, 2007

 Por Miguel Contissa

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Dicen que cuando uno intenta aclarar alguna cosa, algún hecho, termina confundiendo más. 

 No obstante lo intentaré nuevamente, aunque reconozca que es muy difícil que lo que ya se instaló en algunas personas, se disipe como cuando un modesto viento empuja esas nubes que nos impiden ver el sol. Especialmente si quien hace de instalador, utiliza los aparatos ideológicos de un estado como son la escuela, la universidad y hasta la prensa cuando ésta es connivente con ese objetivo del establishmen intelectual. 

En Argentina, el peronismo ha sido un hecho maldito para un sector de la sociedad. Por eso se lo combatió y aún combate tanto mediante métodos diversos. Es algo que tiene que desterrarse, pues invade todos los rincones trayéndo contradicciones ante un sector que no las desea. El sector afectado, es el vinculado estrechamente a la cultura europeizada, esa franja autodenominada “clase media”, tan clasista, tan europea, tan farandulera, tan dolarizada, tan ciega a los valores populares que siempre fue proclive a ver con desprecio toda manifestación popular. Salvo claro está, que lo que desata esa negrada, le resulte ventajoso desde lo económico. Esto sucede especialmente en zonas como los de la Capital Federal, residencia permanente de Dios, como ironizan algunos y tierra anti peronista si la hay… 

Tal vez sea esa idea descabellada como es la de creerse vecinos de Dios lo que los induce a creerse “distintos” y despreciar al otro exacerbando su propio individualismo, mientras evita “mezclarse” con esa negrada que rinde culto a la personalidad; con esos tipos que no entienden nada; que no saben qué es la cultura y que sólo piden más y más, etc. etc. 

Explicar qué cosa es el peronismo desde su origen, hoy es una cuestión que debe abordarse seriamente para poder entendernos como país dentro de la comunidad suramericana mediante el abandono de aquellos conceptos que estigmatizaron a ese movimiento. De lo contrario, nos empantanaremos. Tenemos la obligación de reconstruir el pasado mediante un relato histórico, no como si fuese un trazo en perspectiva, sino en prospectiva.  

Del mismo modo cuando tratamos de dilucidar las razones por las que hoy atraviesa la vida social y política argentina una crisis dirigencial. . 

Consideraré muy valioso que estos análisis se lleven adelante desde una posición tomada, con la camiseta puesta, sin ocultarse tras el discurso módico pequeño burgués con el que algunos tapan su mediocridad, su tibieza de corazón o sencillamente su anti peronismo. 

Hablar de “crisis de dirigencia”, no es lo mismo que hablar de “crisis de ideologías” o “crisis de existencias”. Sería como mezclar a los “barra bravas” del fútbol y a los dirigentes que los sostienen,  con la “tribuna popular”. A Macri con los hincas de boca de todo el país.  O a la poca asistencia a las canchas con la desaparición del fútbol, su “inexistencia”. Una inasistencia o poca presencia, puede significar muchas cosas, menos que el fútbol como pasión popular haya recibido su acta de defunción. Si así lo creyese, ya voy pidiendo un turnito en el oculista para que me cambie estos vidrios que hoy tengo…

 Por eso, para entender qué cosa es el peronismo y si aún está vivo, no hay otra cosa para hacer que la que hizo Evita: meterse en las villas, en la miseria causada por el capitalismo, en la casa de un obrero (de esos que los intelectuales conocen a través de fotos) o juntar cartón con los cartoneros.  Sólo así se podrá entender un poco más y verificar que mientras haya explotados habrá en argentina peronismo como en su momento hubo irigoyenismo. Más allá de su dirigencia, claro. 

Y cuando incursionemos aunque sea superficialmente sobre lo que hoy tenemos como dirigentes, seamos cautos y no nos dejemos confundir con esos lobos o lobas con piel de cordero. Con esos oligarcas de la política que sólo buscan ubicarse en la estructura del Estado para usufructuar cuotas de poder, o para “hacerle servicios” a los grandes grupos económicos que operan contra nuestra economía.  Hay dirigentes buenos y honestos, también crápulas e inmorales. T

enemos que ser cautos para no creer que lo que hizo Alvear era “radicalismo irigoyenista” o lo que hizo el otro traidor de Menem era peronismo.  Como cualquiera, estos dos movimientos políticos tienen su izquierda, su centro y su derecha, pero sería infantil o mal intencionado si se considerara a esas traiciones alvearistas o menemistas como la esencia de cada uno. Sería como no tener idea de qué estoy hablando. O lo peor, si lo hago, sería un empleado con o sin sueldo de aquellos aparatos anti pueblo. 

Hoy tenemos en escena a varios lobitos y lobitas con piel de cordero ofreciéndose como candidatos a ocupar puestos políticos de relevancia. Con verlos y escucharlos basta. ¿Lograrán confundirnos? Depende de nosotros, de cuán seguros estamos de lo que sentimos y pensamos. De quienes somos y hacia dónde queremos ir  Esto para un peronista es sencillo, porque lo analiza desde su corazón, desde el sentimiento y hasta desde su pre sentimiento. Es bien humana la cosa. Para otros que no comulgan con esta ideología, o que pertenecen al “medio pelo argentino” es más complejo porque para encontrar respuesta deben recurrir a modelos foráneos y ahí “pierden la pipa” buscando resultados científicos donde no los habrá. 

Miren muchachos, el peronismo no es un enigma como cree mi amiga cibernética Enriqueta de la Capital Federal. Tampoco es una organización de señoras gordas o un partido de bonitos y elegantes. Es un movimiento de liberación que está vivo. Un movimiento de liberación más de este Tercer Mundo. Como toda organización viva, tiene avances y retrocesos, acuerdos y contradicciones, lealtades y traiciones. En el que se puede actuar de muchas formas y desde muchos ángulos políticos. Porque así es la guerra por la liberación de los traidores de adentro y de los que nos explotan desde afuera. Por lo tanto, quienes acuerden en que es necesario tener una Patria Justa, Libre y Soberana, seguramente tendrán cabida.  

Pero quien no entienda esto o lo considere anacrónico, están abiertas las filas y las listas de la gordita Carrió o del “bello gigí” de Macri y pasarán a configurar la cohorte del sistema antinacional. En estos casos, la elección es personal, viste?…  

Bariloche, 23 de agosto de 2007 

 

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No más faltazos

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 22, 2007

Por Miguel Contissa

miguel@contissa.com.ar
http://miguelcontissa.wordpress.com

 Es para lamentar profundamente la escasa participación de afiliados peronistas en las últimas elecciones internas para elegir candidato a diputado nacional.

 Una institución, cualquiera sea, no puede recorrer otro camino que no sea la democracia interna para consolidar su conducción o para designar personas a cargos electivos.

 Pero, ¿qué debe entenderse de esta ausencia masiva de afiliados y simpatizantes “independientes” en las urnas en momentos claves? ¿Alguno puede dilucidar este enigma?

 Seguramente sociólogos y psicólogos sociales podrán aportar sus opiniones, pero lo que queda claro es que se concretó una suerte de “resistencia pasiva”, se vertió una opinión desde la ausencia, el desinterés,  un “ubicate esa urna en otro lugar, pues no convalido con mi presencia actos como los que nos proponen y quienes lo proponen”.

 Una pena, porque siempre queda el recurso del “voto en blanco” que hubiese servido (en caso de que esa ausencia se apoye sobre el párrafo anterior) para dar muestras de interés militante por la metodología democrática y un profundo desacuerdo en los “proyectos” de los candidatos. Votar en blanco, no es lo mismo que no votar. El mensaje podría leerse así:  “Aquí estamos. No nos convencen, pero aquí estamos para dar testimonio de nuestra existencia y resistencia a sus manejos de políticos baratos (y si Uds. quieren, pueden agregarle la clásica e infaltable calificación de corruptos)”. ¿Se imaginan un resultado con el 50 o 60% de votos en blanco? ¿Qué lío, no?… ¿Cómo lo podrían explicar los “ganadores”?

 Porque en definitiva, la ausencia en las urnas puede tener infinitas justificaciones por parte de los interesados, pero no hay dudas que sólo beneficia a quienes se supone cuestionamos, porque con unos magros, escasísimos votos, terminan donde quieren estar. El sistema es así. ¿O suponen que porque en Bariloche votaron 630 personas sobre un padrón de más de 4000 van a anular las elecciones? No m’ hijito, nada de eso. El sistema es así.

 Para peor y como no parecía poca la confusión que se viene dando, desde lo ideológico el ganador Sr. Cejas, cuestionó a los peronistas que están en la “Concertación” dentro de la provincia, lo que no deja de significar un conflicto de intereses con lo que se está armando a nivel nacional entre la candidata Cristina Fernández y Cobos K.

 Por eso no dejo de preguntarme como seguramente lo hacen muchos peronistas ¿Qué pasa?
¿Qué es el Frente para la Victoria en Río Negro y quienes lo representan?
¿Qué es la Concertación y de dónde provienen sus referentes?
¿Alguien sabe algo del Movimiento Nacional Justicialista como institución y de su herramienta el Partido Justicialista? Gratificaré con un abrazo emocionado a quien lo encuentre o brinde información al respecto!!!…

 Creo que aquí ya deberían entrar al ruedo algunos psicólogos y psiquiatras, no?… sí, porque estamos como Adán en el Día de la Madre…

 Pero esto no es todo. A este desconcierto, a este desbande hoy debemos sumar otro: el intendente de Bariloche Icare luego de su licencia por enfermedad vuelve y, mediante gambeta corta y pelota al pié, deja atrás a su marcador de punta Pichetto y se la toca en diagonal a Sáiz porque dice que ahora está pensando en él….  Y Sáiz, que tiene la K en la espalda, seguramente la matará con el pecho y de “sobrepique” le dará la bienvenida porque, como todos sabemos, “se trata de sumar voluntades a ese gran proyecto que encabezan Cristina y Cobos K”, claro….jugada de pizarrón!!!…

 ¿Y “la gente”?, (como dicen ahora)…

 En la tribuna. O en su casa, mientras que los que son cuestionados usufructúan los vericuetos legales del funcionamiento institucional. No importa si aparecen ante el Pueblo como “ilegítimos” porque juntaron cuatro votos locos. Son cuatro votos “legales”, cuatro “sudados” votos que a ellos les alcanza para cumplir su objetivo: ocupar cargos en el aparato del Estado y punto. Stop. ¿Quién les baja el copete ahora?

 Ése es el problema, ahí está el nudo. Es un círculo vicioso que sólo será virtuoso si “participamos” primero en las urnas y luego nos “movilizamos” para que se ejecute lo que votamos. En realidad, como todos sabemos esto vale para todas las instituciones, sean políticas o sociales.

 Porque de lo contrario amigos, por más que se castigue con discursos agrios a la dirigencia, como dije en el comienzo, la ausencia en las urnas sólo beneficia a quienes se supone cuestionamos.

 Por eso compañeros, levantemos el ánimo, “participemos” y no le peguemos más el faltazo a las internas…

 Bariloche, 21 de Agosto de 2007

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Los sapos del peronismo rionegrino

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 13, 2007


Una dieta alimentaria que hasta tiene cierta tradición interna. Esto y la necesidad no de mirar adelante sino hacia adentro son algunas de las reflexiones que aporta Miguel Contissa al debate que abrieron Jorge González y Wálter Cortés.

Publicado el 3 noviembre de  2005

 

Que el peronismo rionegrino actúe políticamente como un “partido liberal burgués” cuando en realidad es un “Movimiento”, ya no hay quien lo dude. Seguramente, cada uno de sus militantes sabrá dar las razones como también manifestar la necesidad de revertir con urgencia esa perniciosa tendencia. El problema consiste en determinar la metodología para abordar esa tarea. Uno de los caminos es la discusión interna. Interna desde lo ideológico, no desde lo administrativo. Desde la pertenencia a sus principios y la Lealtad a los mismos. No a un sector o a persona alguna. Esto quedó muy claro cuando su creador, el General Perón, dijo que su único heredero era el Pueblo y que las discusiones por los cargos debían resolverse democráticamente y no a través de nominaciones digitadas.

No obstante, parece que aún no quedó claro aquel mensaje por lo que algunos dirigentes intentan continuar con la antigua metodología, no porque adhieran incondicionalmente al concepto de política como consenso antes que como enfrentamiento, sino porque las nominaciones generalmente resultan de acuerdos cupulares en los que la militancia queda ante la ineludible decisión dicotómica de aceptar o convertirse en oposición. Como decía días atrás Jorge González en su nota “Si la historia la cuentan los que ganan…”: Aceptar significa “comerse el sapo”. Negarse…. bueno, Ud. ya lo sabe.

Ahora pregunto: Si hay que “comer sapos” ¿qué ganan aquellos “nutricionistas” que imponen semejante dieta alimentaria a los “cuerpos orgánicos” del Movimiento? ¿Tal vez supongan que este organismo llamado Movimiento Nacional Justicialista de Río Negro está carente de los nutrientes suficientes y que otros minúsculos actores pueden proveerlos? Porque no es la primera vez –y sigo apoyado en la nota de González- que los peronistas se indigestan con platos como el de Arriaga. Sucedió varias veces y siempre el resultado fue el mismo: “nutricionistas” y sus aliados instalados en los cargos y la militancia en la diáspora. La pregunta del millón es ¿y en los cargos para qué?. Aclaro que ésta es una pregunta retórica.

El Movimiento Justicialista necesita “aire fresco”. Necesita abrir sus ventanas para que se pueda debatir sin que ningún dirigente acuse de deslealtad a quien se atreva a levantar la cresta. Hoy se debe discutir esencialmente su actualización doctrinaria, porque esos mismos dirigentes “seguramente no tuvieron tiempo” de abordar esa tarea con las bases. Hay que aceptar que nuestros jóvenes ya no pueden más ser utilizados para “ganar internas”, sino instruidos para convencer a otros con un discurso anti prebendario, es decir peronista, liberador, antiimperialista.

Es cierto que la década infame menemista hizo trizas gran parte del cuerpo del Movimiento Nacional. Pero convengamos que eso no hubiera sido posible si la Lealtad hubiese sido para con la Ideología Peronista. Una ideología que no forma “administradores de gobiernos”, porque para eso están otras fuerzas políticas que no adhieren al Movimiento, sino para educar Conductores que enarbolen las Tres Banderas del Justicialismo y lleven a la comunidad hacia la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política. Conductores que respeten aquello de primero la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres. Claro, en la actualidad deberíamos agregar “por último los cargos”.

El día que dentro del peronismo termine la discusión interna sobre estos aspectos y solo se ocupe para dirimir cargos administrativos o políticos, será el último día del Movimiento. Por eso, no sólo hay que “mirar para adelante” como se opina, sino también para adentro. Allí se verá cuán rico es en recursos humanos y cuánto tiene para ofrecer a la Comunidad. Se verá también que no hace falta que los “nutricionistas” sigan recetando “sapos”, menos sabiendo lo pesaditos que son….

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El “hasta cuándo” de Galeano

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 7, 2007

Publicado en El Digital y El Cordillerano

16 agosto 2006, miércoles

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Por Miguel Contissa.

A propósito del comunicado emitido hace días por la Comunidad Israelita de Bariloche, Contissa también participa de la discusión respecto al conflicto de Medio Oriente. Y lo hace citando un texto escrito por el uruguayo Eduardo Galeano titulado “¿Hasta cuándo?”.
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El “hasta cuando” de Galeano
Por Miguel Contissa
miguel@contissa.com.ar

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Conozco, aunque de modo superficial (“de vista”, decíamos cuando esta ciudad era un pueblo) a algunos que conforman la organización “Comunidad Israelita de Bariloche”. Es que para quienes transitamos lugares comunes, en cierto momento, todos resultamos “conocidos”.

Para estos vecinos, que no dejan de asombrarme por su “pedido de apoyo” a la masacre, a la muerte, a la invasión de territorio, al odio, al racismo, es decir, a la irracionalidad, acerco con toda humildad esta carta que me llegó por correo electrónico y que pertenece a Eduardo Galeano. Compartámosla como hijos del mismo Dios, como argentinos hijos de la misma patria y como hijos adoptivos de Bariloche, pero fundamentalmente como hermanos que sufren por la locura de la guerra.

Invito también a recordar que esta ciudad ha sido y pretende seguir siendo el lugar para vivir en paz. Cada cual con sus historias, pero en paz. Una paz que cristaliza en obras comunitarias y que intenta redimir el pasado. Los descendientes de tantos europeos así lo atestiguan. Así, juntos hemos bebido y cantado judíos, libaneses, sirios, polacos, italianos, españoles, alemanes, vascos, austríacos y criollos. Seguramente, hoy todos estos repudian el horror que comete el Estado Israelí.
Pero, vayamos a Galeano.

¿Hasta cuándo?
Por Eduardo Galeano

En Caná, donde Jesús convirtió el agua en vino para celebrar el amor humano, el odio humano despedaza más de treinta niños en un largo bombardeo. La guerra sigue, como si nada. Como de costumbre, dicen que fue un error. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores? Esta guerra, esta carnicería de civiles, se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?
Hezbolá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?
Irak, Afganistán, Palestina, Líbano. ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?
Las Naciones Unidas recomiendan, pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los Estados Unidos?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?
La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Irak, equivalen a ochocientos mil estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal. ¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas y a veces bastante más, como en Caná. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de Estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de Estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la Guerra Fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbolá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Irak y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

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A partir del 11 de Septiembre, caen dos emblemas: las torres y el neo liberalismo argentino

Publicado por Miguel Contissa en Agosto 3, 2007

Sorpresivamente para algunos, anunciado para otros, el nuevo milenio nos va develando el desplome de emblemas que el destino nos tenía reservados a los “occidentales”. En menos de ciento veinte días, cayeron estrepitosamente las Torres Gemelas y Argentina entró en bancarota.

Publicado el 26 de Diciembre de 2001

Por Miguel A. Contissa

 

Sorpresivamente para algunos, anunciado para otros, el nuevo milenio nos va develando el desplome de emblemas que el destino nos tenía reservados a los “occidentales”. En menos de ciento veinte días, cayeron estrepitosamente las Torres Gemelas y Argentina entró en bancarota.

 

Primer desplome: Las torres gemelas

El derrumbe de las famosas torres de Nueva York, que se erguían majestuosas e imponentes en el suelo norteamericano, fue además del símbolo fálico del capitalismo financiero y económico del mundo, la muestra más elocuente y asombrosa de la debilidad oculta que ostentó durante decenios el país mejor preparado técnicamente para la guerra.

 

Fue necesario sólo un excelente trabajo de inteligencia, un poco de dinero para sostener a las “células dormidas” en el campo “enemigo” y la utilización de recursos también del mismo “enemigo” para alcanzar el golpe militar más espectacular, eficaz y eficiente de la historia de occidente. Me permito utilizar el término “militar” para evitar eufemismos propio de las diplomacias vernáculas de occidente que, según de donde vienen las balas, acomoda su dialéctica.

 

Fueron y parecen ser aún insuficientes los alertas sobre situaciones que pueden conducir a los pueblos a reacciones inimaginables y que tienen que ver con la injusticia social, apropiaciones ilegítimas de territorios, transacciones del comercio internacional desventajosas para los países más débiles, tasas usurarias en créditos internacionales, etc, etc.

 

Así, apoyados sobre un sustrato de reclamo legítimo, un grupo minúsculo de “fundamentalistas orientales” de la mano de un ex agente de la CIA, tan “fundamentalista” como el propio presidente de los Estados Unidos, reeditaron aquel relato bíblico de David y su gomera, demostrando que todos los gigantes tienen los pies de barro.

 

El segundo derrumbe: el neo liberalismo para el tercer mundo

 

Otro “derrumbe” que, indirectamente tiene que ver también con aquellas erectas torres, es el default en que entró Argentina, país que por su “milagro de los 90” estaba sirviendo de paradigma para explicar al mundo el éxito del modelo neoliberal aplicado en países emergentes, en desarrollo o que buscan el desarrollo.

 

También aquí no fueron suficientes las recomendaciones que desde hace más de treinta años se vienen realizando desde distintos sectores políticos, sociales y económicos que advertían sobre el riesgo que implicaba la aplicación de políticas económicas de esta característica. Tampoco se quisieron ver los resultados concretos que, para el caso argentino, podíamos palpar durante los últimos diez años y que afectaron al empleo, la salud, la educación, es decir al hombre. Por el contrario, sus instrumentadores tanto técnicos como políticos, fueron muy consecuentes con la teoría monetarista y el sistema financiero en desmedro de la economía y la producción. Mediante una continua y perversa coherencia, los hombres que ocuparon el Ministerio de Economía en estos últimos años, fueron guiados por el fantasma de Martínez de Hoz, aquel de grandes orejas que puso en marcha esta verdadera Traición a la Patria que es la Deuda Externa. En complicidad parte del sector político nacional, se ajustaron políticas monetarias de acuerdo a las recetas del Fondo Monetario Internacional, un organismo que sugiere a los países en desarrollo en momentos de recesión, planes contractivos desde el Estado, mientras que para países centrales o desarrollados les recomienda exactamente lo contrario, es decir, políticas expansivas. Esto fue denunciado y “criticado” por un hombre ligado al “establishmen” mundial y último premio Nóbel en economía, Joseph Stiglitz, en una nota que apareció en Clarín el 13/12/01. Sin restarle valor, este cuestionamiento puede aparecer en estos momentos y para países como el nuestro, como un acto no desprovisto de hipocresía.

 

En ese contexto, la “obediencia” y “compromiso” con el sistema financiero de nuestros técnicos instalados en el Ministerio de Economía, más la estupidez e ignorancia de muchos de nuestros políticos, fueron la combinación necesaria para que se provocara y lastimara hasta límites intolerables al pueblo argentino que reaccionó como reaccionan los pueblos puestos sobre el abismo. En este punto es bueno recordar otra advertencia no escuchada debidamente. Fue la que realizó el ex presidente Juan Domingo Perón el 20 de Junio de 1973 al regresar definitivamente al país. Dijo aquel día entre otros conceptos: “…cuando los pueblos agotan su paciencia, suelen hacer tronar el escarmiento.”

 

Ahora, la reconstrucción

 

En estos momentos, en medio de una tensa calma, agotados por el sufrimiento, la angustia, recordando aún las imagines de los “saqueos” y suponiendo que estamos viviendo y soportando los dolores del parto de una nueva Argentina, es bueno preguntarse sobre la conciencia de quién están pesando los veintitantos muertos de la última semana, los desempleados, los hambrientos, los excluidos, los exiliados…

 

Mientras el sistema democrático argentino utiliza sus herramientas para reconstituir el poder legal, el otro, el verdadero poder que está localizado en el pueblo, espera con atención qué movimientos hará la “clase política”.

 

Lo cierto es que dos emblemas han caído, permitiéndonos afirmar con tranquilidad dos cosas: que los Estados Unidos son vulnerables en términos bélicos, y que el neoliberalismo para los países en desarrollo fracasó rotundamente, dejando lugar para políticas que como gustan decir algunos tecnócratas del sistema financiero, serán “populistas” pero que seguramente no permitirán resultados como los que padecemos: exclusión social, desempleo, falta de productividad y vaciamiento de todos nuestros recursos.

 

El futuro, como siempre y más allá de las corrientes ideológicas, depende de nosotros.

 

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